Alejandra G. Remón vuelve con su primera historia de ficción: una fascinante novela epistolar impregnada por su mundo íntimo. Una relación de amor atemporal entre dos personajes que se seducen a través de palabras escritas y parecen vivir en una dimensión más onírica que real. Todo acompañado por las fotografías únicas de esta artista, capaz de plasmar un estilo inimitable que no defraudará a sus numerosos fans.
Alejandra G. Remón (Calahorra, La Rioja, 1985) tiene una curiosidad insaciable y practica una escritura desordenada que inunda cuadernos desde la adolescencia. A veces cree habitar en las películas de la Nouvelle Vague, y en su cabeza resuenan ritmos de la Motown, la bossa nova, la psicodelia y el jazz. Tiene predilección por las fotografías de Vivian Maier y Francesca Woodman y, en el terreno literario, por autores como Roald Dahl, Stefan Zweig, Clarice Lispector y los escritores de la generación beat, que fueron su inspiración para definir sensaciones, cuestionarse la vida y empezar a escribir. Ha colaborado en distintos medios (Vogue, Smoda, Telva) y participado en varios proyectos editoriales. Numerosas firmas han contado con su creatividad y su imagen para diferentes campañas; algunas de ellas son Chloé, Loewe o Samsung Cultura. Su experiencia en el mundo de la moda se ha traducido en una participación activa en diversas acciones (Fundación Botín, Museo Thyssen Bornemisza, Asociación de Creadores de Moda de España). Merecen especial atención sus facetas como fotógrafa de estilo intimista y como artista plástica especializada en la técnica del collage. Con ellos ha realizado varias exposiciones y muestras. Es autora de Cuando nadie mira (Lunwerg, 2017), Todas aquellas veces y otros asuntos pendientes (Lunwerg, 2019) y A pesar de todo, te pienso (Lunwerg, 2020), libros de arte en los que combina prosa poética, fotografías, collages y otras piezas de arte visual. Su estilo personal, artístico y singular ha conectado con miles de lectores que buscan en sus obras un objeto o pieza de arte que trasciende una simple lectura. Su cuenta de Instagram (@alejandraremon) es un pequeño alfabeto de estilo y emociones.
📗Chica conoce chico y, a través de una primera carta, comienza la magia de conocerse a través de la distancia, de palabras, de preguntas, de fotografías por partes, de flores y de mucha imaginación.
✒️Alejandra G. Remón borda una historia de sentimientos como pocos otros pueden hacer. La protagonista se desnuda a través de sus textos y es imposible no identificarse con muchas de las cosas que siente, de sus miedos, de sus sueños.
🔝 Puntos fuertes: - Emotividad. - Cuidada presentación y diseño interior. - Lectura para disfrutar a pequeños sorbos y con todos los sentidos.
Martina y Gonzalo no se conocen, bueno sí, se vieron en una fiesta pero Gonzalo no se acuerda de Martina, así que son dos desconocidos. Dos desconocidos que intercambian cartas y forjan una relación mientras se cuentan sus sentimientos y sus temores más íntimos. Reflexiones y frases cargadas de sensibilidad y delicadeza. Pero no sólo son las cartas, de por sí maravillosas, sino que he encontrado una edición espectacular, delicada y muy cuidada llena de collages repletos de detalles (flores y hojas secas, fotos, postales, dibujos...) que hacen que su lectura sea una absoluta delicia. Un libro para regalar o regalarnos, ya os digo que es espectacular, para saborearlo, para volver a el y soñar con lo que nos sugiere su magnífico interior.
He terminado este libro en un día porque soy así de impaciente sin remedio, pero también porque sabía que podía permitírmelo. Quería introducirme en la historia y que no tuviese las paradas de volver a mi vida, quería ser la historia durante el tiempo que durara entre mis manos. Quería dejar ser a la historia sola y ser yo la historia.
Cuando leo intento presentarme lo más vacía posible, pero es inevitable que al principio de los libros sobre todo quede todavía un poco de mi persona consciente fuera de las páginas y juzgue. Pero esto con el avance de las páginas va desapareciendo, me voy sumergiendo y entonces sé que puedo ser esa historia. A veces se lee por la historia que se cuenta y otra por las emociones, en este caso la historia no tiene nada particularmente especial, pero las emociones que despierta es lo interesante.
Es un libro escrito en forma de correspondencia y no sabes lo que ocurre fuera de ella. Mi avance leyendo puede parecer frenético por el tiempo que he tardado en leerlo, pero he masticado las palabras, sentido, o quizás he sido masticada por ellas. Además se agradecen las páginas con sólo los preciosos collage porque son pausas y también son historia.
Este libro ha conseguido que sintiese vergüenza al leer las cartas o reparo a saber lo que me habían respondido. Como si fuese yo, como si fuese yo la que hubiese escrito. Esa experiencia quizás se me hace más cercana porque una vez intercambié cartas así con alguien por lo que es fácil que los sentimientos se encuentren, aunque mi historia no empezara ni acabará como la Martina. Sí he tenido historias que acabasen como la de Martina, pero con otros medios, otros tropiezos.
Alejandra sigue teniendo una honestidad en las palabras que cuesta no apreciar. Creo que en algunos aspectos he sido Martina y a veces he sido Gonzalo. A veces sentía que eran un poco la misma persona o que querían serlo. Puede que sea un ser dramático, romántico y de ilusión sin remedio, pero sé que me permite sentir y descubrir las cosas de una forma a la que jamás renunciaría. Que cierto y que duro, ''no existe entrega sin cicatriz''. Puede que vuelva a encontrarme en esta historia, puede que vuelva a ella.
Se supone que esto es una reseña y parece que hablo de mí, pero esto es un trozo de lo que ha dejado en mí el libro. Tras leer a Alejandra siento que me dan ganas de escribir como si sus palabras originaran una ebullición en mí. Todavía me quedo con palabras y frases en mi cabeza porque las palabras pueden ser simple marca en el papel, pero saber ordenarlas y permitirte sentir al leerlas más allá de la historia que te están contando siempre es un privilegio.
La edición es preciosa, delicada y con mucho cuidado como siempre. Esta vez es ficción, es una historia, pero sigue siendo ella en las palabras y está esa misma esencia que se encuentra en otros escritos. Tenerlo además dedicado me hace mucha ilusión.
El universo de Alejandra entró en mi vida en un momento personal muy complicado. Acababa de terminar una relación tóxica: de esas que puedes aprender mucho o tender a la destrucción. Paseando por un FNAC, soy así de mainstream, encontré su libro “Cuando nadie mira”. Leo mucho y no suelo comprar muchos libros por intuición. Me han engañado mucho los escaparates caprichosos y, puestos a decirlo, también las parejas. Cuando nadie mira me sanó y me ayudó a quitar, como le ocurre a Gonzalo en sus cartas, capas y capas de un coraza que asfixia y poco ayuda a dejar respirar el alma. Desde ese momento la empecé a seguir.
Todas aquellas veces y otros asuntos pendientes apareció en otro momento de mi vida. Los textos de “Cuando nadie mira” mira me habían ayudado a crecer a cambiar y a mejorarme. Dentro del caótico tercio incluso, mi yo del pasado y mi yo del presente GRACIAS A LOS TEXTOS DE ALEJANDRA pudieron alcanzar nuevos niveles de realidad. Era un libro en pasado, presente y futuro. Y me volvió a pasar lo mismo: solo podía leer unas pocas páginas al día. Es una belleza que no estamos acostumbrados a ver y duele. Llegó envuelto en un pañuelo precioso que todavía conservó. Todo eran detalles: la posición de las fotos, los textos, el relieve de las letras, etc. Alejandra no escribe; hace arte. El pasado, el presente y el futuro adquirían sentido en estas páginas.
Ahora mismo estoy leyendo: A pesar de todo, te pienso. El cariño, los detalles, las páginas, el libro, etc. Parece un regalo de una vieja amiga que ha cuidado hasta el más mínimo detalle. Te doy un trocito de mi ser para que juntos podamos hacer más belleza. Llega a tal grado de belleza que la pegatina que sostiene la postal, es un motivo floral como el que caracteriza al libro. Incluso el papel de embalar hace juego con la portada del libro. Incluso viene con un postal en blanco para que puedas encontrar tu propia historia de amor (no hablo solo del amor romántico, también puede ser el amor de la amistad)
Todavía no he terminado el libro y voy a escribir esta reseña en varias partes. Intentaré que no haya spoilers. Encontramos una correspondencia entre dos amantes epistolares donde se acarician el alma, donde el arte está presente y se van conociendo y descubriendo a través de sus cartas. Almas que se acarician y se van desnudando con palabras. Vuelve a pasarme lo mismo que con sus anteriores obras. La intensidad que causa Gonzalo y Martina en mí me hacen necesitar parar y no puedo leerme todo el libro de golpe. Ahora mismo estoy entre nervioso y enamorado tanto de Gonzalo como de Martina. Es una mezcla difícil de describir y que igual no necesita ser descrita.
Me estoy tomando la licencia de ir escribiendo está reseña a medida que leo el libro. La carta de Martina a su padre también ha sido para mi liberadora y dolorosa. Perder a un padre es durísimo. Creo que escribir una carta a un padre, sea real la situación o no es de una valentía y una capacidad de superación altísima.
Actualización. ¿Será que Alejandra consiga que vuelva a creer en las historias de amor a distancia? Necesito descansar y parar de leer un rato. Todas las emociones contenidas en esas páginas, ese deseo, esas ganas, etc. Hacía tiempo que no conectaba tanto con unos personajes. Son tan humanos que se meten por debajo de tu piel. ¿Podré acabar el libro sin que me estallé el corazón de la emoción? Como lector tuyo, ya sé que no se puede cambiar ya el final, te pido, por favor, que la historia de Gonzalo y Martina termine en amor y no en tragedia. Es amor de verdad, del bueno.
Actualización. Acabo de terminar el libro. Me siento nervioso, revuelto y con todo mi armario emocional revolucionado. No puedo contar más, no quiero contar la historia. Esas relaciones que se dibujan y se desdibujan son muy poderosas pero nos llevan a lugares en los que nunca esperábamos estar. No diré más.
Alejandra, quería agradecerte este libro. Hacía mucho muchísimo, que no me emocionaba tanto con un libro. Creo que es un libro muy poderoso porque todos en algún momento de la vida hemos sido un Gonzalo o una Martina. Gracias por compartir tu mundo con nosotros, es una maravilla poder presenciar el arte que nace del alma.
Un abrazo y te espero en tu siguiente libro. Eres maravillosa y generas maravilla en los demás. Siento un gran agradecimiento por el impacto que han tenido tus palabras en mi vida. La oportunidad de tener una familia y de quererme a mí mismo, en parte, me la concedí gracias a tus palabras. Sentir, quererse y dejarse la piel. Todo eso me lo he permitido gracias a ti.
Hace mucho tiempo que tenía ganas de leer algo de Alejandra y ha superado mis expectativas con creces. La edición es maravillosa y se nota el cuidado que hay detrás de ella. La novela, a través de intercambios de cartas entre los protagonistas, es única, especial e íntima.
Preciosa narración epistolar M crónica de un encuentro. A través de las cartas que comienzan a intercambiar Gonzalo y Martina, Alejandra G. Remón nos hace testigos de su historia, cómo surge entre ellos esa conexión, ilusión, complicidad, deseo... y de cómo a lo largo de su correspondencia comparten miedos, inseguridades, traumas y cicatrices de la vida. Para al final nuevamente caer en la decepción, el dolor y la tristeza de convertirse en una de esas historias que quedan sin contar, a medio camino, huérfanas. Me he sentido muy identificado con la historia. Como cada uno puede estar viviendo esa misma conexión aparentemente de igual manera pero en realidad de formas distintas y de pronto romperse evidenciando el egoísmo, la cobardía y esa diferenciación de valor y profundidad en el vínculo que estabais construyendo. Que complicado lo hacemos a veces cuando simplemente las cosas hay que afrontarlas aunque duelan. «Tú eliges el lugar de la herida en donde hablamos nuestro silencio»
Martina y Gonzalo empiezan una relación por vía postal, ya que un océano les separa físicamente. De esta forma epistolar descubriremos el carácter de cada uno, sus anhelos, miedos, esperanzas, decepciones, sentimientos, y nos iremos enamorando de su historia hasta llegar a un punto de inflexión en el que la autora nos hará reflexionar sobre las dificultades de las relaciones a distancia. El punto más fuerte es el efecto visual del libro, que le otorga un aire muy poético y nostálgico. El punto débil ha sido que en las narraciones podía intercambiar los personajes en algunas ocasiones.
Cuántos sentimientos y emociones. Intriga, curiosidad, ilusión, nervios, deseo, tristeza, anhelo, amor, decepción, resignación, rabia.... y muchísimas más. Jamás esperé que esta historia me hiciera sentir tanto, que lograra calarme tan hondo...
Historia del viaje íntimo a través de cartas entre Martina y Gonzalo. Cada página es arte, con recortes de libros, flores, polaroids, dibujos,... Ojalá más larga y con otro final.
Alejandra G. Remón tiene una trayectoria profesional muy ligada al mundo de la moda y el diseño. Artista versátil, ha colaborado en distintos medios y participado en proyectos editoriales. Sus fotografías de carácter intimista han sido presentadas en diversas exposiciones, algunas de ellas ilustran sus libros.
Creadora de contenido en redes sociales, Alejandra ha escrito tres libros publicados con Lunwerg (2020), "A pesar de todo, te pienso" es su primera novela de ficción epistolar.
Con una exquisita composición, Alejandra crea un precioso y delicado álbum en donde las almas de Martina y Gonzalo se desnudan haciendo partícipe al lector de las cicatrices, secretos, temores y anhelos que ocultan en su interior realizando un recorrido intimista, introspectivo y personal del yo, reflexionando sobre lo que realmente somos y lo que aparentamos, de lo esencial y el sentido que tenemos como seres humanos y lanzando mensajes que tratan sobre luchar por los deseos, arriesgarse, seguir al corazón, dejar fluir las relaciones y el tiempo, ser fiel a uno mismo y a los sentimientos, no poner etiquetas.
A partir de la primera misiva de Martina, la relación entre ambos, que en un principio es de desconocidos, se va fraguando lentamente, hasta crear entre ellos un fuerte vínculo que supera la distancia. Una unión que evoluciona encendiéndose y llenándose de pasión.
La conversación, con un estilo de prosa poética, está llena de metáforas, gran sensibilidad, lirismo y referencias culturales y artísticas que reparan en los pequeños detalles de la vida enalteciéndolos para convertirlos en poesía.
Por la forma tan pasional y profunda en la que está escrito se entrevé que parte de las reflexiones, preguntas e inquietudes de la autora están reflejadas en sus personajes.
Las ilustraciones que acompañan al texto; flores prensadas, postales reales, recortes de periódicos, páginas de libros, dibujos minimalistas, sencillas fotografías realizadas por la propia autora y notas de cuadernos sobrepasan las páginas. La delicadeza, el detalle y el gusto con que están confeccionadas convierte estos collages en parte principal y armónica de la historia.
"A pesar de todo, te pienso" es una obra de arte. Un deleite para los sentidos. Un libro con una historia deliciosa y exquisita que consigue romperte el corazón, emocionarte, reflexionar y sentir y hacer tuyos a Martina y Gonzalo. Una novela poética y artística que no deja indiferente.
He disfrutado de cada carta como si fuera poesía pura.
Sin duda lo releeré de nuevo próximamente ya que contiene tanta profundidad que algunos detalles se escapan.
Lo recomiendo mucho para todos aquellos lectores que gozan con la prosa poética, el arte y con la sencillez de las cosas
A pesar de todo, te pienso és un llibre bonic. I ho és fonamentalment per dos motius: el primer, perquè la història que s'hi escriu és tendra, curiosa i emotiva; el segon, perquè a nivell visual és un llibre preciós, ple de flors seques i retalls que acompanyen les paraules.
El llibre és un relat epistolar entre un noi i una noia que s'intercanvien una mirada en una festa de comiat. Amb cada carta aniran descobrint una mica més de l'univers de l'altre i s'anirà teixint el fil argumental. He trobat similituds en els dos personatges, sobretot per la manera d'escriure, reflexiva a estones i impulsiva a altres. La mateixa autora reconeix en algunes entrevistes que volia transmetre el seu món a través de tots dos, cosa que com a lectora em confirma que en lloc de tenir dos personatges, és com si en tingués un que es pregunta i respon a ell mateix.
T'has de deixar portar per la història. El format epistolar i les frases curtes i apassionades et fan avançar ràpidament a cada pàgina, impacient per saber quina serà la següent carta. Penso que les reflexions queden una mica superficials en alguns casos tot i l'embolcall de paraules i imatges literàries que les vesteixen d'alguna cosa que va més enllà (però que per mi no hi va).
M'ha agradat l'absència de referències temporals i espacials: les cartes no tenen data ni lloc, els personatges no fan referència a cap ciutat o país, i l'única referència temporal son les setmanes en què es prometen que es veuran. Les pàgines del llibre tampoc estan numerades i crec que és un encert, perquè t'obliga a capbussar-te en la història i a deixar a un segon pla la línia temporal.
A nivell visual, no es pot negar el treball minuciós i delicat per part de l'autora: a través de la tècnica del collage, acompanya i intercala els textos amb flors seques, retalls de paper, postals antigues, polaroids i dibuixos. Em desperta molta curiositat tot el procés creatiu que hi ha al darrere i penso que és inspirador.
Tot i no ser fan de les històries romàntiques, reconec que m'he enganxat a la història. Penso que està ben escrit i que aconsegueix captar l'atenció del lector, i que gran part del revol per aquest llibre ve gràcies a la presència de l'autora a les xarxes. Això no és una crítica, però sí que crec que influeix a fer més gran una cosa que no ho és tant.
Si fa temps que no llegeixes i vols tornar a gaudir de la lectura, vols tenir una lectura ràpida i apassionada per un cap de setmana, o potser inspirar-te a nivell visual, aquest llibre és per a tu.
Um livro de arte, com uma estética impecável. Escrito em formato epistolar, a voz masculina pareceu-me, no entanto, forçada, pouco natural e com uma psicologia muito semelhante à da própria autora...
Me he tomado un tiempo para hacer esta reseña ... y lo he tenido que releer.
Mis expectativas estaban altísimas porque sus dos libros anteriores han sido un antes y un después para mi. Pero este tercero se ha convertido en uno de mis favoritos no sólo de este año, creo que lo voy a recomendar por activa y por pasiva en el futuro. Es una historia cercana, de dos personas como cualquiera de nosotros y que a medida que pasaba las hojas estaba ansiosa por ver que iba ocurriendo, he tenido que controlarme para no leerlo en un día. Tiene reflexiones increíbles, frases preciosas que te llegan y te marcan. Un control de los tiempos, de descelarnos a los personajes con calma, con sus miedos e ilusiones... acompañado todo ello de una maquetación, composición y diseño único.
Eso si ... el final ... no voy a decir más ...leerlo, leerlo y leerlo.
Voy a ir más allá y os recomiendo que sigáis a esta maravillosa mujer porque yo cada publicación suya me cautiva, tiene una sensibilidad ... un todo, de esas personas que transmiten alegría y de verdad, si os animáis a leerlo meteros en su web, conocerla un poquito más y comprar su libro ... porque es un verdadero elemento de colección.
Como conclusión decir que ha sido de los pocos libros que al cerrar la tapa posterior me han dejado mirando al infinito asimilando lo leído.
La historia es como poco original, y el formato en que está escrito (epistolar) no se suele ver muy a menudo. Es un libro plagado de imágenes preciosas, el libro en sí es su propio aesthetic. Es interesante ver cómo la historia entre ambos personajes se desarrolla a través de cartas sin quedar realmente en persona, y el final personalmente me sorprendió. No es nada del otro mundo, pero me sorprendió. Lo que destaca en este libro, además del aesthetic como os comentaba, es la forma en que ambos personajes escriben las cartas; con una narrativa muy poética y en ocasiones visual. Esto último me recuerda a la “Beat Generation” de los Estados Unidos, concretamente al libro “The electric kool-aid acid test” de Tom Wolfe. Para los que no lo conozcáis, hace uso de la disposición de las palabras en la página como medio de representación del estado del narrador. Volviendo al centro de esta reseña, considero que el libro merece la pena pero es verdad que vale 18€ y te dura escasas dos horas, lo importante aquí es valorar la currada que hay en la creación de las imágenes, que ayudan a meterse en la historia.
La historia de cómo obtuve este libro fue acto del destino. Lo saqué entre muchos y por más cliché que suene, su título me atrapó. Escribimos de manera parecida, el color del libro es mi favorito y el título tan corto y simple pero tan cautivante. Se lo recomendaría a aquellos que les gusta la poesía, a los fanáticos del amor y a los que buscan un 'spark' para escribir de nuevo.
Que esté escrito en un intercambio de cartas me parece muy original y único, permite conocer muy bien a ambos personajes. Amé las flores y dibujos en una edición tan poco vista antes.
Wow. La verdad qué increíble libro y experiencia. Lo leí en poco tiempo porque no pude parar pero si pudiera darle un consejo al próximo lector sería que fuera con calma, con paciencia y con ilusión. Al rato así se aprecia más tremenda historia.
Ojalá poder conocer a Alejandra un día, le tengo dudas y algunas historias.
Gráficamente es un libro precioso, elaborado con delicadeza y amor. Esperaba el típico final pero ha dado un giro tremendo que me hizo recordar una herida profunda de los últimos cinco años. Concluyo que en medio de todo, uno puede sentirse usado para reavivar los sentimientos de otras personas después de haber puesto las cartas sobre la mesa. Da a pensar que definitivamente nos falta ser sinceros para demostrar nuestros sentimientos, que suponemos, huímos, lastimamos y nunca preguntamos por la verdad, la enmascaramos constantemente y nos ocultamos. Cuando decidimos mostrar la sinceridad, somos mal interpretados, vistos como "locos" y nos quiebran por dentro.
Mil gracias a la autora. Alejandra demuestra una vez más su sensibilidad, su romanticismo y su verdad a través de las letras y cada decoración de las páginas de este bello texto.
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Delicada la forma de escribir de Alejandra. Preciosas las composiciones de textos, postales y hojas secas en este diario que se compone a través del tiempo.
Una historia de amor y desamor vivida gracias a la correspondencia entre dos personas que se conocen por casualidad y que consiguen del lector que se emocione y sienta una absoluta decepción a la vez. Esperanza y melancolía, miedos e ilusiones, formas de ver la vida...se entremezclan entre las letras de Martina y Gonzalo con una belleza que no me esperaba.
Es la historia de nuestra vida, la de tod@s. Creo que cualquiera que lea "A pesar de todo, te pienso" se sentirá identificado con uno de los dos protagonistas y por eso este libro te llega hasta el fondo y te retuerce el alma. O quizás sólo ha tocado la mía.
Tengo que admitir que me lo he leído en una noche (a pesar de que quería que me durara más tiempo para disfrutarlo un poquito más). Este es el libro que más me ha gustado de Alejandra. Es increíble cómo consigue transmitir esa intimidad y complicidad a través de las palabras, cómo consigue desnudarnos el alma de los dos protagonistas (dos personas en apariencia, muy distintas, pero más parecidas de lo que creen), un hombre y una mujer que empiezan una correspondencia muy especial.
Me han encantado todas y cada una de las cartas. Sin duda, es una lectura muy diferente a lo que suelo leer, pero especial. Corta, pero profunda y llena de sentimientos.
Belleza, es lo que emerge en cada hoja de este libro. Melancolía, que te golpea con cada palabra. Esperanza, la de los principios. Dolor, el de los finales de historias que nunca pudieron ser. He recorrido sus hojas palpando la historia a través de los dibujos, las cartas, las postales; preguntándome cuántas veces he jugado ese papel (probablemente demasiadas) y aprendiendo, como su protagonista, que no hay mejor amor que el que tenemos por nosotros mismos. Es la única manera de construir lo bonito, la historia de amor que está ahí, pero que parece que nunca nos alcanza. Degústalo con la misma tranquilidad que deberíamos disfrutar el amor.
Este libro ha sido todo un descubrimiento. Ha sido un regalo y nunca antes había oído hablar de él ni visto fotos. Tengo que decir que, visualmente, es una obra de arte. No creo que llegue a cansarme nunca de pasear por sus páginas y detenerme a ver cada fotografía y cada dibujo. En cuanto a la historia, es una historia epistolar preciosa, cargada de sentimientos y reflexiones (como a mí me gusta), muy intensa. Y muy sorprendente, pero no quiero hacer spoiler. Recomiendo este libro al 100%, va a ser difícil que otro libro lo supere este año, porque aunque haya historias maravillosas y de 10, este libro es el objeto más bonito que he visto jamás hecho historia.
Los libros de Alejandra son especiales, están llenos de esa sensibilidad que la caracteriza. La historia de Gonzalo y Martina es delicada, sencilla y llena de reflexiones que extraer de cada uno de ellos. Sinceramente, la historia se me ha hecho corta, pero la he disfrutado. La lectura es ágil y por supuesto, altamente recomendable. Si desde el primer libro pensé que los libros de Alejandra son especiales y realmente cuidados, este último sin duda a efectos de edición es el más especial.
Tras coincidir en una reunión de amigos, Martina y Gonzalo inician una relación epistolar a través de la cual se van dando a conocer, compartiendo sus percepciones, forma de ser, sentimientos e ideales. Todo ello a través únicamente del poder mágico de las palabras.
La autora nos sorprende con algo totalmente distinto a sus dos obras anteriores, donde nos habla sobre el miedo a ser dañados, nos muestra confesiones íntimas, hechos que aún duelen y esperanza, algo que se intuye y está presente en las cartas que ambos personajes intercambian.
De oportunidades perdidas y de muros que construimos a nuestro alrededor, que evitan que podamos sentir los días en su completa magnitud.
Que la vida no deja nunca de sorprendernos, así como también las personas.
Este libro es un elogio a la honestidad, a la sencillez y al auténtico amor.
Este libro no deja indiferente. Lleno de frases para reflexionar y recordar sobre el amor, la vida y las relaciones. Una preciosa edición que hace que no quieras pasar de página para poder observar un rato más todos los detalles, pero hay momentos en los que es imposible porque solo quieres saber más y más sobre la historia de Martina y Gonzalo. Increíble lectura, Alejandra G. Remón es una escritora maravillosa.
Leído del tirón en una tarde. Es una preciosidad de libro, un álbum de recuerdos con las cartas de dos desconocidos entre sus paginas que van construyendo una historia de complicidad entre ellos. Me encantan sus dos libros anteriores pero me ha gustado que este sea tan distinto, con una historia tan particular. Muy recomendable.
SEN-SI-BI-LI-DAD Con esta palabra podría resumir lo que estas páginas me han trasmitido. Es pura magia, desbordante de belleza y dulzura. Una novela epistolar impregnada de flores, fotografías y bocetos que desnudan el alma. Cada página es un entramado de sentimientos y sensaciones que te sumergen de lleno en la historia de un amor a distancia.
Compré este libro sin saber de qué trataba, guiada por el título. Debo decir que el libro no era nada de lo que esperaba. Totalmente diferente a lo que he leído hasta ahora. La manera de escribir rebosa sensibilidad, por no hablar del diseño de las páginas.... todo el diseño gráfico es precioso. Lo único.... no puedes dejarme con ese final. Quiero más.