El aprendiz silencioso es una novela para toda la familia que podemos enclavar en el género fantástico, aunque tiene elementos que la hacen susceptible de catalogarla como “Espada y Brujería”.
Gabriel Sánchez, el autor, nos introduce en un nuevo universo en el que la magia ha estado siempre presente, aunque en la actualidad no esté en su mejor momento. De la mano de Novelo, el cuentacuentos ciego del poblado, conoceremos cómo, dieciocho años antes, allí mismo en Alborada, un poderoso demonio estuvo a punto de retornar a primera línea de batalla, punto del que llevaba años alejado tras ser derrotado. Así, conoceremos a Locuaz, un joven aprendiz de mago, irónicamente mudo, que será el verdadero héroe de la historia. Locuaz llegará a Alborada enviado por La Torre Noctívaga para aprender los misterios de la magia, pero una vez allí, descubrirá que nada es lo que parece.
El aprendiz silencioso es una novela de fácil lectura, con varias historias dentro de la historia principal, en la que sobresale un fino humor y una viva imaginación, pero en la que no falta el misterio, la amistad, la valentía, las traiciones, las mentiras y el mensaje más importante: tomar siempre decisiones en función a lo que uno considera justo, y no en base a lo que intentan imponer los demás.
El cuento, porque esta novela es un cuento precioso, nos presenta una serie de personajes estupendos, bien construidos a pesar de que algunos no tengan demasiado espacio, entre los que destaca Niva, el alma de la casa en la que vive Umbra, importante personaje que es una poderosa hechicera que vive en las afueras de Alborada.
Gabriel Sánchez regala a los lectores una novela entretenida, divertida, ágil, fantástica y con mensaje de valor y justicia… Y, además… Deja la sensación de que será un universo que visitaremos más veces. Hay que descubrir más cosas sobre esas intrigas palaciegas en Alatea y sobre los usos y costumbres de esa Torre Noctívaga.