Ciara es una joven de casi treinta años que regresa a su Irlanda natal dos años después de la muerte de su madre. Tuvo que huir del ambiente cerrado y hostil de su hogar, y refugiarse en Barcelona, donde encontró su lugar. Pero ahora llega el momento de enfrentarse al pasado.
Sin trabajo ni familia, Ciara solo tiene una opción: regresar a Irlanda y aceptar el chantaje que pergeñó su madre antes de morir. El regreso implica volver a abrir una serie de heridas que aún no se habían cerrado del todo, y descubrir un pasado familiar que desconocía.
La vuelta a Irlanda es una nueva oportunidad, un punto y aparte para intentar un nuevo comienzo.
Un texto profundamente poético sobre la familia y el sentimiento de pérdida.
Nací en Lleida, me descubrí en Barcelona y dejé una parte de mí en Islandia. Enamorada de esa tierra en la que desvían carreteras para no molestar a los elfos, de Peter Pan y del chocolate.
Con ocho años supe que quería ser escritora y con veintidós, justo al terminar la carrera, que no quería dedicarme al periodismo. Ahora vivo rodeada de libros: en el trabajo, en casa y, por supuesto, en mi cabeza.
Mi primer libro publicado, "Los días que nos separan", fue ganador del I Premio La Caixa / Plataforma Neo. También he publicado "Heima es hogar en islandés" (Plataforma Neo) y "Nosotros después de las doce" (Puck).
La ambientación, en el pequeño pueblo irlandés, que te transmite el frío, la cercanía de todos los habitantes; los personajes, desde Ciara, con un carácter fuerte, cabezota, decidida a seguir lo que ella está convencida que son sus deseos; Ailís, su hermana, tan correcta, tan perfecta, y aun así también con un corazón; e incluso Edna, su madre, que a pesar de haberse ido, tiene una importancia alucinante. Son personajes muy reales, con virtudes, pero también con defectos: meten la pata, se enfadan... Me ha gustado muchísimo cómo se reflejaban las relaciones de Ciara con todos los personajes, cómo se desarrolla su personaje, cómo crece, cómo se ablanda, y se enfrenta a lo que ha tenido que sufrir, a lo que descubre sobre el pasado de su madre... Ha sido muy fácil conectar con ella, aunque también con lo que sentían el resto de personajes. Reseña completa: http://fiebrelectora.blogspot.com/202...
4.5 Esta novela me ha tocado tan de cerca que duele. Y me ha parecido un vistazo a lo duro y lo bello que es ser humano. A lo que significa familia y lo que significa hogar. Me encanta el final porque es como la vida: no te da todas las respuestas pero te da la oportunidad de reconstruirte, siempre.
Hace más de un mes que terminé el libro y todavía no tengo muy claro cómo afrontar la reseña. De hecho, no lo voy a puntuar porque, sinceramente, no sabría qué poner.
Siempre es un placer leer a Laia. Me encanta su forma de escribir, tan bonita y natural. Es abrir uno de sus libros y sentir que la lectura fluye y el tiempo no pasa. Sus personajes siempre son muy humanos, con sus virtudes y defectos, con sus buenas y malas decisiones. Y en este caso además me ha gustado mucho el personaje de Edna. Sus capítulos y su perspectiva es lo que más me ha gustado, aunque no fuera ella la protagonista.
Sin embargo, me ha faltado algo. En ningún momento he disfrutado al 100% del libro. Y además, ahora llegamos al momento en que os explico por qué no voy a puntuar el libro: la historia se me ha quedado corta. Me quedaban 15 páginas y tenía la sensación de que no se había solucionado nada ni se podía solucionar. Una vez terminado, cerré el libro con una sensación extraña. Esta no es la historia que yo esperaba. Es la historia que quería contarnos la autora. Y esa historia está perfectamente contada. Así que el problema aquí está en las expectativas que tenía yo como lectora y en que, para la historia que yo tenía en mente, me han faltado páginas. Por otro lado, me gusta el hecho de que Laia no nos haya contado una historia clásica con una estructura clásica. Ha sido una apuesta arriesgada y sé que no voy a ser la única que llegará al final del libro con sentimientos encontrados. Pero valoro lo que ha querido hacer la autora por encima de mi sensación al leerlo. Se nota que ha sido un libro especial para ella. Y es especial, eso es innegable.
En resumen: Una prosa maravillosa, como de costumbre. Una trama tranquila, que va avanzando a su ritmo sin hacerse aburrida (porque Laia no aburre nunca. Al menos a mí XD) Una historia que parece convencional, pero no lo es tanto.
¿Lo recomiendo? A los que os gustan los libros de Laia Soler, sí. Dadle una oportunidad porque este libro es uno de esos que igual lo odiáis o igual lo amáis (o igual no sabéis qué pensar, como yo XD). Así que tendréis que leerlo para descubrirlo. A los que no habéis leído nunca a Laia Soler no os recomiendo estrenaros con este. Creo que Heima es hogar en islandés y Los días que nos separan son mejores opciones para empezar con ella. Y si os gusta, me remito a lo que he dicho arriba :)
No voy a negar que esta historia me ha sabido a poco, acostumbrada al estilo de Laia con sus romances tan especiales, la magia… En esta historia me ha costado encontrar la esencia de Laia. Pero eso no quita que no me haya gustado.
La historia en general me ha gustado, pero me han faltado cosas… como que se ha quedado muy en la superficie, es como que nada queda claro o todo sucede muy deprisa. Es una historia de crecimiento, de superación y de pasado. Y eso me ha gustado, el como sale a la luz los problemas familiares, la depresión y sus consecuencias. Y me ha encantado como Laia lo ha palmado porque en pocos libros hablan tan claro de esta enfermedad que tanto daño hace.
Los personajes también me han gustado, no te adentra mucho en ellos, quitando a Ciara y Edna que son las que más peso tienen en la historia, pero no es una cosa que haya echado en falta. Lo que más me ha chocado ha sido la relación de las hermanas, ese amor odio que las rodea, no he llegado a entender el rencor de Ailís 🥺
Y el final… muy abierto para mi gusto, ya sabéis lo poco que me gustan estos finales porque me dejan con muchas alternativas que no sé cuál escoger para cerrar la historia. Supongo que me quedo con que se queda y todo empieza a ir bien.
3,5 en realidad. Me ha gustado porque Laia Soler escribe maravillosamente bien, en eso no hay duda, pero a la trama, para mi gusto, le ha faltado algo. Es pausada y sin grandes giros y tiene algunos personajes a los que se les coge cariño, pero creo que igual me hubiera gustado algunas páginas más para acabar de redondear el viaje de Ciara hacia su pasado y también saber más de su futuro. La pluma magnífica, como viene siendo habitual en ella y sus capítulos cortos desde dos puntos de vista muy distintos te hacen leerlo en nada.
La geografía de tu recuerdo es el nuevo libro de la escritora española Laia Soler. Este nos narra la vida de Ciara cuando decide volver al pueblo de su infancia para reformar la casa que le ha dejado en herencia su difunta madre, Edna. En el periodo que pasa en su pueblo reformando su casa va descubriendo cosas que no sabía de su familia y de su propia madre... ¿Y si no conocía de verdad a su madre?¿Y si solo supo ver a la triste ,arrugada y frágil Edna?
A ver por dónde empiezo, antes que todo este libro tiene varios puntos bastante buenos ,desde la representación del colectivo LGBT, hasta la representación de la depresión, aunque no se ha profundizado mucho en ellos.
Este libro no ha sido lo que esperaba, durante más de la primera mitad me la pasé esperando a que pasara algo interesante, el ritmo era muy lento y se me hacía repetitivo hasta el punto de pensar en abandonar la lectura.
Después ,empieza a haber algo más de acción empiezan a surgir algunos problemas y empieza a haber algo más relevante en la historia aunque no sea la gran cosa, y aquí va uno de los puntos por los que no me ha gustado el libro, sentía que muchos de los conflictos venían de la cabezonería y el orgullo y que con un poco de cabeza no hubieran ni surgido ,las tramas me parecían absurdas y no he llegado a conectar con ningún personaje.
Y el final, aunque ha superado lo que llevaba de libro, se olía desde el principio y siento que muchas cosas se han quedado abiertas y que se podrían haber cerrado con un prólogo .
Bonita historia de reconstrucción personal de su protagonista, ambientada en un pueblo irlandés y con una casa en el centro del escenario que es casi tan personaje como los de carne y hueso. Preciosa la manera de escribir de Laia Soler.
Hoy vengo a hablaros de una novela que tenía muchísimas ganas de leer desde que la autora anunció su publicación por redes sociales allá por el mes de marzo y al final no me ha gustado tanto como esperaba. Vamos, que las expectativas me han vuelto a jugar una mala pasada 😕
La novela se nos presenta narrada en primera persona desde el punto de vista de Ciara, nuestra protagonista, aunque de vez en cuando encontraremos fragmentos narrados en cursiva por un personaje secundario cuya identidad no voy a desvelar para no spoilear.
Ciara, de origen irlandés, decide volver a Kilkerry (Irlanda) tras perder sus dos trabajos en Barcelona. Allí, en su pueblo natal, tiene una casa familiar en ruinas que su madre le dejó en herencia y que pretende reformar para, posteriormente, venderla y alejarse de los recuerdos familiares que guarda, de los vecinos entrometidos que la critican a sus espaldas, de su hermana Ailís, que no quiere saber nada de ella desde que su madre murió... En definitiva, quiere alejarse de todo y de todos para empezar de cero en cualquier otro lugar. Y no serán pocos los obstáculos que se crucen en su camino.
Los personajes secundarios que intervienen en la novela son más bien escasos. Aun así, me gustaría destacar a Aidan (marido de Ailís, hermana de Ciara), Connor (hijo de Aidan y Ailís), Léan (amiga de Ciara), Paddy (amigo de la familia y gerente del pub Flannery's), Finn, Edna y Sean (padres de Ciara). En mi opinión, los personajes están bien trabajados y pulidos y he podido conocerles más o menos bien. Con unos he empatizado más que con otros, como es normal, y Ailís me pareció una persona un tanto egoísta y nada empática, muy crítica y bastante cruel con su hermana Ciara. Con ella, sin embargo, sí llegué a empatizar algo más, aunque en ocasiones la sentía muy lejana e impersonal, quizá porque hablaba más bien poco de sus sentimientos y emociones y al final no llegué a conocerla tanto como me hubiese gustado, pero bueno..., es algo personal y tampoco ha sido mala protagonista porque al fin y al cabo me pareció un personaje realista y creíble, con sus luces y sombras, al igual que el resto de personajes. Mi personaje favorito ha sido, sin duda alguna, Edna (la madre de Ciara y Ailís) 💜
«El presente es demasiado asfixiante, y el futuro demasiado incierto».
La trama, por su parte, fue mucho más sencilla de lo que esperaba. En absoluto destaca por tener grandes dosis de acción, misterio, romance o drama, pero sí es verdad que trata temas actuales y duros que pueden llegar a tocar la patata si te tocan de cerca, tanto en el ámbito familiar como en tu círculo de amigos o conocidos.
Me gustaría destacar la forma en que Laia Soler ha llevado estos temas, la delicadeza con que los ha tratado y lo mucho que se acercan a la realidad. O al menos así lo he sentido yo. La depresión, el sentimiento de pérdida familiar y la familia en sí (tanto lo que da como lo que quita) son algunos de los temas que se tocan.
«A veces es necesario recuperar algo para ser consciente de cuánto lo añorabas».
El romance apenas tiene cabida en la novela, algo que agradecí mucho, la verdad, y aunque se encuentran pequeñas pinceladas, a mí no me convenció del todo. No me pareció demasiado creíble y sí un tanto precipitado porque no se ve evolución o ese proceso de "enamoramiento" que yo buscaba, aunque tampoco llega a ser un romance como tal. Ha quedado todo muy contradictorio, lo sé, pero seguramente me hayáis entendido 😅
Volviendo a la trama, lo cierto es que a mí se me hizo demasiado lenta, pausada y monótona. Apenas pasan cosas interesantes, aunque esta sea más bien una novela de personajes y de sentimientos, y por eso mismo me costó bastante engancharme a la lectura. Para mí, ha sido una de esas lecturas que pasan por nuestra vida sin pena ni gloria y es una verdadera pena porque pintaba genial y le tenía muchísimas ganas, pero qué se le va a hacer... 😕
La pluma de la autora ya la conocía y me ha gustado bastante en esta novela, pero al estar narrada desde el punto de vista de un personaje con el que no he congeniado o conectado demasiado por su forma de ser, pues no me ha llegado tanto como cuando leí «Heima es hogar en islandés». Aun así, Laia Soler sigue teniendo un estilo muy particular, cercano, bonito e incluso metafórico que transmite emociones y sentimientos casi a cada página, y eso sí que me gusta.
Como comentaba antes, el ritmo de lectura se me hizo bastante lento y pausado porque apenas ocurrían cosas que me hicieran sentir esa necesidad de querer seguir leyendo, aunque al menos los capítulos eran cortos y había un buen equilibrio entre narración y diálogo, pero sí es verdad que me costó bastante avanzar, la lectura en general se me hizo un poco cuesta arriba y he tardado más de lo que esperaba en terminar la novela.
Y ya, para terminar, decir que el final no me convenció. No era lo que esperaba ni lo que la protagonista decía que haría durante las casi trescientas páginas que tiene la novela. Fue un giro en toda regla, pero para mí no fue nada convincente. ¿Me esperaba entonces ese final? Sí, sin duda alguna, pero no deja de ser decepcionante por ese cambio de opinión tan gratuito y precipitado ya en las últimas páginas. Aun así, en un futuro leeré otras novelas de la autora porque me gusta mucho cómo escribe e igualmente, si queréis animaros a leer «La geografía de tu recuerdo», no seré yo quien os quite la idea e incluso podría gustaros mucho más que a mí 😇
"Más tarde, con los prados a mi alrededor y el crujido de la tierra bajo mis pies, escucho el eco de las pisadas de una familia que ya no existe"
A diferencia de sus antecesores, este libro no logró engancharme desde la página uno. La historia en general prometía mucho; Ciara esta estancada y la acompañamos en su proceso de sanación y crecimiento, pero en medio de todo lo que debe aclarar, la historia se pierde en otras cosas que quizá no eran del todo necesarias. A la mitad del libro la historia cobra fuerza y las páginas se van volando, pero el final es muy apresurado, metiendo diálogos para después dejar inconclusa esas partes. Sin embargo no deja de estar la esencia de la autora, y que hace que siga leyendo cada libro que publica
A veces me paro a pensar en lo mucho que queremos a una persona y en lo poco que realmente la conocemos… Como si su vida empezara en el momento en el que la ves por primera vez y quizás, por eso, siempre me ha resultado tan extraño imaginar a mis padres en su infancia; agobiados por un examen, sufriendo por mal de amores o felices porque su madre, mi abuela, les ha hecho su plato favorito. Averiguar cuál es su película favorita o descubrir que color les gusta más… quizás, eso sea algo sencillo de saber o quizás, ahora, después de tantos años se convierta en algo más complicado, tanto, como averiguar que significan esos silencios que parecen gritos en los oídos o descubrir que hay detrás de esos ojos tristes que ni siquiera la máscara de “todo va bien” puede esconder. Porque todo el mundo tiene días buenos, días malos, un pasado y muchos secretos… ¿Y tú? ¿Cuánto conoces a tus padres?
Una casa llena de recuerdos, un sobrino que ni siquiera la conoce y una hermana con la que apenas habla… Ese ha sido el recibimiento que le ha dado Kilkerry, el pueblo que la vio crecer, a nuestra protagonista, Ciara. El plan es sencillo; reformar la casa familiar, venderla y marcharse. Allí no hay nada la retenga y contra antes acabe, antes podrá desaparecer de ese lugar que le recuerda a todas horas que su madre murió y que ella no pudo hacer nada por evitarlo.
Laia Soler, la autora, vuelve con “La geografía de tu recuerdo”. Un libro que nos habla sobre el sentimiento de pérdida, el duelo… Una historia que nos hace plantearnos cuanto conocemos a nuestros seres queridos…
Regresar a sus raíces hará que Ciara, descubra secretos guardados en libros de poemas, en cuadros colgados en la pared. Y es que en un pueblo donde todo el mundo se conoce, donde todo el mundo se cree con derecho a opinar; descubrir la verdad puede ser sencillo, aceptarla, quizás, no tanto.
Como no podría ser de otro modo, la autora, consigue añadir un elemento diferente, original, “mágico” a esta novela y podría decirse que ha sido una de mis partes favoritas, más que nada porque creo que Laia Soler ha hecho un trabajo increíble dándole voz a Edna, la madre de nuestra protagonista y, sobre todo, dándole voz a la enfermedad que este personaje sufría, depresión. Ver a través de ella, vivir sus recuerdos y sentir toda clase de emociones gracias a sus palabras, ha sido bonito a la par que triste de leer porque esta es una historia en la que toman fuerza las pequeñas cosas y en la que cualquier detalle puede dejarte con el corazón en un puño.
Además, sentirme identificada con Ciara ha sido muy fácil porque siempre he tenido la necesidad de huir del sitio en el que vivo; no sé si esperando encontrar algo mejor o por el simple hecho de que así todo sería más sencillo… Sin embargo, estas páginas me han hecho darme cuenta de que no se trata de buscar tu lugar en el mundo, como muchos dicen, sino de crearlo. Y desde luego que ha sido toda una gran revelación.
Cantar en un pub irlandés, beberse unas Coors con el camarero, volver a pasar tiempo con su mejor amiga, reencontrarse con su hermana, bailar con su sobrino… Hacer las paces consigo misma, reencontrarse entre cuatro paredes. A nuestra protagonista le espera mucho más que una cocina nueva y una capa de pintura. Y aunque a simple vista parece una trama sencilla, creo que es mucho más compleja de lo que quiere aparentar y poca gente creo que va a saber apreciar todo lo que se esconde en su interior.
Laia Soler tiene un don y es el de atraparme entre sus letras, entre sus páginas y entre sus personajes, por eso me ha gustado que el final nos deje mirando más allá de las páginas, imaginando. No es un final abierto, ni mucho menos, pero creo que la autora ha conseguido que estos personajes no mueran al cerrar el libro. De hecho, incluso antes de acabarlo, no había manera de que no dejara de pensar en todos ellos; mientras estaba en el trabajo, mientras estaba cocinando, mientras volvía a casa corriendo para poder leer un capítulo más…
Mucha gente está de acuerdo en que este libro es distinto a todo lo que la autora ha escrito anteriormente y aunque posiblemente se basan en que este libro no es tan juvenil como los anteriores, sí que es cierto que tiene un toque más maduro, más íntimo y que ha conseguido emocionarme de una manera que no solo se ha convertido en mi libro favorito, hasta la fecha, de Laia Soler, sino que también ha logrado hacerse un hueco entre mis mejores lecturas de la vida.
La magia de Laia Soler vuelve a cobrar vida en “La geografía de tu recuerdo” y si te apetece viajar al pasado a través de las palabras, esta, sin duda, es tu historia. Emotiva, reflexiva e increíblemente extraordinaria.
No sé cómo lo hace siempre Laia para abrir una ventanita en la vida de sus personajes, contarte ese pequeño lapso de tiempo, y cerrarla para dejarles seguir viviendo mientras se han convertido un poco en parte de ti.
Este libro me ha hecho entender muchas cosas y he disfrutado de cada gris de cada personaje.
4,5 <3 Qué preciosidad, por favor, ¿alguien puede explicarme cómo puede ser que Laia escriba tan bonito? Fue quedarme enamorada de la historia y -de nuevo- de su pluma en la primera página. Es cierto que no es especialmente sorprendente, ni tiene muchos giros, pero los personajes están tan magníficamente construidos, así como sus relaciones, que no se necesita nada más. Encima, por favor, ¡tenemos la reforma de una casa! Fans de los programas de divinity, este libro es para nosotros :P Me ha hecho sentir tanto, me ha encogido el corazón y me ha dado un achuchón, todo eso ha hecho esta novela. Si no le doy la máxima puntuación es porque, coincidiendo con otros comentarios, opino que el final habría podido ser algo menos repentino, y habría agradecido un capítulo más, o un epílogo. De todas formas, me ha encantado este libro.
La lectura del mes de septiembre en Mil libros sin rumbo fue de La geografía de tu recuerdo de Laia Soler, un libro que te remueve muchos sentimientos. No conocía el libro ni a la autora y he de decir que la Pluma de Laia me a gustada mucho, ha sido una lectura lenta y melancólica pero es que la narración lo requería y con la mezcla de recuerdos, de pérdidas y de descubrimientos ha creado una geografía sobre el pasado y presente de Ciara haciendo un libro muy sensible. Ciara vive en Barcelona y comparte piso con tres compañeras más, trabaja en una agencia de marketing y por las noches canta en un bar irlandés, pero sin esperarlo es despedida de los trabajo y decide volver a Kilkerry, su ciudad natal y así solucionar unos pequeños problemillas. Regresar a tu pasado a veces es doloroso y para Ciara lo es, la gente murmura y habla a sus espaldas, pero ella tiene claro lo que ha venido hacer, reformar la casa heredada, pero no va ser todo tan fácil pues esa reforma tiene condiciones, si decide quedarse será para ella pero por el contrario si la vende deberá repartir lo recaudado con su hermana Ailís. Y aunque ella sabe perfectamente lo que quiere todo puede cambiar según van sucediendo los acontecimientos. Ailís es la hermana de Ciara con la que no tienen muy buena relación debido a algo que sucedió en el pasado, reproches e indiferencia es lo que va a recibir de ella haciéndole más difícil estar en ese lugar. Conforme vaya reformando la casa nos vamos adentrar en los secretos de la familia, esos secretos tan dolorosos pero necesarios para ir entendiendo y dar sentido a ese pasado. Es un libro de los que entiendes y adoras o del contrario su lentitud se te hace pesado, yo me quedo en medio… porque al igual que la protagonista tengo sentimientos encontrados, me he sentido identificada en algunos aspectos y me he aburrido en otros, pero con ello no quiero decir que sea mal libro porque ha sido una novela tan cargada de sentimientos que el recordad duele y lo que duele no nos gusta.
Seguramente ya os hable de él más en profundidad cuando esté lista para ello en una reseña. Sin embargo, solo quiero decir que todo lo que ha sabido transmitir Laia con esta historia: rabia, esperanza, tristeza, ternura, etc. Es lo que quiero de verdad destacar, porque ahí radica la magia de la historia de Ciara, en mi opinión. «La geografía de tu recuerdo» contiene una historia que yo quiero destacar, sobre todo, por eso, por lo que me ha hecho sentir, peto también, por lo bien escrita que está (marca de Laia en todas sus novelas) y por el increíble desarrollo que tienen los personajes que contiene entre sus páginas, unos personajes que vas conociendo poco a poco, que vas comprendiendoles a medida que descubres cada pequeño recoveco de su pasado, ese que les ha dejado un pequeño vacío a todos ellos, con sus palabras guardadas en la garganta, sus reproches enquistados y sus lágrimas no derramadas a tiempo. Es una historia de superación, de saber entender, tanto a ti como al resto. Una historia que parece que te diese una patada para dejarte tirado y decirte después con sorna, ahora es tu turno de levantarte. He conectado muchísimo con Ciara por su caracter, incluso a veces demasiado parecido al mío, tanto que me veía reflejada en ella y su rabia, su desesperanza, en momentos, han llegado a ser también mías de alguna manera. Es una historia que, probablemente no esté hecha para todos, pero aquellos que quieran abrirse y descubrir algo suyo en sus palabras, la disfrutarán (y llorarán) enormemente ❤️.
Un libro que lo he leído en nada… creo que me duró sólo dos días y eso que estoy leyendo bastante lento… Amo a Laia y su forma de escribir. Por eso he podido terminarlo tan rápido, pero aún no me decido qué puntuación ponerle. Creo que esperaba que esta historia fuera un poquito más como sus libros anteriores: sí, esperaba romance. Pero más que romance esperaba esa magia con la que nos tiene acostumbrados. En este libro no encontré ese realismo mágico ni tampoco encontré amor. Pero me encontré un personaje real, con sus luces y sus sombras, con sus blancos y negros y aunque no era lo que esperaba me gustó. De todas maneras creo que necesito tiempo para asimilarlo.
Quinta novela de Laia Soler y la única que me quedaba por leer. Ambientación en Irlanda, la pluma de esta autora... obviamente lo empecé con unas tremendas tremendas ganas. Y no decepcionó, Laia escribe de una manera hermosa, y me encanta siempre como incorpora la ambientación de sus historias y sus personajes muy bien desarrollados. Este libro no fue la excepción en ese sentido, pero no me llegó tanto como me pasó con Heima o con las historias de Erin y Aurora. Sencillamente me sentí más alejada emocionalmente de la historia, y aunque la disfruté, no la pude "hacer mía" como me ha pasado con otras de sus novelas que me llegaron al corazón y ahí se quedaron. Creo que principalmente puede ser porque soy muy distinta a Ciara y me costó conectar con ella. En otra reseña leí que alguien decía que esta era la historia que Laia quería contar y que no necesariamente es la que uno quiere leer, y estoy de acuerdo. Más allá de todo eso, me gustó volver a los libros de Laia y pienso que es un libro que vale la pena. La historia de Ciara es una historia que se desarrolla lento, que va a la vida diaria y que muestra lo complejas que pueden ser las relaciones entre los seres humanos, en este caso, las dinámicas familiares. 'La geografía de tu recuerdo' fue una linda compañía para un fin de semana.
Laia tiene el poder de atraparte con cada línea. La geografía de tu recuerdo es una historia de fantasmas del pasado, de secretos y de familia. La autora nos tiene acostumbrades a una prosa cuidada, elegante, y mágica, y con esta novela no podía ser otra manera. La magia recae en la cotidianidad polvorienta y los recuerdos tras cada mueble desmontado. Ciara experimenta un viaje a través de toda su historia, de lo que le pasó a ella, a su hermana, a su madre, y a todo lo que aún no sabe y que la casa, o los rumores del pueblo, le contarán. No es una novela de la que salgas sabiendo todas las respuestas. Cuando cierras el libro se suman varios interrogantes a todos los que se forman durante la lectura, pero en mi opinión, no resulta frustrante. En una historia tan realista, tan anclada en lo cotidiano, en los imprevistos de la vida, que entendemos que no podemos tener siempre todas las respuestas, y que la vida no deja de ser siempre una gran incógnita. Es una de esas historias a la que sabes que puedes volver en diferentes momentos vitales, y siempre descubrirás algo nuevo.
Me duele muchísimo poner esta puntuación (aún no sé si 3 o 3,5). Soy fan absoluta de Laia, el resto de sus libros no bajan de 4,5 y es una de mis autoras favoritas sin duda. Pero me ha faltado algo. Para mí las historias de Laia Soler tienen una magia especial que cuando las empiezas no puedes soltarlas ni un segundo. Tienen un no se qué especial y único con las que empatizas al instante. Se te meten en la piel. Y siento que eso no me ha pasado con La Geografía de tu recuerdo. La historia está muy bien (y la pluma de Laia como siempre de diez), es amena y dolorosa a la vez.
Aunque quizás sentí que apenas se rascaba la superficie de los personajes. Es una historia que recomiendo sin duda, pero que creo que a los fans de Laia Soler puede quedarseles corta.
Obviamente esto es una opinión personal, y no quiero ofender a nadie. Pero me ha faltado algo.
Es una historia intimista, con una técnica narrativa impecable. Laia intercala un narrador protagonista con un narrador en segunda persona hasta el punto de que ambos narradores se funden en una misma voz. El mayor logro técnico es el empleo de un estilo indirecto libre que rezuma en algunos fragmentos, un prodigio literario al alcance de muy pocos. Además, cada página está embellecida por un sinnúmero de figuras retóricas, en especial, metáforas y metonimias. ¿Por qué no le he puesto cinco estrellas? Tan solo porque la trama me parece demasiado lenta y hasta cierto punto, intrascendente. Con todo, el estilo supera con creces las (pequeñas) flaquezas del argumento. ¡Bravo, Laia!
Hace poco dije en un vídeo que nunca había llorado con un libro. Bueno pues, ya no puedo decir lo mismo, he llorado con un libro y ha sido con este. Como siempre, Laia tiene una manera de escribir que hace que me meta de lleno en el libro y sienta lo mismo que están sintiendo los personajes. No sé si es su objetivo como autora pero conmigo lo consigue. La primera mitad del libro he tenido el corazón en un puño mientras veía todo lo que le estaba pasando a la protagonista. Me ha encantado la manera en la que está explicando un enfermedad mental sin decirte el nombre de esa enfermedad. Tratar de normalizar estas cosas me parece muy importante y necesario. Me han fascinado las partes narradas por Edna (personaje que a veces he compadecido y otras veces he pensado WTF?) porque no sabía lo que me iba a contar y era muy directa. Claro, como nadie la escuchaba... Lo que más me ha gustado ha sido la forma en la que narra la protagonista, me ha parecido muy original y entretenida. Creo que así es como funciona nuestra cabeza la mayor parte del tiempo (por lo menos la mía sí), pensamientos directos. En general ha sido una lectura intensa pero entretenida. Es cierto que esperaba un giro de los acontecimientos bastante más brutal al final del libro pero la verdad es que ha acabado como tenía que acabar.
No se como termine este libro pero solo una cosa/persona me hizo querer leerlo... Finn el sobrino de paddy
Sinceramente tenia altas expectativas con este libro pero no las cumplió, no pude entender a Ciara entendí mejor a la hermana, no comprendí el por que Ciara se enfadó por no saber un secreto que jamás pregunto y hasta después mucho tiempo y por obras del destino le interesó, solo quejándose vivía, solo con querer irse del pueblo "porque quería irse de ahi y no terminar como Edan". No la llegue a tolerar en ningún capítulo,
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llego como si nada al pueblo diciendo/creyendo que con solo llegar se alegraría su hermana y todo normal cuando se fue en el velorio de su mama sin tener una buena razón, sin ayudar a su hermana en nada ni fue al funeral, todo el libro es de ella diciendo que no pude quedarse más tiempo en ese pueblo que no y que no. Tirando todo sin revisarlo,.sin ponerse a pensar siquiera solo porque ya nada le importaba y ese final... se quemó la casa y ahí le llega la idea/deseo de que podria quedarse y trabajar, no me gusto la continuidad de la historia aunque el tema de la historia era muy buena pero ya al leerla no me husto su continuidad y evolución... Pero bueno ya lo termine.
Me encantó, como todo lo que gasta ahora llevo leyendo de la autora.
Es una novela para pensar, que te hace reflexionar sobre lo familiar. Una mamá que sufrió, hijas que se marchan, un marido ausente.
Muchos secretos que la protagonista va a ir descubriendo y va a poder armar un rompecabezas de su pasado. Ambientado en una Irlanda fría, con pubs, música, rumores.
La pluma de Laia es exquisita, tiene frases preciosas y transmite un mensaje muy bello.
Lo que más me ha gustado ha sido la ambientación, como te transporta a los lugares donde ocurre la historia. Aunque también me han gustado las personalidades de los personajes, sobretodo de Ciara y Ailis. Que bonita, que triste y a la vez que feliz volver a Irlanda...
Laia Soler lo hizo de nuevo, me ha hecho sentir tantas cosas con esta nueva historia, me ha abierto los ojos, me ha hecho querer pedir perdón y perdonar. Sin duda Laia tiene ese no sé que, que sus historias siempre las leo en el momento adecuado. He disfrutado tanto de esta historia, que estoy segura que tardaré mucho en poder sacármela de la cabeza.
Tenía muchas ganas de leer este libro, desde que se anunció, ya que me gusta mucho como escribe Laia. Es el cuarto libro que leo de la autora (su primera publicación aguarda en mi estantería) y el primero que me produce sentimientos encontrados. Vayamos, pues, por partes (voy a intentar evitar spoilers).
En primer lugar, los puntos positivos de esta lectura: es ágil, con capítulos cortos que van entremezclando dos puntos de vista y sus correspondientes estilos, lo cual aporta mucho dinamismo mientras nos va descubriendo la historia; es amena, ya que la pluma de Laia es muy agradable de leer; está tejida sobre una base sólida que nos va descubriendo la historia poco a poco, con lo cual, conforme vas leyendo, quieres saber más: engancha. La relación entre las dos hermanas también me ha gustado: cada una tiene sus remordimientos, se ve la evolución, las sombras, las luces, los reproches... y, no obstante, al final está claro lo que importa.
En segundo lugar, el punto que no me terminado de gustar: el final. La belleza del final es indudable, ya que cierra el arco con el que inicia la novela; el paralelismo es claro, así como que es producto de todo el reencuentro emocional del que somos testigos a lo largo de la lectura. Sin embargo, y dentro de que me parece un buen final, el evento llega de manera abrupta y me ha dejado varias preguntas: ¿por qué sucede? Es más, ¿cómo es posible que suceda? ¿Qué va a pasar después? Sí, se deja a la interpretación de cada uno y, ojo, eso también me parece muy interesante: depende totalmente de nuestra "reflexión" a lo largo de esta lectura. Pero sucede de manera tan repentina e inesperada que, sinceramente, me dejó con una sensación agridulce después de haber disfrutado tanto de la historia. Vaya, es sin duda un final diferente que deja huella.
Otro detalle que tampoco me ha terminado de convencer: el paso de amigos a algo más. Sí, se veía venir y se esperaba, y está claro que la relación no evoluciona a romántica, pero me dio la sensación de que salía un poco forzado. Sí, estas cosas pueden pasar, pero personalmente me falta algo más, un clic. La amistad me ha gustado más y pienso que se podía haber mantenido también así.
En resumen: he disfrutado mucho la lectura. Si la tuviera que describir de manera breve, elegiría palabras como madurez y sensibilidad. He sentido la historia, se ha metido bajo mi piel. Pero ese final me ha dejado ganas de más, se me ha hecho inesperado, abrupto. Así que, en términos de puntuación, me hace bajarle la nota.