Verano de 1942. Carlos Lombardi se ve obligado por la policía del Estado Nuevo a seguir el rastro de un joven desaparecido. Todavía en libertad provisional, el exinspector republicano se enfrenta a un mundo rural para él desconocido en la Castilla profunda; un mundo de silencio y miedo marcado por la cruel represión durante los primeros meses de la reciente guerra civil. Bajo la lejana tutela de su antiguo inspector jefe Balbino Ulloa y el apoyo a distancia de Alicia Quirós y Andrés Torralba, sus atípicos compañeros de fatigas, Lombardi debe afrontar la prepotencia de los vencedores, el consolidado caciquismo, las corruptelas cotidianas y la actitud huidiza de los vencidos. Hombres que no quieren ni pueden mirar atrás, mujeres que buscan su sitio a contracorriente, gentes que esperan pacientes ver devorada la tierra y la historia de sus antepasados por el agua de un futuro pantano. Un paisaje marcado por campos de concentración y fosas comunes en territorios por todos conocidos que nadie se atreve a transitar.
Guillermo Galván Olalla nació en el Grao-Valencia (1950), aunque su vida se ha desarrollado en Madrid desde niño, donde, tras el bachillerato, ingresó en la Escuela de Ingenieros Aeronáuticos, proyecto que abandonó para dedicarse al periodismo. Licenciado en las últimas promociones de la Escuela Oficial, ha ejercido esta profesión durante treinta y cinco años desde que, en 1969, comenzó sus colaboraciones en Radio Juventud. Ha sido subdirector de la revista En Punta y de la emisora autonómica Onda Madrid, y director del departamento de radio de la Agencia Efe, empresa donde ha desarrollado la mayor parte de su carrera profesional en muy diversas actividades como el reporterismo o las jefaturas de edición, política y sociolaboral. Desde 2005 se dedica en exclusiva a la narrativa. Comenzó su tardía actividad literaria en 1998, y con la primera de sus novelas, “La Mirada de Saturno”, obtuvo el premio Tiflos un año después. Tras ella, ha publicado “El aire no deja huellas” (finalista del Rodrigo Rubio 2001), “Aislinn-Sinfonía de fantasmas” (premio Río Manzanares 2002), “De las cenizas” (premio Felipe Trigo 2003), “Llámame Judas” (premio Alfonso VIII de la Diputación de Cuenca), “Antes de decirte adiós“ (2009) y “Sombras de mariposa“ (2010).
Leí este libro por qué la localidad de la que trata la novela es mi importante para mí, y me gustó leer el nombre de las calles, empresas y los nombres de familias muy conocidas de esta ciudad, narrada perfectamente y pude pasear por las calles de esta bonita localidad de la Ribera del Duero de hace tiempo y hacer comparación con la localidad de la Ribera de hoy.
Creo que este escritor Valenciano conoce esta ciudad y quería escribir sobre ella y metió un poco de todo en la novela, pero a mí me pareció más bien una novela histórica.
Extractos del libro:
La gente de la Ribera es muy suya; decente, eso sí, pero muy suya.
Los sueños sirven a veces para poner orden en los pensamientos.
Si la primera aventura de Carlos Lombardi (Tiempo de siega) me encantó, esta no le va a la zaga. Los mismos ingredientes de la primera novela pero en un ambiente rural, con todo lo bueno que ello conlleva (Me flipan las historias rurales): Misterio, relato social de la época, muy buena prosa y personajes reales. Es que lo tiene todo. Definitivamente, Carlos Lombardi se ha convertido en uno de mis personajes favoritos de la novela negra.
Es una novela que se diferencia de la mayoría de las publicadas por la época en que transcurre, la posguerra española, con sucesos y hechos que nos hacen darnos cuenta de la labor de documentación del autor; aparecen la Falange y las Jons, vemos como los alemanes se llevan el patrimonio arqueológico con el permiso de las autoridades españolas, el servilismo y miedo a los vencedores de la Guerra Civil, el caciquismo ...
Mucho más redonda que la anterior. Lombardi ha crecido como personaje, aunque se echaban en falta a Quirós y a Torralba. Te deja con ganas de más. Suerte que queda otra por leer.
Menos bueno que el primer libro de la serie, pero mantiene un interés, sobre todo por la época histórica en que se sitúa. No sé como cuan realista pueda ser el personaje de policía republicano, represaliado y medio permitido entre falangistas y nazis, pero se hace simpático y resuelve los enigmas que se le plantean. Me quedo con un apunte terminológico. En un par de ocasiones, aldeanos de Aranda se refieren al momento de plegar. Comprobé que esta palabra solo se usa en el sentido descrito en el castellano de Cataluña, pero parece posible que también se use en Valencia, de donde nos viene el autor.
Me gusto mucho esta nueva entrega de esta saga. No parece, pero la investigación histórica y la reconstrucción del momento posterior a la guerra civil española es perfecta. Y todo desde el punto de vista del Inspector Lombardi, en su mejor novela hasta aquí. Recomendable y ¡Qué viva España! a pesar de toda su fragmentada actualidad política...
Ya me pasó con ‘Tiempo de siega’, el comienzo me ha resultado lento. Aunque entiendo los motivos que llevan al autor a no poder empezar por todo lo alto: el recordatorio sobre los personajes aparecidos anteriormente, la ambientación del nuevo escenario y la presentación del nuevo caso. Eso sí: una vez estás dentro del nuevo crimen no puedes parar hasta resolverlo.
Muy buena novela negra ambientada en la posguerra española. Va de menos a más con una exquisita intriga y una gran descripción de la España profunda de aquellos años.
Me gustó el planteamiento de la trama de la primera novela. Esta me ha calado más profundo y ha conseguido que por momentos masticase el polvo de los caminos o me calase la lluvia hasta los huesos, transportado a una época y lugares muy bien narrados. Encantado con la novela.