Este libro no es un libro cualquiera; este libro tiene dos hermanos: Te lo diré bajito... qué bueno que viniste y Vamos a subir al cielo a pie. Sin embargo, al contrario de lo que nos pasa en la vida, en la que el hermano pequeño es el consentido, Te voy a doler siempre tiene una madurez prematura que hace que los anteriores cobren especial sentido. La vida es un bucle y tú decides con quién dar vueltas; ese quizás sea el mejor mareo al que nos enfrentamos. Lo malo viene cuando no sabes el punto exacto que separa lo bonito de los tóxico, este libro no te va a descubrir la pólvora, pero quizás después de leerlo puedas darte cuenta de quién se merece un sí, de quién se merece un no y debajo qué nombre se debe escribir la palabra nunca.
A estas alturas Lae Sánchez solo podría sorprenderme para bien. La descubrí con su primer libro y me conquistó por sus inquietudes y su pluma para transmitirlas.
Uno de los puntos fuertes de los poemarios de Lae Sánchez es la forma en la que aborda los sentimientos extrayendo de ellos su máxima esencia. La autora nos muestra desamor, dolor y decepción de la mejor forma que sabe hacerlo.
«No quieras por obligación, nunca. Ni te obligues a querer a alguien porque has firmado, nunca. No te obligues a nada, nunca. Ni mires atrás cuando atrás ya te atropelló dos veces».
Este tipo de textos llegan directos, sin florituras y con mucha verdad. Lae Sánchez es para mí una de las principales autoras de prosa poética, un ejemplo de autenticidad y sencillez. No es una autora de la que se necesite decir mucho más porque sus textos ya lo dicen todo.
«La vida quema cuando me dices que te vas y me dejas en leído. Cuando olvidas nuestra canción y mi cumpleaños. La vida quema cuando amagas en otras bocas y vuelves a las tantas de copas y cualquier plan te parece mejor que nosotros».
En resumen: Te voy a doler siempre es el mejor ejemplo de elegancia y verdad en una obra. Si alguna vez queréis leer buena prosa poética subiros a cualquiera de las tres obras de Lae Sánchez y disfrutad de un estupendo viaje.
Te voy a doler siempre está catalogado como un libro de prosa poética, pero yo coincido con la autora en procurar trascender esta etiqueta, o la del género poesía, para poder entender esta obra. A veces es solo una frase, otras son un conjunto de párrafos. A veces rima. A veces no. Como la vida misma.
A medida que iba leyendo el libro, reconocía situaciones personales o situaciones que le habían ocurrido a mis amigas. Un sentir conjunto, porque estamos todos en el mismo barco. El libro, que le habla a ellas sobre todo, por ser Lae Sánchez mujer, te presenta un mensaje muy conciso desde la primera página: no te resistas, acéptalo. Acepta que algo que ha formado una parte importante de tu vida te pueda doler siempre. Esto no es incompatible, sin embargo, con reconstruirte y ser feliz. A veces huimos del dolor de la misma manera que de una jaqueca: pidiendo una aspirina que lo elimine rápido. Y el dolor es un gran maestro que, en manos de Lae Sánchez, se convierte en todo un ejercicio sano y hermoso de palabras.
Soy un poco reacia a que me regalen libros (sin yo haber pasado mi lista de pendientes). Una amiga me regaló este porque al leer la sinopsis creyó que debía darle una oportunidad. Este libro ha llegado justo en el momento indicado para expresar cómo me siento. He tardado 1 mes en leerlo porque daba demasiado en el clavo. Un gran descubrimiento de autora
"Pero sobre todo... necesitas levantarte mañana y cada día con la frase «voy a por todas» entre los dientes y saber que aunque duela saques la parte positiva de todo esto: «son consecuencias, estoy viviendo al límite y eso no lo cambio por nada». Al ruedo, leona."