José María Micó, que ha dedicado a Góngora una buena parte de su vida, reúne en este volumen sus estudios esenciales sobre el poeta cordobés. Combinando el rigor filológico e histórico con la voluntad de estilo del ensayo literario, Para entender a Góngora reconstruye el contexto de creación y difusión de los textos gongorinos, nos da las claves de su poética en relación con la de su tiempo y analiza en profundidad muchas de las mejores composiciones del autor (con especial atención a los llamados«poemas mayores»: el Polifemo y las Soledades). Todo ello le permite mostrarnos que la poesía de don Luis, una de las cimas de la creación literaria en cualquier lengua, es inteligible y que hay pocos caminos tan placenteros como el que conduce a su plena comprensión.
José María Micó Juan es un poeta, filólogo, traductor y músico español, especializado en los clásicos de los Siglos de Oro y la Edad Media y el Renacimiento italianos, aunque también se ha ocupado del estudio y la traducción de otros autores medievales y contemporáneos.
Con título engañoso, me engolfé en sus páginas y casi acabo naufragando, como el protagonista del texto quizá más difícil de nuestras letras: las Soledades. No es que el ensayo esté escrito con estilo obscuro, pero sí farragoso, de tanta referencia. Y eso que él mismo advierte al comienzo haber podado de erudición el texto (la lectura de Góngora me ha contagiado el hipérbaton).
Micó nos abruma. Es tanto el conocimiento y la erudición que despliega, que el título podría rebautizarse como Para (no) entender a Góngora o, al menos, Para (quizá) entender a Góngora.
El ensayo está compuesto por distintos estudios, independientes entre sí. Los primeros se centra en cuestiones de ecdótica, de filología pura centrada en las fuentes. Lo mismo que la última, donde rastrea intertextualidades en un ejercicio de crítica literaria de alto nivel.
Así, queda la segunda parte, centrada en el Polifemo, otro de los textos culmen de las letras hispanas. Aquí, octava real por octava real, va apoyándose en los pretéritos y egregios comentaristas del cordobés para dilucidar tanto el significado como los referentes constelados en la obra. Está es, sin duda, la más interesante de las partes. Tanta es su exhaustividad que dedica tiempo incluso a disquisiciones en torno a algún singular término de verso alguno (por ejemplo, el caso de segur/seguir de la octava XXVIII)
No lo recomiendo si lo que buscas es una introducción a Góngora. Sí lo recomiendo si ya estás familiarizado con su obra, recursos y estilo. Si bien, algunos ensayos son tan de nicho que puedan perder el interés para muchos.