"Ahii están los aristócratas y nuevos ricos que ostentan sus franquicias con desparpajo, aislandose acaba vez más de los chilenos ordinarios que sufren, los viejos cuyas pensiones -privatizadas durante la dictadura- no alcanzan para vivir con dignidad, los pobladores cuyos hijos no tienen ni un parque cerca para que puedan jugar, las mujeres que sufren acoso sexual en forma cotidiana, los pueblos originarios que siguen siendo menospreciado y atacados. Y, claro que sí, los jóvenes que contemplan las mentiras y la corrupción de militares y billonarios que abusan con impunidad de su situación de privilegio, los jóvenes que, un día, salieron a protestar contra un Chile que no los incluye. Y que, notemos, son los hijos y las hijas de esos jóvenes de 1990 que fueron marginados por una democracia circunscrita y confinada que no reflejó los intereses de la mayoría ni cuestionó a fondo el modelo neoliberal consumista de la dictadura"