Premio Nacional de Cuento Juan José Arreola 2019El Concurso Nacional de Cuento Juan José Arreola está organizado por el Centro Universitario del Sur de la Universidad de Guadalajara, en colaboración con la Editorial Universitaria. Este concurso nace como homenaje a la memoria y el trabajo literario de Juan José Arreola, escritor originario de Ciudad Guzmán, y por la necesidad de convocar desde su ciudad natal un premio en uno de los géneros literarios más el cuento.La Universidad de Guadalajara instituyó este concurso, que se ha ido consolidando a lo largo de estos años, con la finalidad de estimular el trabajo creativo de cuentistas mexicanos, el cual está abierto para obras inéditas de escritores mexicanos residentes en el país o en el extranjero.La obra ganadora de esta XVIII edición es Un año de servicio a la habitación de Andrea de Lourdes Chapela Saavedra (Ciudad de México, 1990). El jurado estuvo integrado por Atenea Cruz, Orfa Alarcón y Liliana Blum, quienes entregaron el premio a este libro por la buena factura en su prosa, descripciones bellas, minuciosas y breves; por mostrar una calidad constante en sus textos; por crear personajes bien construidos y complejos, que luchan contra sus fobias, filias, enigmas existenciales, y el miedo a la soledad, y por la voluntad de la autora por crear una atmósfera efectiva en torno al espacio de un hotel, mismo que propone al lector un interesante juego de descubrimientos en torno a la naturaleza humana.
*Aclaro que esta reseña se basa en la versión que se puede leer y descargar gratis en concursoarreola.com.mx (dato muy importante, que retomaré al final). Empecé a escuchar el nombre de Andrea Chapela hace un par de años en la comunidad de ciencia ficción; luego, con su maravillosa racha al ganar el Gilberto Owen de cuento, el José Luis Martínez de ensayo joven y éste, el Juan José Arreola de cuento. Así que tenía altas expectativas... que no se cumplieron en este primer acercamiento a su obra. La premisa es muy interesante: un recorrido (durante un año) por todos los recovecos (recepción, taquillas de correo, habitaciones, edificios, comedor, jardines, escaleras de servicio, sótano, pasillos, cuarto de seguridad, piscina, estacionamiento...) de un hotel en Madrid. La primera sorpresa fue que, salvo un texto ("El edificio oeste: para encontrar lo perdido", mi favorito de la colección, donde desaparecen objetos, sentimientos y residentes que van a dar a ese edificio fantasma), no explora ni lo fantástico ni la ciencia ficción. La segunda sorpresa fue que la mayoría de las historias funcionan más como crónicas o estampas que como cuentos. A pesar de esto, su prosa es amena, manteniendo el interés aunque no logres conectar del todo. La tercera sorpresa, y esto no es culpa de la autora, es que el sitio, a diferencia de las otras publicaciones que se pueden consultar, subió la versión con la que, probablemente, participó la autora, por lo que no hay un trabajo de corrección (podemos encontrar varios errores de dedo, ortográficos y de redacción) ni de edición (sangrías mal puestas, inconsistencias en el espaciado). No sé si se trató de un error o un intento de transparencia; en cualquier caso, la autora queda desprotegida y el prestigio del premio, en el sótano. Buscaré otras obras de Andrea, pero las que se ciñan a lo fantástico y/o a la CF.
Es un libro donde los 24 cuentos suceden en el mismo hotel. Cada cuento tiene un título y un lugar donde sucede. Está muy interesante este acomodo y cómo en conjunto es un libro sobre compartir espacios y cómo afecta (para bien o para mal) las relaciones sociales. Es una muy buena propuesta. Sin embargo, individualmente la mitad de los cuentos dejan algo que desear.
Entre mis favoritos se encuentra la corta relación entre un guardia y una habitante; un jardinero que inventa historias sobre gatos que viven en el hotel y que lo convierten en escritor; sobre el jefe de cocina que siempre filtraba el vinagre para evitar moscar; una lista negra de huéspedes; y todos los cuentos en donde había chisme.
PD. La edición física es muy hermosa: pasta dura, con relieves y brillante.
Soy muy muy fan de todo lo que escribe Andrea, todos los cuentos de esta antología tienen personajes bien construidos, cotidianos pero de los que quisieras saber más.
Cómo soy maestra de física me gustó muchísimo su cuento de “ el arte de la metrología” que forma tan bonita de hablar de la medición, base de la física y la ciencia.
Este libro además me puso muy nostálgica pues me recordó una estancia académica que hice en Barcelona, gracias por hacerme recordar.
No se si deba pensar en este libro como una colección de cuentos que pueden sacarse de su contexto o más bien como un álbum conceptual, de esos en los que el sacrificio de extraer arruina la experiencia. Estos veinticuatro cachitos de vida en un mismo espacio son sólidas ventanas a una voz narrativa propia que ha ido madurando desde Vaudiz. No sé qué tanto puedo hablar en este caso de personajes entrañables pero sí reconozco las imágenes bien construidas que atan todo. La prosa de Andrea nunca es demasiado pero tampoco es algo menor. Conociendo su forma de trabajo creo que en cada historia hay una estructura extremadamente clara que permite una lectura muy consciente y rica en sí misma.
Estuvo bien pero nada espectacular. Hubo algunos relatos lindos pero en conjunto me pareció un trabajo bueno a secas. Los relatos más introspectivos fueron mis favoritos. Algo que me gusta en general de Andrea Chapela (a quién solo he leído 2 veces) es que los libros de cuentos tienen un hilo conductor presente y me parece que hace sentir la lectura más estructurada.
Libro de cuentos engarzados que transcurren en un hotel.
Me gustó más la primera mitad del libro, algunos de la 2da mitad se sienten como meros arranques de cuentos y quedan incompletos.
Mis favoritos: * 28006, Madrid * Para encontrar lo perdido * El club de los indeseables * Historia de un jardinero y el gato que le enseñó a escribir (FAV) * Nos vemos en Siberia
Libro de cuentos en el que nos sumergimos en las anécdotas que transcurren en un hotel para tratar temas como el trabajo, la pertenencia el nuevo hogar o el vínculo con las raíces originales. Gran originalida y prosa muy cuidada. Altamente recomendable.
"Emergencias nocturnas" es un gran cuento: sutil, de anécdota y personajes memorables. Los demás funcionan bien como un conjunto, creando un espacio (el hotel).
Es un gran libro, en general se puede sentir esta sensación que yo creo que la autora nos quiere dar, la de estar fuera de casa, la sensación de intentar crear otro hogar fuera de tu casa, pero es algo que personalmente no he sentido, y por lo cual es que siento que no fue un suceso tan grande conmigo. Gran recomendación como siempre con Andrea Chapela.