Cada relato comprendido en este libro arranca de un tirón la tapa que nos oculta, y deja claro que somos un entramado de obsesiones en extraño equilibrio. La escritura de Yael Weiss se cuela magistralmente a nuestro propio confin. Entre la intimidad y el mundo exterior, la resignación y la esperanza, en los entresijos de la cordura y la razón, los personajes de este libro están en combustión, a punto de saltar de la página. Aquí se sostiene como en ningún otro sitio la siguiente máxima: vistos de cerca todos somos extravagantes.
Yael Weiss (Ciudad de México, 1977) es Licenciada y Maestra en Letras Modernas por la Universidad Paris-IV-Sorbonne. Ha publicado Cahier de violence (París: Édition Et what, 2009) y Constelación de poetas francófonas de cinco continentes, Diez siglos, selección, traducción y notas de Verónica Martínez Lira y Y. W. (Espejo de viento-UNAM, 2010). En 2014 realizó Archivo Abierto, la App histórica del Fondo de Cultura Económica (FCE). Es editora digital de la Revista de la Universidad de México y conductora en TV UNAM.
Escritora, editora y traductora mexicana. Licenciada y Maestra en Letras Modernas por la Universidad de París iv, Sorbona up-iv. Obtuvo su Diploma en Estudios Avanzados dea en Letras Francesas con especialidad en Poesía Francesa Contemporánea, en la Universidad de Paris x, Nanterre, Paris-x.
Estuvo a cargo de la creación de la app histórica del Fondo de Cultura Económica fce. Fue becaria del programa Jóvenes Creadores del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes fonca.
Ha colaborado en las revistas nacionales Textofilia, Número 0, La Gaceta del fce y Flash; y en las revistas francesas Jointure y Rehauts.
Actualmente, es editora de la Revista de la Universidad de México y trabaja en la editorial Almadía.
Estos cuentos de Yael Weiss son una observación de lo cotidiano que nos muestra que hay cosas rarísimas, grotescas y enfermas que suceden cada día y sólo con el ojo que ella te presta puedes observarlas. Desde la coincidencia de número 3.1416 que ve un hombre amargado hasta una mujer que va con alguien especialista en hacerle moretones con formas de flores. Aunque a veces podrías sentir que no sabes hacia dónde se dirigen sus cuentos, creo que son el inicio de un estilo de su escritura que ojalá sigamos leyendo más adelante.
Excelente! Cuando leí el testimonio de Yael Weiss en el libro “Lo que el 20 se llevó”, me comprometí a buscar otras publicaciones de esta joven escritora, y no me decepcionó. Son 10 relatos novedosos, costumbristas, actuales y tan reales que son fácilmente leídos. Un relato de amistad y gratitud en “Tiempo compartido”, escalofriante el relato de “Prueba de oído”, dramático relato con algo de suspenso y carcajadas en “Escombros”, surrealista el de “Jota jota” y magistral la historia de coincidencias en “3.1415”.
A pesar de que no me convencieron tres cuentos, entre ellos el que le da el nombre al libro, hay otros que me han fascinado, como ese detalle al mirar la rutina de la pareja que empieza a vivir juntos, la desconcertante historia que escucha el Psiquiatra, lo perturbante que puedes encontrar en un derrumbe, más que el derrumbe en sí, y esa carta, que no te deja ir, de ese mundo pos-apocalíptico más posible que otros. Estoy satisfecha.
Un grato descubrimiento. Los relatos cargan con elementos perturbadores y sus personajes conviven con la soledad y la violencia. Mis favoritos: Hematoma, Escombro y Jota Jota.
Un libro con un montón de cuentos. El primero fue uno de mis favoritos, porque hablaba de una filia a los hematomas (sin caer en alguna descripción exagerada). Es la historia de una maestra, victima de abuso policíaco y como al ser revisada por la médico legista, sus hematomas tomaban un significado distinto en su vida. La verdad no esperaba él final qué tuvo él primer cuento.
En mi opinión la autora supo entrelazar sus historias, desde inquilinos desconocidos, relaciones poco profesionales entre mentores y pupilos, cuernitos literarios (qué obvio viajaría a cualquier parte de la ciudad si existieran cerca de mi), la eterna discusión de si existe la coincidencia ó el destino y una sabia decisión en un “juego de ajedrez”.; en resumen fue una lectura morbosa, que relata historias que no tocarías en una platica normal, pero que al leerlas sientes la absoluta necesidad por descubrir su final; fue muy entretenida y diferente. Buscaré más sobre la autora definitivamente.
"La vida les debía. Sobre todo por las noches, sobre todo los miércoles".
Yael Weiss es una escritora, editora y traductora mexicana y, ciertamente, ha sido un regocijo descubrirla, un intrigante recorrido deslizarse entre las páginas de su oscura obra y un placer dejarse llevar por el estilo de su pluma. Sin embargo, debo admitir que, pese a que su prosa me parece exquisita, Hematoma no me ha gustado del todo. Sí, la atmósfera es lóbrega, sombría y produce una melancolía insoportable, pero no me llevó a nada, se quedó, en mi opinión, muy corta. Relatos interesantes que pudieron ser mucho más, que pudieron ser, ser enteramente, porque esta mujer tiene verdadero talento y estoy convencida de que en un futuro nos dará grandes obras que yo estaré encantada de leer, mas en este libro todavía no ha llegado a la cúspide de su capacidad, o eso quiero creer.
Un libro indicado si deseas lecturas cortas, ya que los cuentos se consumen como bocadillos. El primer cuento me atrapó de inmediato por la frescura de la historia. Me hubiera gustado ver más relatos del mismo universo narrativo que el primer cuento. Aún así hay pasajes imprescindibles de este libro. Algunas oraciones con pocas palabras me robaban los suspiros mientras me apretujaban el corazón. La recomiendo para tener como libro de escape para cuando te aburras de tu lectura principal. Tómate tu tiempo en leerlo.
9 Relatos breves, de los cuales hay tres con los que no conecté.
Para ser mi primer libro de Yael Weiss, me parece interesante cómo abordó temas que ya se vuelven cotidianos y los narra de una manera no convencional.
▪︎Hematomas con estética similar a flores. ▪︎El compartir tu hogar con un extraño, y en ese punto me saca de onda que hay un posible abuso infantil y lo evaden, pero así son muchas historiales reales. ▪︎Una relación de pareja que se fractura con la cotidiandidad ▪︎Una adolescente con anorexia ▪︎Una muerte que no fue y luego sí ▪︎Un temblor y las repercusiones por querer ayudar y sale todo al revés. ▪︎De una comunidad en el desierto y que se vuelve al partido rojo ▪︎De la casualidades con la cifra del número PI ▪︎Una IP criminal ▪︎De cómo fue la Tercera Guerra Mundial
Una amiga me acercó este libro de cuentos. Me gustó cómo escribe Yael Weiss la seguiré en sus proyectos. Hematoma explora voces, tonos y temas narrativas. Va de lo cotidiano hasta intenciones generales y universales como la guerra, me gusta porque nunca abandonas lo inmediato del dolor. Cada cuento es un fragmento que podemos habitar con nuestro cuerpo.
Aunque por alguna extraña razón me fue difícil de leer, cuando en lo que pareciera no tener sentido encuentras en lo cotidiano escenarios fantásticos y violentos, me gustó, me quedó con Hematoma y Prueba de oído como mis favoritos
Es un libro que al inicio se percibe grotesco, pero con el pasar de las páginas te das cuenta que las historias son un poquito de realidad atrapada en esas páginas. Sin duda los humanos somos raros, vistos de cerca todos somos extravagantes.
Una lectura rápida con diversos cuentos que si bien son diversos en su contenido se encuentran en el reflejo de lo cotidiano. Fue interesante encontrar en lo común la rareza de cada una de las historias, que pueden ser bien cercanas a lo "normal" en la vida de las personas.
Lectura ligera que te lleva por historias llenas de sorpresas, ingeniosas situaciones vistas desde perspectivas diversas... Una vez que inicias no puedes parar.
están lokochones los cuentos neta cada uno es un mundo distinto, se me hace raro que suena reales pero pues nada a ver jajaj me gustaron todos es q neta están lokos pero chidos
Este libro me ha descolocado un poco: por una parte acababa varios relatos con una sonrisa, por otra me parecía que podían dar más de sí; por una me detenía en algunas imágenes, por otra me encontraba con horrores como este párrafo: "Sin pensarlo, Félix se había sentado a la mesita de la cocina. El cansancio de la semana pesaba sobre sus hombros, le curvaba la espalda. Gabriel resultaba un buen narrador, su voz era agradable, entretenida. Era joven y al mismo tiempo calvo. En la estufa, la comida se cocía a fuego lento y olía muy bien. Félix se percató de que tenía hambre".
En fin, que está lleno de sorpresas agradables y desagradables (como escribir "puntuación total de jugador" [de ajedrez] en vez de ELO).
Seguiré la pista de esta escritora, a la que no conocía. Parece interesante.
Es interesante cómo se pueden plantear situaciones tan cotidianas y llevarlas a cuentos que te dejan intrigada y con bastantes pensamientos. Porsupuesto algunos cuentos son mejores que otros: "Tiempo compartido" y "Escombro" se cuelan entre mis favoritos.
«Es imposible imaginar, antes de sentirlo, el dolor que inflige un panel concreto cuando machuca la carne, descuaja los ligamentos y luego permanece inmóvil con su peso inhumano y su temporalidad de glaciar sobre su presa caliente» ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ ¿Por qué una persona coleccionaría hematomas en su propio cuerpo, procurando que fueran lo más armónicos y hermosos posibles? No lo sé, pero yo aún guardo las fotos de mi último gran accidente, solo para poder volver sobre aquel gran morado cilíndrico de perfecto borde de diferentes tonos de amarillo en mi brazo izquierdo. ¿Qué llevaría a una persona a permitir que un perfecto desconocido viviera en su casa mientras él está ausente, aún sabiendo que viene haciéndolo a escondidas desde hace tiempo? Ni idea, pero suena como algo que yo terminaría haciendo aún en contra de todos mis instintos. ¿Cómo es que una persona puede tener recuerdos tan vividos de haberse ido de fiesta con una muerta recién resucitada? Quien sabe, pero en una época de mi vida viví fiestas tan dementes que por momentos creí yo ser el muerto. ¿Por qué alguien fingiría ser un rescatista para visitar su apartamento de infancia justo después de un terremoto? De eso si que no tengo idea, pero por alguna razón parece sensato… ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ De ese corte son algunos de los cuentos de Yael Weiss en Hematoma, unos que no alcanzan a ser “realismo mágico” (gracias por eso, Yael) por el simple hecho de que todas y cada una de aquellas historias es posible (quizás no probable, pero sí posible) y sus protagonistas tienen una justificación perfectamente razonable para actuar como actúan. Y ese es el gran encanto del libro y la habilidad de su autora.
*** ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ Fue una cita a ciegas, literaria en este caso, pero no menos riesgosa que una romántica. Y es que a ella, a Yael Weiss, no la conocía de nada, ni de oídas; pero un post en alguna red social recomendando su segundo libro de ficción, así, sin mayor explicación, me tomó en un día en el que me sentí arriesgado, así que me lancé. Podría resultar un bodrio, un libro soporífero, una narradora previsible, una edición mediocre… Pero no fue así. ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ Lo que encontré en ella, en Yael, fue una escritora meticulosa (no en vano antes que escritora ha sido editora) con una narrativa fluida y psicológica, de esas que parecen disfrutar jugando no solo con las mentes de sus personajes sino con las de sus lectores, haciendo que unos y otros nos preguntemos si lo que ella describe está “ocurriendo” o está siendo soñado, sí es inverosímil o factible. Y en ese jugueteo uno termina devorando página tras página sin siquiera darse cuenta y sin tener respuesta a las interrogantes que ella sembró en nuestras mentes (por lo que quizás no sea un libro del todo apto para ansiosos literarios). ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ De Weiss supe que su vida ha sido un constante coqueteo con la literatura, aunque negándose una gran parte de ella a ser escritora; al principio por miedo al rechazo (“escribía cuentos pero los guardaba en un cajón”, la leí en una entrevista) y después por desgaste al ver publicados tantos libros malos o con groseros errores. ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ Fue, en definitiva, una buena cita a ciegas. No descarto una segunda. ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀
Un buen primer descubrimiento para este año. Me encantan sus temas, la forma de abordarlos, los distintos personajes y escenarios. Mis relatos favoritos: Teatro doméstico, Tiempo compartido, Hematoma y Prueba de oído. Para mi gusto, construye muy bien las historias y personajes, pero en ocasiones siento que se queda corta, que nos podría contar / sorprender / empujar más. Me encantaría leer una novela de ella.
Yael Weiss S. Es una escritora mexicana que nos da en estos 10 cuentos que conforman "Hematoma", su visión particular donde mezcla un lenguaje claro, con un toque de ficción en sus historias. Desde los conflictos de pareja, las reuniones familiares, la anécdota de una mujer detenida, hasta la pérdida de una amiga, entre otros, hacen de estos cuentos una variada lectura que sin duda son un agradable descubrimiento en la literatura femenina mexicana.