En los cuentos que componen “Cerebroleso”, el primer libro de Julián Génisson, tenemos fiestas de bienvenida que salen mal, muñecos de nieve acordonados, concursos de aguantar la respiración, telequinesis, cuadros inquietantes, venganzas, huidas, accidentes de cabeza y muchas otras ideas que te dejarán con cuerpo raro.
Julián Génisson (Madrid, 1982) estudió Filosofía en la École Normale Supérieure de París y fue miembro del colectivo audiovisual Canódromo Abandonado. Es director (La tumba de Bruce Lee, Esa sensación, Inmotep) y guionista (Mamántula, Balearic). Ha publicado el libro de cuentos Cerebroleso (Libros Walden). Actualmente prepara el largometraje Identikit.
Una escritura extraña, neurótica, hilarante y nada complaciente. Una pseudo ciencia ficción indie, a ratos costumbrista. La relatividad de lo normal. La extrañeza ante lo cotidiano o la normalidad ante lo extraordinario. Asumir lo incomprensible. Mi primera sorpresa del año
Un recopilación de cuentos ciertamente absurdos, siempre con toques de humor y que desde lo extravagante, realiza continuamente búsquedas de lo humano y lo propio. No me gustó del todo la forma expresiva de los mismos. Mucha repetición de ideas y conceptos, que si en parte buscan atrapar al lector, también consiguen que este (o al menos en mi caso ha sido así) se pierda el paisaje que rodea los cuentos. Sin duda un autor que dará que hablar en un futuro si continúa escribiendo y una lectura que al menos, deja un buen sabor de boca.
Mi libro favorito del año, aunque sólo he leído un libro publicado en 2019. Y no veo cómo puedo leer algo que lo mejore. Es como si Thomas Bernhard escribiese un sketch de Monty Python mientras está teniendo fiebre (tenía fiebre cuando me leí el libro). En ocasiones es verdaderamente aterrador, como la historia que tiene que ver con los globos, y peor, la historia que tiene que ver con el trofeo, que realmente me impactó. Julián Genisson es un buenísimo escritor, y creo que tener acceso a todos sus procesos mentales mientras realiza sus historias mejora muchísimo el producto final. Espero que escriba muchos libros más.
No tenía demasiadas expectativas con este libro, pero me sorprendió muy gratamente. Recomendado para lectores que no van buscando nada en concreto, que simplemente quieren disfrutar de la lectura por el mero hecho de estar muy bien escrita. El autor te lleva por sitios muy inesperados y describe situaciones y emociones a las que en muchas ocasiones no seríamos capaces de asignar un nombre o una descripción concreta. Simplemente recomiendo dejarse guiar y sacar las conclusiones que cada uno considere.
Lo más parecido a un hipotético Fernando Arrabal haciendo uso de la técnica parapsicológica de la escritura automática para invocar a alguien analítico y frío que organice su caos; lo más próximo a un David Cronenberg tirando de dicha técnica para dejar de lado su estilo aséptico e imbuirse así de cierta aleatoriedad aparente. Lo que ocurriría si ambos, sin saberlo, se invocasen el uno al otro para confluir en el procesador de texto de una persona: Julián Génisson.