" - Den por Dios para misas, una mujer perece ajusticiada. Era la voz de los hermanos de la Caridad que, como un latigazo, recorría las antiguas y empinadas calles granadinas. El sonido vibrante de una campanilla hacía salir a las gentes a las puertas, ventanas y balcones. Previo anuncio del crimen de traición por el que se condenaba a una mujer joven a morir en garrote vil, con confiscación de sus bienes..."
Tras este comienzo, Antonina Rodrigo desarrolla una gran biografía de Mariana de Pineda (1804-1831) en la que, con sugestiva atmósfera y dominio narrativo, exhibe un valioso documento histórico del popular mito de la República y su época.