No se si puedo decir que leí este libro, más bien lo leí medio saltando todo, me aburrió muchísimo no solo por los libros de los que habla, evidentemente es un erudito, y curioso, cosa que hace que me caiga muy simpático, pero me resultó imposible de seguir, porque no lograba interesarme por la infinidad de temas que le interesan a este hombre, además de su manera tan caótica y detallada de contarlo. Me pareció estar hablando con alguien que tiene Asperger, y que no se da cuenta de que el tema del que habla podría quizás ser contado de una forma que interese más a su interlocutor-a
Igual me encanta la idea de esta colección, de personas hablando de sus lecturas.
Un recorrido de erudición de las lecturas de una de las mentes más brillantes en Humanidades en Argentina. Una eminencia que ha viajado por todo el mundo y ha cultivado un amor por la palabra, la imagen y las artes plásticas como pocos. Nos muestra un sistema educativo con lecturas de currícula muy distintas a las actuales; un ejemplo claro, la enseñanza del latín en la escuela. Me gustó el empleo de un vocabulario fuera de lo común con latinismos y circunloquios en desuso. No los emplea por impertinencia, si están en desuso es porque pocos hablantes manejan un léxico como el suyo, por lo que he aprendido más de mí lengua al leerlo. Agradecido. Recomendado.