Este libro se pregunta por la imagen. En el marco de las transformaciones ligadas a la digitalización, las nuevas tecnologías y la interconectividad en red esta pregunta adquiere una nueva complejidad. La condición digital de la imagen intensifica las indistinciones entre imágenes fijas y en movimiento, entre la percepción y el consumo visuales, entre soportes y dispositivos, entre presencia y representación. Cuando se hace el esfuerzo por definirla, la imagen se muestra evasiva. Y acaso esta resistencia a ser precisada sea su característica más propia. Las imágenes nos instan a repetir una pregunta cuya respuesta siempre acaba remitiendo a nuevos interrogantes, movilizando a su alrededor las cuestiones del cuerpo, la materialidad, la visualidad, la mirada, el cuidado, la participación o los artefactos. No hay que pretender ir más allá de las imágenes, sino entender cómo son capaces de sujetarnos dentro de un orden en el que ellas están también atrapadas.
Los estudios sobre la imagen pueden resultar plúmbeos y, a la vez, etéreos. Sin embargo Martínez Luna logra atarlos a la tierra y estudiar la imagen desde un punto de vista material facilitando la comprensión de tantos otros que lo intentaron antes que él. Lectura muy recomendable para todos aquellos interesados en la cultura visual contemporánea.