«Una fuerza revolucionaria debería gobernar con un pie en el consenso realmente existente y el otro en aquel que quiere generar, siendo muy consciente de hasta dónde llega el mandato popular recibido pero también de que en política nada es inmutable, y la mejor manera de no retroceder es avanzar: inaugurar un ciclo virtuoso en el que la seguridad y el goce de mayores derechos, tiempo liberado y servicios, genere apetito, confianza y fuerza social para ir a por más, en un camino que no va a acabarse nunca y en el que como revolucionarios debemos aspirar a hacer nuestra parte en el mientras tanto. Hasta que lleguen otros mejores y lleven nuestro ejemplo más allá, siempre más allá» (Íñigo Errejón).
Entre abril de 2018 y febrero de 2019, Álvaro García Linera e Íñigo Errejón, dos de las mentes más brillantes del pensamiento político contemporáneo, mantuvieron una larga conversación, entre La Paz y Madrid, acerca de las condiciones que hacen posible hoy que las clases populares se organicen y ejerzan el poder político. En un rico intercambio de experiencias, lecturas y aprendizajes de los procesos de cambio y luchas en América Latina y en el sur de Europa, algunas preguntas centrales guiaron la conversación: ¿por qué y cómo mandan los que mandan? ¿Qué condiciones hacen falta para que los de abajo enarbolen una nueva voluntad general? ¿Cómo este ejercicio del poder puede transformar el Estado y no solo gestionarlo? ¿Cómo luchar contra la hegemonía neoliberal y transformar las condiciones y horizontes de vida? ¿Y cómo hacer perdurar esas conquistas en contextos de irrenunciable pluralismo político?
Alejados tanto del mecanicismo de las izquierdas, que amenaza con atraparlas en el momento de la denuncia y la melancolía, como del riesgo de confinar la política a la mera gestión de lo existente, Álvaro García Linera e Íñigo Errejón apuestan en este libro por una mirada compartida sobre el poder, la hegemonía y la democracia imprescindible para la renovación del pensamiento y la práctica política emancipadora.
Álvaro Marcelo García Linera (born 19 October 1962), is a Bolivian politician who has been Vice President of Bolivia since 2006. He was born in Cochabamba and graduated from San Agustín High School. Then, he studied mathematics at the National Autonomous University of Mexico in Mexico City but did not obtain a degree. After failing his studies at UNAM, he returned to his native Bolivia and attempted to put some of his long-held socialist ideology to practice and joined the Katarist "Ayllus Rojos", a series of experimental, Marxist-inspired native communities in northwestern Bolivia. When this attempt at grass-roots politics failed, García opted for a more radical approach. Alongside Felipe Quispe, he organized and worked in the insurgent Tupac Katari Guerrilla Army. After being caught destroying electrical distribution towers in rural La Paz, he was arrested and charged with insurrection and terrorism. In 1991, along with his brother Raul, he was convicted for theft of $441,000 destined to pay salaries of teachers of a local university (12), to this date, even thought he was found guilty, he continues to pressure the government to return the money that was confiscated from that crime. UMSS, the university affected is also trying to get their money back and get legal action against the Garcia Lineras and their gang.
While imprisoned, he studied sociology but did not obtain a degree failing again. After his release he taught at a university illegally since Bolivian universities require their faculty to have a professional degree. He also was a political analyst, and news commentator. He made people think he is an academic, but he does not hold any academic degree, known for his support of indigenous and left-wing political movements in South America (in spite of his upper-middle class upbringing and the fact that he is of Spanish descent). He wrote a monograph about the different political and social organizations that were a part of the political rise of the MAS and other indigenous factions, Sociología de los Movimientos Sociales en Bolivia (Sociology of Social Movements in Bolivia), which was published in 2005.
Me ha sorprendido Álvaro García Linera, sus abstracciones están bien fundamentadas en la lucha hegemónica boliviana. Los efectos del teleférico en La Paz son un gran objeto de estudio. Los cambios materiales son discursivos y estos discursos cambian el mundo material.
Maravillado con las reflexiones de Errejón y García Linera. Apenas podría encontrar una página sin anotaciones o fragmentos subrayados. Sin duda, será un ensayo al que volver recurrentemente en busca de orientación. Me quedo con la idea acerca de la necesidad de pensar en los derechos, hábitos o relaciones sociales que enraicen en el sentido común para que nos sobrevivan, como dice Íñigo, el día después.