Transa poetica, antologia personalisima, incluye los poemas con que Efrain Huerta senalo las estaciones preferidas de su quehacer poetico. Desde composiciones tan tempranas como La poesia enemiga hasta textos muy posteriores como Barbas para desatar la lujuria o el Manifiesto nalgaista, esta seleccion del autor despliega los multiples tonos de su gama. La obra de Efrain Huerta es una y va de la pasion amorosa al explosivo y mexicano sentido del humor, esta extraordinaria escritura poetica muestra una conmovedora capacidad para habitar el mundo de todos los dias con intensidad y pureza unicas. Esta Transa poetica es festiva, ceremonial, callejera, contemplativa, un libro cuya brillantez no intimida, sino que lo acerca, hasta que terminamos por leerlo y releerlo con apasionada amistad.
Efraín Huerta fue un poeta y periodista mexicano. Nacido en el estado de Guanajuato, terminó la primaria y estudió la secundaria en la ciudad de Querétaro; posteriormente la familia se mudó a la capital de México para que sus hermanos mayores ingresaran a la universidad. Debía algunas materias, motivo por el que no pudo ingresar a la Academia de San Carlos, tras revalidarlas, entró más tarde a la Escuela Nacional Preparatoria, donde conoció a diversos escritores como Rafael Solana, Carmen Toscano y Octavio Paz. Se dedicó a escribir poesía desde una edad temprana, aunque inicialmente pretendía recibirse como abogado; no obstante, cuando se publicó su primer libro de poesía, se dedicó a la escritura completamente. Como poeta, Huerta, publicó con frecuencia desde 1930 hasta 1982;como periodista colaboró con alrededor de cuarenta periódicos y revistas, algunos bajo su nombre y otros bajo sus seudónimos. Fue políticamente activo, y partidario de la República Española durante la Segunda Guerra Mundial. Fue fundador de la revista Taller. Toda su vida publicó aforismos y pequeñas líneas humorísticas y, en los años sesenta, creó una nueva forma poética a la que bautizó como "poemínimo”.
Con la poesía de Huerta tengo la constante sensación de que busca dejar constancia de que luz y obscuridad son un binomio indisoluble. Es que son poemas maravillos y terribles. Rafael Solana decía que la poesía de Huerta era desagradable, y sí, es eso lo que la hace genial. Incomoda y maravilla por igual y al mismo tiempo.
Esta antología es muy buena, tiene, creo yo, los poemas capitales de Huerta. Aunque sí hicieron falta poemínimos que el autor quiso dejar para una antología aparte.
De la más alta poesía mexicana. Con una poesía agresiva, Huerta es en definitiva un poeta que es obligatorio leer. Su poesía de amor llega a cualquiera pues es fulminante con cada palabra. Se disfruta más sabiendo que este libro es una selección personal que Huerta otorga a Era. Lo mejor de lo mejor de Efraín.