Este libro se salva de que le de una estrella simplemente porque se lee bastante rápido y es adictivo. Pero en general todo está más mal que bien.
La protagonista toma todo el tiempo decisiones muy tontas, se deja hacer como quiere tanto por Adam como por su prima. Me dio muchísimo coraje, como se dejaba hacer por ellos.
Le hacen bromas de muy mal gusto y muy pesadas y no las toma con cuidado la autora, son temas delicados y para ella de seguro fue: "si drama, hay que meter drama". Pero como reina del drama, que así me doy a conocer, no es del bueno, es del horrible y sin sentido. En lo personal, me hizo enojar bastante todas estas bromas pesadas.
Adam es un niño inmaduro, que de a fuerzas le querían meter un pasado oscuro, para hacerlo el típico cliché de chico malo. No conoce límites y no conoce cuando es un no por respuestas, simplemente porque está guapo.
Es una relación súper tóxica y superficial. Estuve apunto de abandonar el libro recién iba comenzando, porque la protagonista era bien tonta la verdad y me hacía enojar con sus decisiones.
El final, solo voy a decir no. Así no se solucionan las cosas. No, no y NO.