"Duelo al sol no empieza en la primera página y sigue después de los créditos finales. Esta obra de Manuel Marsol es un libro, como los grandes, para cualquier edad. Lo edita Fulgencio Pimentel: en este caso, Fulgencio Pimentel e hijos. El escenario es el de la portada, pero podría ser cualquier sitio, tanto el duelo como el sol son metafóricos y literales. El libro te atrapa en una sucesión de imágenes que, con el uso del zoom y las direcciones, convierten la lectura de ilustraciones en una experiencia sugestionadora. El escenario arquetípico de un duelo entre un indio y un vaquero sirve para desmontar todo lo previsible, el verdadero combate. Ya sea por una nube, o por un pájaro que se posa, o por la llegada de un gran jaleo, los protagonistas van posponiendo el momento del disparo de la pistola y la flecha, hasta que es esa misma espera la que plantea preguntas y reflexiones sobre el sentido de la pelea y la confrontación. Esa espera, ese tiempo detenido por el miedo a disparar no es total, ya que el sol se va poniendo y la noche llega. Pero en algún momento disparan… tendréis que averiguar por qué." Jara de Tomás
Un indio y un vaquero están en un duelo. Sí, como en un viejo western. Son ellos dos, frente a frente, manteniendo el alma de los lectores en vilo con la tensa forma con la que el ilustrador narra el desenlace de este encuentro. Más aun cuando en medio del enfrentamiento ocurren inesperados acontecimientos que alteran el transcurso natural de la historia. O sea, que en vez de iniciar el duelo, vaquero e indio deben solucionar ciertos eventos que interrumpen su rutina. Un divertidísimo y largo (¡menos mal!) libro de imágenes en donde cada doble página da paso a un evento más disparatado que el anterior pero sin los elementos gratuitos de un chiste, sino con factores de humor coherentes a la historia y a la ambientación del libro.
El uso de la paleta de colores da la calidez propia del Viejo Oeste, ampliando las posibilidades del lector para implicarse dentro de la historia. Uno de sus mayores aciertos es el ritmo narrativo: construye diversos planos cinematográficos, apelando a un entorno reconocible y los sencillos pero expresivos gestos de los personajes, que permiten la diversión en una historia donde el factor sorpresa anuncia que todo puede cambiar.
«Bajo un sol ardiente, un indio y un vaquero separados por un arroyo se apuntan con sus armas. Todo está listo para el duelo, la tensión crece ... y de repente, pasa algo que retrasa sus planes: un pato posado en la pistola, una curiosa nube con forma de cactus, el ruido de una locomotora... cualquier excusa es buena para retrasar el combate. Pero... ¿hasta cuándo? Así explica Manuel Marsol el argumento de Duelo al sol, un album para niños y adultos con una concepcion de colores vivos, enormes figuras, imágenes que juegan como planos cinematográficos y mucho humor. Duelo al sol es una reflexión sobre la necesidad humana de entenderse y un álbum ilustrado magnífico.
Un libro bonito y divertido que narra la historia de un indio y un vaquero preparados para batirse en duelo. Las ilustraciones parece que se desarrollaron más pensando en un storyboard y no en el formato álbum pues no parece que el ilustrador haya tenido en cuenta a la hora de componer el medianil. Pero está bien. Lo recomiendo para niños y cualquier amante de la Ilustración, los álbumes ilustrados y las historias cortas en general.
Un album drôle et philosophique sur la notion d'ennemi et l'absurdité des conflits. Dommage que les illustrations en A3 soient gâchées par la mise en page.
Estèticament no és el millor llibre de Marsol de carrerilla, però l'he trobat genial. El joc amb els diferents plans, els pobres protas que són uns desgraciats i l'escena post-crèdits.
Este album infantil subvierte el western de forma maravillosa, tomando sus tropos y trastocandolos. Visualmente es increible, pero a nivel de guión resulta divertidisimo