Todo lo cual muestra que su autor dibuja en «línea clara» un verdadero atlas, el que conforman las peripecias de su héroe por el mundo, convirtiéndose en una auténtica lección de geografía universal, incluido su satélite, la Luna, que el joven reportero visitó mucho antes que los tripulantes del Apolo 11. La relectura paisajística de los viajes de Tintín que lleva a cabo Eduardo Martínez de Pisón permite despertar, con sencillez y emoción, las razones básicas de interés científico y de respeto a cada rincón de nuestro planeta, en un verdadero homenaje al universo que construyó Hergé, lleno de lugares exóticos y escenario cambiante de aventuras fabulosas de jóvenes audaces. ¿Qué sería nuestro mundo sin Tintín y sus geografías, reales e inventadas? Desde luego, un lugar más prosaico y en penumbra.
Bon treball sobre l'estil dels tintíns, especialment en relació als paisatges i els llocs que visita que, malgrat ser inventats, no deixen de guardar relació amb la situació de l'època.
No sirve de nada llorar, no hay nada que hacer. Son lágrimas en la lluvia. La sociedad actual tiene a la cultura como algo superfluo y secundario. Hay que aceptarlo, pero no aplaudirlo. Cuáles son las disciplinas o los famosos más importantes de cada país te da un reflejo muy claro del nivel, que es paupérrimo. Eso sí, mientras algunos sigan haciendo dinero, pues todo bien, para eso están en la Tierra, para consumir.
Toda esta brevísima pataleta, tenía como objeto, reivindicar la figura de Eduardo Martínez de Pisón. Posiblemente uno de los diez españoles más sabios vivos-y que sea por muchos años-, que existen actualmente en nuestro país. Obviamente el 99% de los españoles no saben quién es. Pero mientras lo sepa yo, me es suficiente, no me puedo preocupar por lo que sabe o no sabe la masa aborregada mercantilista.
Martínez de Pisón es un erudito, al más estilo humanista y renacentista. Aunque él-y hace bien- presume de geógrafo (los tipos más cultos del planeta), Los que hemos tenido la suerte de conocerlo en persona sabemos que puede hablar de casi todo, siempre con humildad y sentido del humor. Si habría que clonar a alguien, tendría que ser a D. Eduardo, pero todos sabemos que será finalmente Omar Montes.
Del libro hay poco que comentar, es una pequeña joya más donde se da rienda suelta a la pasión de conocimientos del autor y donde Geografía, Paisaje, Literatura y Cómics se entremezclan de forma perfecta. Para los amantes de Tintín es una obra imperdible y para el resto, una forma de entrar en algo distinto que los saque de su monótona existencia.
Por cierto, ¿cuál fue el primer libro de Tintín que leíste? ¿Y el que más te gusta? Los primeros que leí fueron "Tintín en el Congo" y "Tíntin en el Tíbet", y mis favoritos -aunque mañana si me preguntas podrían ser otros - serían "El Loto Azul", "Las 7 bolas de cristal" y "Las joyas de la Castafiore".