la historia arranca con Maeve secuestrada por el Dominio después de haberse puesto en medio de la bala destinada a Jaime. Maeve está atrapada, y todo el grupo queda marcado por el miedo y la desesperación de recuperarla. Durante el cautiverio, Maeve sufre envenenamientos, manipulación psicológica y visiones confusas que la dejan debilitada, tanto por los blackwood como por gabriela, la mandare de Andrei. Allí también queda Tobías como rehén, pero con sus maldiciones donde se van a matar mutuamente, además él posee sus vínculos turbios con el Dominio y los Blackwood del pasado, y Maeve nunca sabe cuánto de lo que dice es verdad.
El rescate llega en el momento menos esperado: cuando todo parece perdido, aparece Amelia junto a un grupo de desconocidos que hasta entonces no figuraban en la trama. Ellos logran romper el cerco del Dominio y sacar a Maeve del cautiverio. La revelación de Amelia abre otra puerta: ella y Matt han estado moviéndose en sombras, con ayuda externa, lo que los aleja todavía más del grupo central y prepara el terreno para su arco aparte.
El tramo final del libro es explosivo. Maeve comienza a enloquecer por un latido que escucha constantemente. Ese pulso, que nadie más oye, se mezcla con sus visiones y la lleva a obsesionarse con lo que se oculta bajo la Academia. Cuanto más intenta ignorarlo, más fuerte late, hasta que finalmente se convierte en un arrastre inevitable: el poder que está enterrado la llama, y Abril aparece como la figura que termina llevándosela hacia ese misterio oculto.
En medio de todo, justo al final Tobías se escapa en secreto y busca a la tía de Maeve. Es en ese encuentro donde finalmente se entera de la verdad que lo cambia todo: Maeve no es solo una bruja vidente, es una Winterfall. La revelación lo destruye y lo obsesiona al mismo tiempo, porque ahora entiende por qué siempre fue distinta, por qué el Dominio la perseguía y por qué sus visiones tienen un peso que supera al de cualquier otra bruja. La reacción de Tobías marca un antes y un después: todo lo que construyó con ella se resignifica bajo esa verdad que él no estaba preparado para escuchar. El es el asesino de toda la familia de ella, la razón por la cual tuvo que vivir con humanos escondida.
El final tiene a Maeve agotada, al borde del colapso, con el grupo más dividido que nunca: Ash a merced de su transformación, Andrei cada vez más hundido con su madre y a punto de la inmortalidad, Jaime muy cercano a la magia oscura y todavía aferrado a ella, Tobías escapando con la verdad recién revelada, y Amelia apartada. Y en el centro, Maeve, arrastrada por un poder oscuro bajo la Academia que la llama a perderse para siempre.