T.J. Malone es farmacéutico tiene 40 años, dirige su propio negocio, tiene esposa y dos hijos pequeños; un día cualquiera va al médico y recibe la peor de las noticias, esta muriendo y no hay nada que hacer sin siquiera sospecharlo, esta noticia lo deja más lleno de dudas que de certezas, se pone a repasar su vida, y se da cuenta que no está listo para morir, su esposa Martha; una mujercita sin chiste pero resuelta, ha hecho un negocio vendiendo tartas y hasta ha comprado acciones de Coca Cola, es decir no se quedará desamparada, y eso en lugar de aliviarlo le hace sentirse ofendido.
A la farmacia de Malone llega siempre el juez Fox Clane, una vieja eminencia en el pueblo sureño en el que habitan, aunque con estragos de una embolia que le dejó inutilizada una mano, el juez sigue manteniendo su prestigio así como sus ideas, vive en su casa con unos viejos criados y su nieto Jester, huérfano de padre y madre.
Una historia turbia envuelve la muerte del hijo del juez, una joven promesa de la abogacía, y conforme vamos leyendo se van descubriendo los secretos de esta familia.
El juez toma a su cuidado a un joven negro de ojos azules para que lo inyecte, le lea y le ayude a escribir cartas, llamado Sherman, este acude a la casa del juez diariamente y desprecia comer con los sirvientes negros y la comida regular, su mayor obsesión es conocer a su madre y saber por que lo abandonó en una iglesia cuando era un bebé.
Con todos estos ingredientes, Carson nos sirve un plato que va tomando temperatura conforme lo vamos degustando, ella que siempre uso rodeos, recursos para mostrarnos la otra cara del sur, en esta historia se vuelve frontal y nos confronta con los prejuicios raciales de frente y sin atenuantes, los personajes de ir matizando se van alineando en una u otra línea.
Todo se va polarizando a partir de la locura del juez, quien delira con ideas acerca de devolver el poder adquisitivo a los dólares confederados y devolver a los negros a sus respectivos dueños; aún cuando el juez es una persona amable y sensible, también podemos percibir su ceguera y su cerrazón hacia las personas de color.
Durante todo el libro habla de su cocinera como de un familiar, inclusive dice sentir aprecio por ella, pero se horroriza cuando ella le pide seguridad social y un aumento de sueldo y la corre, aún cuando lleva más de 20 años con el.
Al final nos queda una sensación de que las personas buenas con ideas erróneas e inflexibles, también pueden provocar mucho daño a su alrededor, y esto lo hace Carson de una manera casi sin esfuerzo, aún cuando este libro está un poco alejado de sus personajes marginados, sus escenarios melancólicos, sigue siendo un gran trabajo aunado al echo que lo escribió estando ya muy enferma.
Una historia sencilla, profunda, triste pero al mismo tiempo esperanzadora.