Termina un ciclo, y comienza otro, el cual me parece más atractivo, porque pone en dilema al protagonista explicándole que para derrotar humanos fracturados, es importante nunca considerarlos como humanos. Pero claro esta que eso no iba aplicarse, dado que el protagonista en su posición moral piensa que una persona no debería ser asesinada, debido que no ha hecho nada malo. Por lo tanto, ya en la primera misión con el nuevo equipo, SKAT, quiere salvar a un fracturado dado su pensamiento. Claro está que quizá esté no hará nada malo en futuro, pero veremos con cuantos pasará lo mismo, hasta que salve a alguien que termine siendo un psicópata.
Por otra parte, se tiene la historia del joven que deseaba una vida feliz, por así decirlo, y terminó utilizando el cuerpo de una chica. Es interesante la trama desde la perspectiva de deconstrucción del hombre, como también la crítica que puede hacerse sobre lo complejo y difícil que es ser mujer, debido a la barreras sociales. Mi problema es que no sé a dónde quiere ir el autor con esto, es un tema interesante, pero no sé si bien logrado, porque muchas veces siento que es más para tirar por una línea de hentai que una línea de deconstrucción. Lo digo de esta manera, porque la trama podría ser por si sola una serialización aparte, y explicar todo el proceso y complejidad que conlleva transicionar a una mujer o directamente ser mujer, utilizando la perspectiva de un hombre. Pero esto se ve extraño cuando en paralelo tenemos al protagonista tratando de obtener un nuevo poder, para tratar de llegar a su límite. Es rarísimo, como también lo era en el anterior arco el tipo acosador y violador de mujeres. Comprendo la crítica que quisiera realizarse aquí, pero no logra cuajarme, más todavía cuando el anterior personaje que trabaja este tema de las emociones, terminó siendo un “héroe”. Veremos que sucede, porque si bien me gusta mucho estos temas, creo que me quedo más con los combos y peleas.