Esto que me pasa es una novela donde las voces y los cuerpos de un trío endemoniado de chicas se defienden como pueden en un pueblo de Misiones. La religión, la familia, los novios y los amigos se cruzan en secuencias que incluyen preparativos para el carnaval, para casamientos, bailes, funerales y vida religiosa. Una mezcla de espacios que se vuelve un mismo, y casi monolítico, pero lleno de filigranas, espacio de opresión; y cobra vida en las voces de estas tres chicas que, si escaparon de una novela de Manuel Puig, no fue para repetir esa hermosa literatura que nos transformó para siempre como lectores y como escritores sino para mostrar lo lejos que estamos, todavía, de romper con algo de aquellos mundos de secretos y mentiras.
Tremendo. La narración es excelente, la ambientación también. Tiene algo tan natural, tan cercano e inocente que hace que se te rompa el alma. Muy duro.
Llegué a este libro porque su autora se anotó en un proyecto feminista que coordino. Hoy, luego de haberlo devorado, me pregunto por qué el auge del feminismo no permitió que este libro llegara al mainstream. Y ahí entiendo el porteño-centrismo de este país. Un poco lo que pasa cuando te captura la voracidad del relato. Cargado de crueldad naturalizada, somos espías de esas voces, de esas conciencias. Y por un lado aparecen el dolor y la impotencia, pero también hay algo de la narrativa que da paso a ese morbo de querer saber más, de querer saber el desenlace. Intuyo de querer saber si por fin se rompe el ciclo, si por fin los finales construyen alternativas, si no vamos a tener que cargar de nuevo con esa culpa de asumir que falta mucho todavía, la ruptura de esa vista sesgada y hasta clasista de los movimientos feministas de Buenos Aires, ese ideal de que "esto ya está deconstruido" y de que hay cosas que ya no pasan.
Llegué a este libro por recomendación del gran @yoteaviselfie
Me gustó esta historia relatada por tres voces femeninas en un pueblo misionero en donde aplica el dicho "Pueblo chico, infierno grande".
Las protagonistas son la Negra, Sabrina y Betiana, cada una de ellas relatarán cada una de las tres partes que tiene la novela.
Las historias se entrecruzan y el trasfondo de la novela, al unirlas, es, entre otros, la violencia de género y el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo.
La primera parte está narrada por la Negra, de novia con Juan y enfrentada con la chica linda del pueblo, Sabrina Edith Kurtz, además lleva adelante un embarazo no deseado que la lleva a cruzar la frontera a Brasil para practicarse un aborto clandestino.
La segunda parte la narra Sabrina, la reina del carnaval, luego de ser engañada por su futuro marido y de una charla con su Oma, comienza a disfrutar de su sexualidad ya que es la chica más deseada del pueblo.
La tercera parte, la más breve pero a la vez muy contundente, es narrada por Betiana que, por querer organizar una marcha feminista para defender a su amiga la Negra por ese intento de aborto, es víctima de un ataque de un grupo de gente del pueblo.
Por ahí leí que esta novela hacía recordar a Puig, a mi el calor y el color del pueblo y su gente me trajo a la memoria a #CarlosBernatek o a #MempoGiardinelli.
"Los chismes vuelan, así que yo prefiero que de esto no se entere nadie, no sea cosa que por desgracia llegue a oídos del Padre Miguel Ángel que tengo en el vientre un crío que no sé bien si es de mi novio o de su mejor amigo, porque ahí sí que estoy frita; el imbécil ese no me dejaría ir más a la misa de domingo, y yo no me olvido que acá el único que se tiene que ir de la Capilla es él. Igual ahora estoy tan débil que no puedo hacer nada para sacarlo del medio".
"Betiana se largó a llorar conmigo y yo le dije que si tan amiga mía era como siempre me decía, entonces tenía que ayudarme a sacarme esa cosa de encima, que ella podía averiguar, que su papá conocía un montón de médicos por la conjuntivitis esa del pariente y que seguro alguno iba a saber qué hacer. Le hice jurar que no le iba a contar a nadie y para creerle le pedí hacer como cuando éramos chicas, así que nos escupimos las palmas de las manos y nos agarramos fuerte mientras repetimos juntas tres veces: te lo juro, te lo juro, te lo juro. Ella me abrazó y me di cuenta que lloraba mucho, como si toda esta porquería que me pasa le pasara a ella".
"Yo solo quiero ser feliz, Padre, eso le dije, y le dije que nadie más que yo puede entender esto que me pasa".
Esto que me pasa llegó con la suscripción al libro del mes de @escapeapluton - aquí Fremdina Bianco nos acerca la historia de tres chicas que bien podrían habitar una novela de Puig. En un pueblito misionero donde el qué dirán es ley, serán sus voces las que pongan en evidencia las marcas de la violencia naturalizada como parte del paisaje y la condensación de toda una serie de presiones que se suman a la columna de una mujer en un contexto de pueblo chico, infierno grande.
La Negra estaba muy enamorada de su novio. Su familia ya había pasado por todo: engaños y tragedias. Pero los hombres avanzan; toman y abandonan a voluntad, y ahora ella debe resolver una situación que la ha dejado por fuera de todo refugio conocido. Sabrina es la linda del pueblo, la reina del carnaval. Oprimida bien desde el núcleo de su propia familia y aleccionada desde piba para ser linda, tener novio y confundir la obediencia con el sacrificio, su amado novio la deja con los cuernos puestos en la antesala del altar y ahí comenzará a explorar todas las puntas del ovillo de su existencia. También hay una Mejor Amiga que se percibe como un pulso a través del relato y que estalla al final, en una tercera parte breve y potente, donde se ponen de manifiesto los grilletes de las instituciones que han tratado de contenerlas dentro de los bordes “aceptables” y cada una de sus fallas, sistemáticas y tramposas frente a un feminismo que les resulta aterrador porque pone en jaque todo lo que conocen.
Es una novela que se lee de un tirón, casi sin pausa, y que atrapa y no suelta. La recomiendo mucho-muchísimo.
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Cruda, dura, pero real. Se la siente tan cerquita a esta historia. Siempre se carga a las mujeres,.se las exige,.se las juzga y nunca alcanza. Muestra una realidad cotidiana que pasa en un pueblo o en una gran ciudad. Dónde tanto "las populares" cómo las "divinas" sufren por igual, pero sabiendo que tu amiga va a estar ahí para bancar. Se Lee súper rápido, fácil de empatizar con estas chicas de pueblo, que cómo pueden, tratan de vivir y ser felices al sol abrazodor en un pueblo misionero. Dónde las costumbres y el "que dirán" son más fuertes que el Padre nuestro rezado en una misa de domingo.
En esta novela se juega el pasado, el presente y el futuro a través de tres cuerpos/voces/mujeres jóvenes que muestran la fragilidad y lo difícil de vivir en pueblos pequeños llenos de tradiciones y bajo la mirada constante del otro (vecino, cura, parejas o familia). Con una escritura fresca, un rimto increíble y climas muy bien logrados, cada pelea, chusmerio o capricho fuerzan y refuerzan la opresión, los miedos y las contradicciones a las que se enfrentan las protagonistas en camino a su identidad y descubrimiento.
Este libro va de distintas violencias que las mujeres experimentamos por razón de género. Por roles y estereotipos. Nos comparte la experiencia de un grupo de jóvenes que están situadas en un pueblo de Misiones (Argentina). La voz narradora va cambiando entre tres personajas distintas que no comparten sus experiencias en primera persona, algunas veces conocemos las tres versiones de un mismo hecho. Son tres chicas que viven en un contexto donde la familia tradicional, la iglesia y el machismo estructuran su pasado, presente y futuro. A pesar de las temáticas es un libro fácil de leer (por el ritmo y la prosa), aún así, no me pareció nada fuera de mundo. (Desafortunadamente).
Novela corta que capta con mucha destreza el habla de Misiones, y que hace un gran uso del coloquialismo. No suena forzado, sino que se entra en el ritmo del habla de las mujeres jóvenes de un pueblo misionero casi sin darse cuenta. A manera de diario íntimo, la novela nos devela los íntimos pensamientos de algunas de las chicas que habitan el pueblo sin nombre, pero cercano a Posadas, y al Brasil. El final es lo que menos me gustó, un poco abrupto y disruptivo del tono que el libro mantenía, aunque efectivo en su forma.
Me parece una narración fuerte y fundamental, que exhibe como viven las normas sociales patriarcales en lugares alejados de la Capital Federal. Está escrito muy bien, las voces de los personajes están muy diferenciadas y la historia es atrapante desde el primer momento. Lo único que no me gustó es que el tercer acto aparece muy apresurado, creo que hubiera sido más interesante desarrollarlo tan ampliamente como el primero o el segundo.
Esto que me pasa es una maravilla de libro. Desgarrador, crudo, real La novela está ambientada en una población rural de Misiones, donde dos jóvenes, rivales de años, se enfrentan por diferentes motivos. En el medio: religión, machismo, estereotipos negativos de género, aborto, familias estructuradas en forma rígida, mentiras y medias verdades #librosrecomendados #libros2022
Es un libro hermoso y cruel. Describe lo que es la vida en el pueblo, esa que tanto sabemos pero en realidad nadie se anima a contar de verdad. Todos saben todo y especialmente se sabe todo de las mujeres, que no pueden dar ni un paso en falso.
Este libro es un maravilla. Es una trompada de dureza, narra la inocencia y crudeza de la vida de las mujeres y la pobreza con una ternura implacable. Estoy feliz de haberlo leido
Lo empecé y no lo pude soltar desde el primer momento. Cada relato es una mezcla de ternura y dureza sobre lo que es ser mujer y ser joven en cualquier pueblo de Argentina.