4,5*
Prepárate a transportarte a la Sevilla del XVI, a un fascinante mundo de mendigos y prostitutas, nobles y comerciantes, espadachines y ladrones.
El amor, la pasión y la venganza son los pilares de esta magistral novela de aventuras en torno a un niño salvado misteriosamente de la muerte, que crecerá para erigirse en la última esperanza de los desfavorecidos.
El destino de Sancho y el de quienes le rodean hunde sus raíces en los secretos orígenes de la literatura. Su historia te cambiará para siempre.
¿Y si Shakespeare y Cervantes se conociesen en la Sevilla del Felipe II, allá por finales del siglo XVI? ¿Y si uno de ellos fuese el “culpable” de llevar a Sancho (el protagonista de la novela) a las calle y galeras sevillanas y convertirlo en ladrón? ¿Y si…? ¿Y si…?
Como he disfrutado de esta novela! Aún con sus licencias narrativas, aún con su lenguaje demasiado actual para lo que me hubiese gustado en una novela ambientada en esta época (de ahí que le quite esa media estrella), aún con la cantidad de momentos y acciones inverosímiles que llevan a cabo el protagonista junto a sus fieles amigos Josué, el enano Bartolo y su buena amiga Clara, aún con todo esto, he gozado cada una de las casi 700 páginas de la novela escrita por el gran Juan Gómez-Jurado en el año 2012, mucho antes de convertirse en un fenómeno de masas, mucho antes de Reinas Rojas y TV y mucho antes de hamburguesas para todo el mundo en el día del libro.
En este libro el autor madrileño cambia de registro totalmente y nos ofrece una obra de aventuras con tintes históricos en la que bebe de lo mejor de ambos géneros y sobre todo de “la picaresca”, estilo novelesco que surgió en España durante el siglo XVI como crítica al Antiguo Régimen de monarquías teocráticas y absolutistas y que se caracterizaba por expresar la problemática social a través de la picardía y la ironía, siempre con personajes que hablaban en muchas ocasiones en primera persona y algún antihéroe que narraba la historia a modo de autobiografía, algo así como lo que hace el joven ladronzuelo Sancho de Écija. El amor, la pasión y la venganza serán varios de los pilares en los que se asienten la grandeza de la novela, que en esencia gira en torno a las aventuras de un niño salvado misteriosamente de la muerte, que crecerá para erigirse en la última esperanza de los desfavorecidos, una especie de Robin Hood a la sevillana.
La ambientación de la Sevilla de la época es magnífica y nos veremos rodeados por las cloacas de la ciudad, por maleantes y prostitutas, por nobles de dudosa moralidad y verdaderos déspotas malvados, por mendigos, espadachines o ladrones, todos personajes sin demasiado profundidad pero con los que es sencillo empatizar u odiar. Esta parte de la Sevilla (en la que la Peste hará verdaderos estragos), de la España más empobrecida y de personajes que mueren en busca de un trozo de pan para su supervivencia contrasta con lo que sabemos que era la España de esa época, todo un gram imperio español, con el Siglo de Oro y como gran potencia mundial debido a las expediciones posteriores al descubrimiento de las Américas y al expolio y robos que los expedicionarios españoles (entre otros) hicieron de las riquezas que los nativos tenían.
El libro está lleno de crudeza y de una realidad en la que se imponen las injusticias sociales, pero aún con todo hay que agradecer a Gómez-Jurado el que haya intentado trasmitir un mensaje de optimismo y de que los sueños personales si se pelean hasta las últimas consecuencias, se pueden lograr.
La inclusión de alguna escena en la que Shakespeare y Cervantes comparten peripecias me ha gustado mucho, ambos personajes no aparecen reflejados como lo son en realidad (2 de los más grandes escritores de la literatura española e inglesas), sino que representan otros papeles aunque con constantes guiños a aspectos reales, como por ejemplo cuando el hombre de ley Cervantes piensa en alto en “los molinos”, o el que Gómez-Jurado tome las letras capitulares con las que comienza cada capítulo al estilo de obras del escritor británico o que use de un relato del conocido como "Bardo de Avon” el nombre para la novela de la que nació finalmente “La leyenda del ladrón”. El que aparezcan estos 2 personajes en la Sevilla de finales del siglo XVI es la mayor licencia literaria que se toma el autor pero está tan bien encajada que no chirría en absoluto y a mí, vuelvo a repetir, me ha gustado mucho.
Gran obra si se busca entretenimiento bien hilado y escrito con maestría.