Tras el suicidio de su madre, Mateo vuelve a la casa familiar para no dejar solo a su padre. La noticia de esa muerte le ha salvado de la suya propia, pues él también intentaba quitarse la vida cuando recibió la funesta llamada. Mateo se enfrentará de nuevo a la complicada convivencia con su padre, a la furibunda competencia con su hermano e incluso entablará una prometedora amistad con su vecina adolescente, Micaela.
Esta anatomía del suicidio es la de un personaje que oscila entre la apatía y la clarividencia. Entre la desgana de reanudar su vida y la inteligencia suprema del que juzga lo externo como prescindible. La náusea del protagonista de esta magnífica novela de Isabel Bono es la del que quiere matarse porque es más fácil que matar a todos los demás. Pocas veces se lee la descripción de una depresión desde dentro, pocas veces podemos ver con ese filtro lo cotidiano.
Que libro difícil. No por la temática, sino por la forma de construcción. Cuesta adentrarse a la trama, igualmente lo disfruté. Si te gusta la prosa poética sin duda este libro lo vas a amar.
Diario del asco, libro que tenía muchas ganas de leer y no decepciona. En él se muestran muchos sentimientos como desgana, tedio y repugnancia. Hace una reflexión al suicidio y el porque ese sentimiento en algunas personas. Recomiendo su lectura sin duda. Mateo, el protagonista de este libro te hará vivir en el pensamiento de una persona que piensa en el suicidio y en el porqué de este. El final muy bueno. ⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️
Antes que asco, lo que me transmite es hastío, que poco a poco se va convirtiendo en rabia y desemboca en melancolía. Caminas entre la turbación, el desasosiego y a ratos ves algún destello. Precioso, como todo lo que escribe Isabel, pero tremendamente triste.
¡Qué bueno el final y una excelente reflexión sobre el suicidio! Juzgamos muchas veces sin entender qué es lo que pasa en la mente de quien siente que ya no quiere más cuando muchas veces es un grito desesperado por comprensión y auxilio. Me gustó mucho y valió la pena leerlo.
En la reseña de este libro me encuentro dividido por una lado las 50 primeras hojas me han gustado mucho pero luego el personaje me ha provocado hartazgo. Es cierto que la autora sigue un poco en la linea de su libro anterior en el tema de pérdida o duelo pero desde la perspectiva del suicidio. Me gusta la manera en la que escribe pero la lectura de un personaje así me produce cansancio mental, el personaje principal entra en una espiral de la que no sabe como salir ni creo que quiera salir de ella.
Cuando una persona tiene falta de interés por la vida, no la vive con interés y pasión, creo que entra en el perfil del personaje que Isabel Bono nos presenta. Diario del asco describe el día a día de cómo se vive con apatía, asco, depresión y suicidio. Relato oscuro, pero muy real de vidas que se enmascaran en una sociedad en la hay que ser feliz, sí o sí. La vida nos pertenece, pero hasta qué límite. Pues en eso nos hace pensar Bono en 200 páginas de prosa poética llenas de dolor y clarividencia.
En una sociedad que nos obliga constantemente a ser felices, Isabel Bono realiza una reflexión pasmosa sobre el suicidio en todas sus vertientes, convirtiendo este libro en una obra necesaria y terriblemente dolorosa. Mateo, con dos intentos de suicidio a sus espaldas y una depresión constante en su vida, se enfrenta a la sombra de una madre muerta, un padre indolente y un hermano ausente. Mateo tendrá que aprender a vivir, aprender a soportar el asco, la desgana y la melancolía porque solo hay una vida, solo tiene una oportunidad de conocerse a sí mismo y salvarse. Con una narrativa fantástica y una prosa poética que llega al alma, 'Diario del asco' es un libro que te rompe por dentro y te arregla al mismo tiempo.
Este libro me ha cambiado. Me ha cambiado la forma de ver las cosas, me ha abierto un mundo. Me ha dado paz, tranquilidad, alegría, acogimiento, esperanza, paz, comprensión, entendimiento.
Si bien es verdad que la sinopsis te adelanta el tono desolador de este libro, ha sido todavía peor. Es una lectura cruda, llena de tristeza. He sentido una cierta desazón durante toda la lectura, gracias a la pluma de la autora. Abundan las desgracias, y se suceden continuamente. Cuando parece que va a ir a mejor, vuelven a irrumpir en la narración. La ausencia de ganas de vivir es protagonista en este relato, aun con el final relativamente esperanzador que nos regala.
Seis, no sé vivir sin sentirme culpable Siete, todo cansa Ocho, a estas alturas la soledad es lo menos malo que puede pasarme Nueve, mis héroes envejecen Diez, ya no siento la prisa ni el dolor de la prisa.
Un libro especial que aborda un tema muy delicado como el del suicidio. Notas de humor negro y cierto tono poético a ratos que le dan ese tono peculiar y cuidado al libro
La verdad que ha sido de los libros que más me ha costado leer o continuarlo leyendo y acabarlo. Cuesta de leer, adentrarte dentro de la historia … no se cómo explicarlo.
La historia puede ser un poco aburrida por la actitud del personaje principal, sin embargo retrata bien la personalidad depresiva de una manera muy realista.
A despecho del trasfondo de miseria espiritual que arrastra el protagonista, el relato está cuajado de diminutos destellos de humor que aligeran una lectura que me ha gustado más que la puntuación que le he dado.
De Diario del asco me quedo con su narración, detallada y poética sobre todos los sentimientos y pensamientos del protagonista. No estamos ante un libro feliz, estamos ante una tragedia, pero no por ello menos maravilla. Y esto lo narra de increíble: los recuerdos de una familia infeliz y desestructurada, de un matrimonio más que alejado, de un hombre sin sueños ni ganas de vivir.
No es fácil trasladar todo esto al lector en una novela, y creo que lo hace esta autora llega al corazón del lector. No creo que la olvide en mucho tiempo, no todos los escritores son capaces de escribir sobre el suicidio y crear una historia verosímil y realista, que conecte contigo de manera real. Si por algo no le doy 5 estrellas es porque creo que en el último tercio del libro repite las mismas ideas y se me hizo algo más pesado. Pero lo recomiendo sin duda.
Lo leí después del confinamiento y la verdad que me encantó. Tiene frases muy buenas y es fácil sentirse identificado. Es una lectura que te queda dentro.