¿Y si el mayor peligro de trabajar en riesgos laborales fuera el de enamorarte de tu compañero de trabajo?
¿Y si no pudierais apartar las manos el uno del otro y convertís la oficina en un campo de juego sexual?
Rebeca trabaja en el departamento de Riesgos Laborales de una empresa constructora, pero realmente el riesgo es ella: torpe, despistada, y parece llamar a las situaciones complicadas allá por dónde va.
Con los hombres no es mucho mejor; como asegura su mejor amiga Nadia, tiene el radar activo para encontrarse con tíos raros, niñatos, hombres casados… las veinticuatro horas del día.
Conocer a Carlos, un nuevo compañero de trabajo, no es una excepción. Y, para colmo, tiene encontronazos con él todos los días, pues su jefe se empeña en juntarles continuamente; lo que ha puesto a Rebeca al borde de un ataque de nervios.
Sin embargo, cuando está a su lado sale su lado más borde y chulo, y ese tira y afloja les pone a ambos; no se soportan y cada uno ve en el otro la antítesis de lo que ha buscado en el amor, pero... la vida tiene riesgos y uno de ellos es enamorarse.
Un libro fresco, ameno y divertido que se lee en un suspiro. Ideal para pasar una tarde y reírse un rato. Rebeca es una chica un poco patosa, con un jefe digno de conocer y un compañero de trabajo que se convertirá en un dolor de muelas.
Novela corta, fresca y super divertida. La protagonista es la torpeza con patas y sus contestaciones afiladas te hacen reír y sonreír. Los toques eróticos están muy bien encajados (o empotrados, jajajaja) en la historia.
Un libro que te alegra el día. Léelo y me lo cuentas.