2.5/5 Estrellas
Desde pequeño, muchas veces he imaginado, he querido, he deseado, vivir entre libros, dedicarme a alguna profesión relacionada con ellos, librero, bibliotecario, coleccionista, conservador, lo que sea. Al final la vida te lleva por otros derroteros, lo que no es óbice para que siga acumulando libros de forma compulsiva, y que, desprenderme de cualquier papel, aunque sea una carta del banco, me cueste horrores.
Dicho esto, jamás podría suspender una novela cuyo leitmotiv, son los libros, la profesión de bibliotecario, el amor por la letra impresa. La novela se ambienta en París, durante la ocupación Nazi. Una de las primeras acciones represivas que realizan los ocupantes, atañe al ámbito cultural, prohibición de libros, incautación de colecciones privadas y públicas de bibliotecas, limitación del acceso a la cultura de la población judía, sobre todo.
En este ambiente, una institución de gran raigambre cultural en París, la Biblioteca Americana, defensora de la cultura y los valores americanos y anglosajones en la capital gala, resiste a estos intentos represores y, con la ayuda de un personal valiente y entregado, uno de ellos es nuestra protagonista y narradora, siguen distribuyendo libros, a soldados en el frente, a judíos que tienen vetado el acceso a la biblioteca, jugándose durante años el propio pellejo, para seguir manteniendo la luz de la cultura en el negro pozo de la sinrazón fascista.
Los mimbres son buenos, le época histórica inmejorable, la documentación de la autora exhaustiva, lleno de referencias literarias .....y lo que me he encontrado es un libro soso y simplón, con una trama inexistente y previsible, unos personajes y unos diálogos intrascendentes, un romance aburrido, que no transmite nada, en fin, un libro lleno de buenas intenciones, pero poco más.
Lo más importante, vivan los libros.
No me hagáis mucho caso, que estoy un poco cascarrabias, y si os hace tilín, adelante con él.....menudo truño esto de los más vendidos del Times.