La maestra Itagaki puede llevarnos a donde se le antoje con su manga. Lo que empezó como una historia de misterio de personajes antropomórficos, se volvió otra cosa, después fue una crítica social, desarrolló a sus personajes, los llevó a un mercado para carnívoros, hizo que Louis decidiera quién quería ser, etc. Y ahora regresa a tratar de resolver el detonante de la historia pero eso implica más cambios en nuestro protagonista: Legoshi. Eso fue lo que más me gustó, lo vemos meditar, lo vemos casi morir de hambre, lo vemos combatir con sus instintos más básicos. Tambien entendemos mejor lo que hace el panda y cómo Legoshi lo ayuda.
Los capítulos con Louis también son muy interesantes. Como personaje me gusta mucho, igual que Legoshi.
Lo que no me gustó mucho fue la relación entre Haru y Legoshi, la mestra Itagaki lo había narrado mejor en otros tomos. Aquí se siente tóxico, y no me gustan los papeles que asumen tanto Haru como Legoshi, no se siente fiel a lo que habíamos estado viendo después de que la rescata de la mafia.
De todos modos quiero saber quién mató a la alpahaca en el primer tomo así que seguimos adelante.