Me parece increíble que haya llegado al punto en el que el tomo se me haya hecho pesado. Infernalmente insoportable. De hecho, prácticamente desde el principio he deseado que se acabara.
¿De verdad hay alguien a quien le importa la guerra contra Kushan y los kushanos? ¿Hay alguien que todavía no esté curado de espanto cuando ve a Guts enfrentándose a los apóstoles, tan poderosos que piensas que el grupo de Guts no tiene nada que hacer contra el ejército de Griffith? ¿No se han hecho tan repetitivas las batallas violentas que todo parece carecer de sentido?
Lo reconozco: este es un tomo lleno de acción con Guts y los suyos enfrentándose a los kushanos y a uno de sus "comandantes", una especie de chamán muy tocho que se intuye que es un apóstol. ¿Lo demás? Escenas de cómo Griffith se hace cada vez más poderoso con un ejército cargado de apóstoles y personajes agradables a los que les coges cariño rápidamente, similar a lo que ocurría con la Banda del Halcón. Vale, eso estaría muy bien si viéramos avanzar al grupo de Guts y presintiéramos una batalla en el horizonte muy épica, pero con cada humanización de nuestro protagonista con su grupo de amigos lo vemos más lejos de esa meta. Esta es una realidad que he visto desde que consiguieron la armadura berserker y me percaté de que, pese a su poder, destrozaría a Guts antes de que este pudiera acercarse a Griffith.
Y da coraje, mucho. El manga es muy largo y desde el renacimiento de Griffith, prácticamente no hemos visto un avance significativo en la trama, por no hablar de un final en el horizonte. Por lo que he oído se pone peor en los siguientes tomos, lo que me hace pensar que Miura ha creado un mundo tan extenso y una meta tan imposible para el protagonista, que no sabe cómo solucionar el conflicto sin que resulte apresurado.
Seamos francos: ya hemos visto a Guts sobreviviendo a imposibles, ya lo hemos visto humanizándose y hemos presenciado el desarrollo de los personajes secundarios que lo rodean (cosa que no era necesaria; no necesitaba conocer a la familia de Farnese para sentir empatía por ella, del mismo modo que no necesité conocer la historia de toda la Banda del Halcón para que sus muerte me dolieran en el alma), ya hemos visto a Griffith siendo el rey del carisma y conquistando a todo aquel que se le ponía por delante, ya hemos visto a los apóstoles liándola parda, ya hemos visto los poderes de Serpico, Schierke, Isidro y cómo se desenvuelven para ayudar a Guts. Ya hemos vivido en el destructivo mundo de Berserk y no hacen falta más guerras, más enemigos ni más poderes para conocerlo.
Por tanto, ¿por qué no vamos al grano?
La curación de Casca, la venganza de Guts, un encuentro entre Griffith y este último, quizás la historia de Skull Knight y cómo esta se repite en Guts (porque estoy segura de que se repite) o una pista de ello. ¡Un power up! No me gustan los power up, pero Berserk lo necesita como el comer para acercarnos a Griffith. Alguna circunstancia ético-moral en la que se descubra lo que hizo Mr. Carisma en el Eclipse y que suponga la ruptura de sus filas o algo así.
¡Que se descubra por qué Guts tiene ese aguante de una vez! Está claro que no es humano y que tiene algo de sobrenatural, cosa que intuimos desde el principio, y tantísimos capítulos después ya podrían decirnos qué es.
¡Algo que no sea lo que ya hemos visto en los últimos 8 tomos, por favor!
Si el manga sigue así mucho más tiempo, no me extraña que Miura vaya tan lento. Yo tampoco tendría ni idea de cómo acabarlo.