"Intenta ser cada vez más consciente de ese flujo de vida que discurre en ti. ¿Quién está latiendo en tu corazón? ¿Quién está detrás de tu respiración? Permanece cada vez más alerta -de todo lo que haces, de todo lo que piensas, de todo lo que sientes-, simplemente permanece alerta, un observador en la colina. Esa observación te ayudará a encontrar una disciplina que sea tu disciplina. El hecho de observar continuamente te hará ser consciente para que puedas abandonar muchas cosas de las que estás arrastrando innecesariamente y que se han convertido en cargas, y elegir solo aquello que está en armonía contigo, que no es una carga sino un alivio. Si vives estando alerta, vives correctamente, Si vives imitando, vives erróneamente. Para mí, únicamente hay un pecado, y es el de no ser tú mismo. Y para mí, hay únicamente una virtud, la de conocerte a ti mismo."
Un libro que definitivamente, me recordó lo indispensable que es desaprender para seguir aprendiendo y que la belleza está en el hecho de descubrir, no en aquello que descubres.