Planteada como un ejercicio de «cine de acción en prosa», “Rapaces: La plegaria del pecador” es una novela fuertemente influenciada tanto por los blockbusters de Stallone o Schwarzenegger como por las producciones más modestas de Cannon Films con Chuck Norris.
La historia está ambientada en la época inmediatamente posterior a la Tormenta del Desierto, cuando la DEA libra su particular «guerra contra el narcotráfico» en México, Colombia y Perú y las guerras de bandas asolan la Costa Oeste de los Estados Unidos.
Los Rapaces son un grupo mercenario con sede en Londres, liderados por un mayor retirado del S.A.S., Russell Lynch, veterano de la guerra de las Malvinas. El resto del equipo lo conforman los estadounidenses Roy Dillon (musculoso afroamericano fumador de puros, excapitán de los Boinas Verdes y veterano de Vietnam) y Sonny Rainmaker (estoico nativo de la tribu Lakota, con creencias chamánicas, antiguo colega de Dillon en los Boinas Verdes); Héctor Santos (argentino, también veterano de las Malvinas y por ende antiguo enemigo de Lynch, con quien mantiene una relación tirante) y Leonid Drakov (siberiano y antiguo francotirador de los Spetznaz, las fuerzas especiales soviéticas, desertor y convertido al cristianismo). Cada uno tiene un nombre código en las operaciones. Así, Lynch es Águila Líder, Dillon es Halcón, Sonny es Cuervo (que es, al mismo tiempo, su animal totémico), Héctor es Cóndor y Drakov es Búho.
“La plegaria del pecador” lleva a los Rapaces desde los desiertos de Irak hasta las junglas de la Amazonia peruana, en pos de una heredera millonaria desaparecida en medio de la guerra entre las fuerzas del ejército y las guerrillas de Sendero Luminoso. Pero no todo es lo que parece, y los mercenarios se verán aislados en territorio hostil, atrapados por el fuego cruzado de fuerzas que sólo buscan aniquilarlos, y entre las que Lynch se reencontrará con un siniestro fantasma de su pasado.
Concebida por su autor con la mente puesta en Applehead Team Creaciones como editorial más idónea para publicarla, esta aventura de los Rapaces podría ser, dependiendo de su éxito, la primera entrega de una saga llena de adrenalina, testosterona, fuego y pólvora.
Se hacen llamar los Rapaces, y son cinco mercenarios: Russell Lynch (Águila Líder), inglés, ex mayor del S.A.S.; Héctor Santos (Cóndor), argentino, ex veterano de la Guerra de las Malvinas; Roy Dillon (Halcón), estadounidense, ex Boina Verde; Sonny Rainmaker (Cuervo), estadounidense, ex Boina Verde; y Leonid Drakov (Búho), ruso, ex francotirador de los Spetznaz.
La novela, ambientada en los 90, comienza de manera espectacular con una misión de rescate en Irak, ya terminada la Tormenta del Desierto, donde tendrán que vérselas con algunos supervivientes de la Guardia Republicana de Hussein. Una vez resuelta esta misión, una joven millonaria los contrata para que rescaten a su hermana, a la que hace años que no ve, y que se encuentra en la Amazonia peruana, en el llamado infierno verde, donde está Sendero Luminoso, además de las fuerzas paramilitares del estado, igual de brutales. Por supuesto, habrá dificultades.
‘Rapaces: La plegaria del pecador’ (2019), de Jorge R. del Río, es una absoluta maravilla en su género, todo un homenaje a esos héroes del cine de acción de los 80 y 90. Como reza la portada, es una novela de acción en VHS.
He de decir que me lo he pasado genial con este libro. Efectivamente, es una película de VHS narrada. Es una novela que es puro amor a las películas de acción de los 80, un cine que marcó a toda una generación y sin cuya influencia no se entendería gran parte de la ficción de hoy. Escenas de acción tan bien descritas y una trama tan bien estructurada que perfectamente podría haber sido un guión de la Cannon.
Fue un placer conocer a los Rapaces, grupo de mercenarios cuyo nombre deriva a los nombres clave de aves rapaces de sus componentes. Un grupo de perfiles tan variados como completos que me hace recordar (sin que por ello sea un calco) al grupo de mercenarios de Predator. El estilo de acción desarrollada es similar en muchos aspectos y tiene un argumento y desarrollo tan interesante como simple, donde las escenasa de acción y la documentación de armamento y localizaciones es brillante, como es habitual en el autor (que, por cierto, mucho tiene de Condor).
Es de agradecer que más allá del estilo estándar de historia de acción de mercs en plena zona selvática del Amazonas, podamos disfrutar de una historia donde no se escatima en detalles, donde se perfila perfectamente las personalidades de cada uno de los protagonistas, a los que fácilmente ponemos cara y ojos hasta llegar a hacerlos nuestros. Y, sin desvelar detalles, agradecer a Jorge que no solo realice un cierre perfecto de aventura, sino que se guarde un as en la manta como final inesperado para el epílogo de la historia.
Destacar que la última página tras prólogo y relación de referencias de las imágenes incluidas en el libro, se anuncia una próxima entrega de Rapaces que, de existir ya, se encontraría ya viajando a mis estanterías.
“Rapaces: La plegaria del pecador” de Jorge R. Del Río. Pròleg d’Axel A. Giaroli. Publicat per Applehead Team en desembre 2019.
Aquesta és una novel·la que té la intenció de ser una lectura entretinguda plena d’acció com un homenatge al cinema d’acció com la feien abans. Un equip de cinc mercenaris, tots guerrers durs, són contractats per una milionària per extractar la seva bessona a l’Amazona del Perú on l’exercit cruel lluitar contra uns rebels marxistes maoistes tant de cruel com ells.
És una història que aconsegueix el seu propòsit i és bastant entretingut, ple d’acció amb algunes escenes bastant bestials i una prosa enganxadora. El conjunt dels personatges d’orígens diversos funciona bé i té un final sorprenent, almenys per mi.
En fi, una bona història per passar una bona estona, però potser no serà el gust de tothom. Al final de la novel·la hi ha la promesa d’una seqüela pròximament, però no sé on és o quan arribarà.