¿Para qué la historia? Para atender las urgencias y preguntas del presente; para afianzar, construir o inventar una identidad, para recomponer la certeza de un sentido colectivo; para fundar las legitimidades del poder; para imponer o negar la versión de los vencedores; para rescatar la de los vencidos.
Si la finalidad de este libro es contagiar el interés y el placer por la historia, ha cumplido su cometido. Me ha abierto una nueva visión de lo que es la historia y para qué sirve y lo que más me ha impresionado es que la historia sirve para dar una identidad y cohesión a un grupo social. En palabras de Luis Villoro: “La historia ofrece al individuo la posibilidad de trascender su vida personal en la vida de un grupo. Al hacerlo, le otorga un sentido y, a la vez, le ofrece una forma de perdurar en la comunidad que lo trasciende: La historia es también una lucha contra el olvido, forma extrema de la muerte.”
Recuerdo que historia era una de esas materias que menos me gustaba cuando iba a la escuela, creo que memorizar fechas, hechos y nombres importantes no es la mejor manera de abordar la historia. Memorizar esos datos no sirve para nada, lo que sirve es la reflexión y el análisis que se hace con esos datos y eso es lo que me llevo de este libro. Estoy mucho más dispuesta a aprender la historia de mi país.
Le pongo 4 estrellas por que el primer ensayo es muy aburrido, casi me hecha para atrás pero los ensayos posteriores son más amenos y digeribles. Tampoco me parece bien que todos los ensayos son escritos por hombres, a estas alturas, pensaría que las editoriales estarían mas preocupadas por la inclusión y la diversidad, estoy segura que hay historiadoras mexicanas brillantes que podían haber aportado una perspectiva interesante pero no se les dio la oportunidad.
Excelente libro para continuar respondiendo ¿qué es? ¿Para qué es? La historia, diferentes ángulos y perspectivas sobre el uso de la historia para individuos, sociedad y Estado.
Llegue a este libro como requisito de una tarea pero salo con una vicion diferente de lo que es la historia y la libro jamás contesta textualmente la pregunta que plantea al inicio porqué no se puede lo que si hace este libro es clarificar el uso de la. Historia su construccion y como es que la historia excluye a los perdedores
La historia es una reconstrucción del pasado basada en el presente y la historia no puede ser neutral y objetiva en tanto está hecha por personas pero no por ello debe intentar ser poco rigurosa o no documentada, son dos de las ideas en el consenso del libro.
Las visiones de estos diez autores difieren en explicar el propósito de la historia si provienen del decolonialismo y su reinvidicaciones (Bonfil Batalla), el marxismo con su consabida interpretación (Gilly), las vinculaciones con la cultura popular y la conciencia histórica (Monsiváis), la historia de los frentes de masas y capitalistas en el México de los 80 (Aguilar Camín), las formas de hacer política y ciencia política que operan en la historia (Córdova), cómo se ha constituido la disciplina y legitimidad de la historia como recurso explicativo (Florescano), la historia como fuente de placer y cuestionamiento de las biografías (Blanco), las historias y sus usos para cimentar realidades y escenarios (González), la historia arraigada en el espíritu absoluto y su trascendencia a la secuencia de acontecimientos (Villoro) y, por último, de las abstracciones a las formas de justificar el quehacer histórico (Pereyra).
Supone una gran ventaja leerse en fragmentos o como un todo unitario porque el eje de los capítulos sigue entiendo responder o replanter la pregunta del para qué de la historia. Recomendado, con sus debidas precauciones a los interesados más que en acrecentar su acervo histórico, en la reformulación del sentido personalny colectivo de la historia.
Historia, ¿para qué? reúne 10 ensayos de académicos mexicanos que buscan dar respuesta a la pregunta que da título al libro. Después de 40 años se ha convertido en una de las obras de mayor importancia en la historiografía más reciente y creo que es indispensable para entender la historiografía actual. En los 10 ensayos encuentro que podemos dividirlos en dos tipos, de carácter teórico y práctico. Se nota en los textos quiénes son historiadores y quienes no, no es con el fin de discriminarlos pero se nota en el enfoque. Mis favoritos fueron los teóricos porque problematizan la pregunta, intentan darle respuesta a la pregunta con las herramientas que se tienen, lo cual resulta más interesante. Los prácticos responden la pregunta mediante ejemplos prácticos del uso de la historia lo cual me parece interesante pero creo que no responden la pregunta. En general hay muy buenas reflexiones pero creo que la mayoría no termina de aterrizar la pregunta, muy compleja por cierto.
Es la historia fundante, legitimante aleccionadora, explicativa, apasionante, metódica, aventurera. Pero más que nada es algo inacabable, sea Historia como ciencia, como crónica, como memoria, la historia continua y toma el sentido que le demos a ella.
La historia siempre será de quien la escriba, unas veces para explicar y otras para justificar el presente. Todo depende del momento en que se escribe la historia.
En estos ensayos se escriben diversas reflexiones acerca del discurso histórico y su utilidad ideológico-política y se trata de responder a la pregunta de por qué y para qué se rescata, se ordena y se busca explicar el pasado en el México actual. El libro fue realizado en 1980 y aunque han pasado más de 40 años no pierde vigencia.
Son 10 ensayos de Carlos Pereyra, Luis Villoro, Luis González, José Joaquín Blanco, Enrique Florescano, Arnaldo Córdova, Héctor Aguilar Camín, Carlos Monsiváis, Adolfo Gilly, Guillermo Bonfil Batalla.
El ensayo que más me gustó fue el de Carlos Monsiváis pero todos los ensayos son buenos pero siento que lo mejor son los primeros párrafos de cada ensayo y después divagan mucho en el contexto.