Este corto libro tiene como personaje principal a Ada, una chica de la edad de piedra. Ella disfruta de las historias que narra Lía, la curandera, en la noche junto a la fogata, disfruta de la compañia de su amigo Van, que es dos años mayor que ella y quién además hace las mejores puntas de lanza, además, Ada realiza las labores que le corresponden: separar los frutos comestibles de los que no lo son, tejer cestas e incluso hacer collares. Sin embargo, hay en ella un anhelo por tener aventuras y cuestionarse ciertas tradiciones que la vuelven incomoda para la tribu.
Este libro habla sobre la amistad, esas que se ven interrumpidas por sucesos que no tienen control y que se convierten en una pérdida dolorosa, pero también habla de esas amistades que surgen de manera imprevista y que parecen imposibles.
Disfruté leyendo el libro, los personajes y las situaciones. Pensé en mis propias relaciones y lo doloroso que son los cambios, en el amor de los amigos y en general en la vida.