Café Jazz en Destripador es un triple salto mortal literario del interesante autor Luis Artigue. En él reinterpreta con virtuosismo la biografía de Miles Davis en clave de literatura pulp, reflexiona sobre la genialidad del más incontestable de los músicos de jazz de la historia, a la vez que traza líneas melodiosas al París revolucionario de 1848 sin errar una sola nota. Un atractivo ejercicio de letras y música, de historia y acción, de genios y diablos.
Luis Artigue (León, 1974) es licenciado en Filología Hispánica y amplió estudios en la Universidad de Toronto. Ha publicado la trilogía de novelas sobre las vanguardias El viajero se ha ido, como es lógico (2002), La mujer de nadie (2007) y Las perlas del Loco Ventura (2008). A éstas siguieron dos novelas de humor neurótico y distó Club La Sorbona (2013, Premio Miguel Delibes) y Donde siempre es medianoche (Pez de Plata, 2018, Premio Celsius).
La historia está repleta de biografías de pintores, músicos, poetas y escritores, que caminaron por la delgada línea que separa el cielo del infierno. Grandes artistas que alumbraron obras sublimes. Genios que continúan siendo admirados, seguidos o imitados generaciones después, pero que se mostraron incapaces de gobernarse a sí mismos en lo personal. Víctimas de sus propias debilidades, de sus traumas, o de su (tal vez) errónea comprensión del mundo.
No es descabellado pensar que, tras las más extraordinarias creaciones, se encuentren personas con una sensibilidad extrema. Y dicha sensibilidad sea parte fundamental y necesaria de su camino hacia lo insuperable. Pero también la causa de su vulnerabilidad y sus desgracias.
Si vuestro talento creativo, lo que os hace únicos y da sentido a vuestras vidas, dependiese de un demonio interior que no pudieseis sujetar, que os lastrase en las demás facetas de vuestra existencia y os torturase de tal modo que en vuestros días no hubiese calma entre los momentos de éxtasis y los de íntimo sufrimiento, ¿querríais que os librasen de él?
Esta es la premisa de la que parte un maravilloso juego narrativo en torno a la figura de Miles Davis, uno de los músicos de Jazz más importantes de todos los tiempos: cuando, a mediados de los años cincuenta, regresa a la casa familiar para intentar desintoxicarse, es sometido a un peculiar tratamiento (entre exorcismo y terapia regresiva) por parte de un sacerdote de la órbita de Martin Luther King. Entre gritos e insultos, y para asombro de su progenitor y satisfacción del clérigo, la verdad se abre camino y desvela que la causa de todos sus males radica en los actos que cometió en su vida anterior, aquella en la que respondía al nombre de Baudelaire.
Luis Artigue consigue algo único: sorprender al lector reinventando dos biografías, la del músico y la del poeta, jugando con ellas y uniéndolas caprichosamente. Pero lo hace estableciendo claros paralelismos entre ambos y amplificando, a través de los actos del francés, las oscuridades en torno a la personalidad del norteamericano. Y es que esta obra debería ser lectura obligatoria para todos aquellos que, amen o no el jazz, quieran vivir en primera persona los tiempos convulsos en que tuvieron lugar la formación y la consagración de Davis.
Pero no penséis que leyendo esto ya sabéis exactamente lo que es Café Jazz el destripador. Aún no os han seducido sus tinieblas. Si estáis dispuestos a permitir que el sonido Bebop entre en vuestras venas, a viajar continuamente entre París y Harlem, a escuchar Dizzy Gillespie y a Thelonious Monk entre humo y alcohol, y a enamoraros de Juliette Gréco, entenderéis porqué Miles fue como fue, porqué odió y amó a Charlie “Bird” Parker (su dios y su torturador), como compuso su mejor obra y a qué tuvo que renunciar para lograrlo. Pero cuidado, si lo hacéis puede que os encontréis con Vito LaRocca, el productor de Columbia Records. Dicen de él que es un asesino y tal vez sea verdad. Y puede que os proponga un pacto cuyo precio no deberíais pagar.
Una biografía original. Una ficción que mezcla personajes y lugares reales con un hilo conductor muy interesante, donde viajaremos al Harlem de los años 40 y 50, y al París de mediados de siglo XIX. Artigue demuestra una vez más su dominio de la pluma y nos ofrece un texto maravillosamente escrito.
La narración y la trama no tienen desperdicio alguno, las descripciones no son excesivas y sí necesarias, pues transcurre en varios tiempos y lugares, siguiendo la vida del protagonista Miles Davis y su particular bajada a los infiernos, que nos narra el autor a través de un exorcismo que no es más que una regresión en busca de las reencarnaciones anteriores y todo ello para curarle de sus adicciones a las drogas. Todo ello nos hace viajar a París donde introduce otra época histórica y otro interesante personaje Charles Baudelaire, autor como sabréis de "Las Flores del Mal". En fin, una novela totalmente recomendable y adictiva.