«… hay tareas que solo alguien que haya perdido todos los principios…»
Para ser la primera novela de la autora me parece muy original, pero…, tiene un, pero. Me encantan los perfiles de los personajes, sus voces y en general la trama. Alba Carballal tiene algo y no descarto leer algo más de ella, domina un relato inteligente. Dicho esto, voy con la anécdota.
Cuando puse el reel con el libro, me escribieron dos personas por Instagram sin aparente relación, ambas habían disfrutado con la lectura hasta que, llegado un punto, cada una de ellas en un lugar concreto, la novela les produjo rechazo, me estaba preparando para irme de viaje y cogí el libro, no era el momento de lecturas para analizar, pero lo haría. A una el personaje de Susana le produjo mucho rechazo, a otra el de Natalia le producía desconcierto.
«… esto fue lo que pasó: asocié la maldad de mi padre con su manera de expresarse, y me obsesioné con el lenguaje»
La soledad es la experiencia emocional que pesa en la obra, TODOS los personajes están terriblemente solos. Todos son personajes perdidos, no saben cuál es su sentido de vida, no tienen un propósito claro, aunque pueda parecerlo. Todos dejan al lector la sensación de que nada puede cambiar, el pasado pesa más que el presente, su vida está trazada y hagan lo que hagan son perdedores, no hay más destino que ese. Ha medida que avanza la novela, observas que no hay ni una chispa de esperanza, que la deriva, la mediocridad les tiene preso, esa carga emocional negativa que no tienen las novela feelgood va calando poco a poco.
«No sabes lo difícil que es tener dinero y hacerse viejo con dignidad…»
Hablando con el lector que no le gustó Susana le planteé unas preguntas, uno minutos de reflexión y una respuesta clara, todo el sacrificio que hizo no tuvo recompensa, su hermano sin nada lo logró, eso le molesta, Susana ha sacrificado mucho, me dice, es un personaje derrotado, aspira má a que la dejen tranquila. Nos han vendido la moto de que todo sacrifico tiene recompensa, llega este personaje y muestra lo que ya sabemos, que la vida no es justa, molesta, porque en el fondo deseamos que en el papel al menos se cumpla, pero no. Una nota mejor esforzarse que sacrificarse, recordad la conversación de Federico con Susana, ¿no era mejor esforzarse un poco más y sacrificarse menos?
Natalia es un personaje muy interesante, a este lector el personaje le produjo incomprensión, ojo, nada tiene que ver con la transfobia, nuestra conversación queda en privado porque no deseo revelaros más de una pieza clave de esta novela.
Lo que no terminó de gustarme fue la estructura del final, pero ojo, no porque este mal, sino porque requería por mi parte una lectura más detallada y en este momento no la tengo. Un descubrimiento Alba Carballal y la losa emocional que deja en el lector estos personajes sin escapatoria. Pobre Federico que fácil es decir confórmate con lo que tienes, que es nada, mientras otros no valoran es exceso lo que ostentan.