Mujeres que sufren acoso y violencia machista cada día y que a veces la normalizan y a veces la resisten. Un profesor gay que termina siendo víctima de una purga castrista como represalia contra una revuelta estudiantil. Una partera que hará todo lo posible para no vender la sexualidad de su hija a los poderosos. Los cantos de sirena de la emigración como promesa de éxito y prosperidad: una familia puertorriqueña que se da de bruces contra uno de los tiroteos que suceden en Estados Unidos todos los años; el joven africano que quería triunfar en el fútbol europeo y termina de mantero frente al estadio Santiago Bernabéu.
Las y los protagonistas de estos relatos, firmados por algunas de las autoras más en forma de la narrativa actual en español, habitan lugares tan distintos (y distantes) como el barrio rojo de Ámsterdam, las calles de La Habana y Santo Domingo, el metro de Madrid o la Ciudad de Panamá del siglo XVII atacada por el sanguinario pirata Morgan, donde el terror y la desdicha se ceban, como siempre, con las más débiles.
Ojalá antologías como esta sirvan para descubrir que el Caribe es mucho más que esa exótica región de playas de arena blanca, hoteles lujosos y ron barato. Aunque una de estas historias le suceda al cojo que vive de estafar a los turistas y no siempre salga bien parado.
Una intersante y muy buena recopilación de cuentos por autoras del gran Caribe hispano, lo que más me gustó fue descubrir autoras caribeñas más allá de las islas, amé el cuento de la autora de Costa Rica e iniciar con la autora venezolana fue la mejor idea ya que se trata de una historia genial que me hubiera gustado que incluso fuera más larga.
Quince escritoras del Caribe hispano nos atraviesan con sus relatos poniéndonos frente a otras demoledoras realidades. La normalización de la violencia machista o la lucha contra la misma, una madre que hará lo posible por alejar a su hija de las garras de un dictador o las consecuencias del régimen castrista que sufrirán unos estudiantes. La crudeza y la realidad que subyace en todas las historias son las causantes del impacto brutal que genera la antología.
Mediante sus cuentos dejan claro que la oralidad con la que escriben sacude de una forma inusual. Su lenguaje rico y crudo me atrae como pequeñas chispitas que se desprenden de una hoguera y me pierdo entre ellas. Algo así me pasó cuando leí Animal realengo, de Carolina Lozada. Un relato en el que se animaliza el sexo de una mujer; y es un sexo rebelde que se escapa y hace pipí debajo del sofá y tiene que llamarlo «misu, misu» para que vuelva. Tremendo.
Os animo a todas con esta lectura, que se ha convertido en una de mis favoritas. Hay una gran cantidad de mujeres al otro lado del Atlántico que todavía no se editan aquí. De hecho, creo que solo conocía a Rita Indiana de las quince que participan en el libro. Así que intentemos leer a las que podamos y darles el reconocimiento que merecen.