Al terminar El Circo Roto siento la necesidad de respirar profundo. Como un submarinista que se queda sin aire me apresuro a la superficie, intentando sobrevivir. La poesía de Hanni cala hondo. Que afortunados somos de que haya pisado esta tierra y haya dejado su huella al pasar.
No conocía a esta poeta venezolana y estoy maravillado por cómo escribe y siente. Saber que este país tiene a escritoras que plasmas tantas ideas y sentimientos de esta manera, me hace sentir aún más orgulloso de ser venezolano pero triste de que no sea más reconocida a nivel internacional.