El lenguaje es una chingonería, asombra, envilece, gargajea y abrillanta el olor a meados, a costras, a mugre.
Me cae que la voz narrativa se pasó de puritita verga... chéquense el inicio de novela que, para mí, es uno de los más cabrones con los que me he topado
ábranse a la verga, tercermundistas, que ya llegó su gotita∙de∙miel, dice el lauro y todo el escuadrón se pandea. se tuerce. se dobla. saben ellos quién es el padre y el hijo y el espíritu santo en la puta calle.
además el lauro viene cargado de calor: caliente. algo le relumbra debajo del chaleco y le hierve en el aliento y en la mirada.
tonaya:
la puritita sangre de dios,
caldito levanta∙muertos,
besito de mamá,
aliento de tonatiuh: tonaya.
Así hay un chingo de escenas, escenitas, escenotas bien cabronas: la cojida del la güera que no es güero con el chaparro, la calle, la esquina, la espalda de la ciudad; el chaparo contemplando las hormigas en su casa...
ahí les baila otra:
"y el queso∙de∙puerco es para los puercos, carnal. pero todo depende de las ganas que tengas de vender lástima, ñero. si te levantas de veras jodido y tristeando, seguro te cae comida y varo; pero si te levantas contento y con ánimo, con ganas de salir adelante, entonces la vida se te adelanta y pura de árabe: para que se eduque, lulú; para que aprenda que no hay que andar poniéndose contento.
para que escarmiente y entienda que la mera felicidad es estar bien triste."
Tan chido y gosozo y culero está el lenguaje que me quedo ahí, en la poesía concentrada de cada sílaba y no puedo traspasar, conectar del todo con el dolor de los personajes: el lenguaje los embellece, los realza, los glorifica... el lenguaje me maravilla y emociona...
tengo todo el libro subrayado con estos bloquecitos que leidos así, al azhar, me maravillan. El pex ( si es que hay pex) es que la trama no existe, que es sólo un recuento de cómo llegó a la calle el escuadrón de la muerte... y, al final un, siento, poco forzado final que intenta amarrar las cosas... y el vértigo que le podría haber dando la acción de pegarsele a uno de ellos y seguirlo seguirlo hasta el final, no existe.
Además, las imágenes, las fotitos impresas, más que aportar, le restan... palidecen antes las imagenes que si brillan, creadas con el puro lenguaje, y les quietan, les chupan luz... ¿Por qué estarán ahí? a lo mejor estoy muy güey y no le agarré la onda.
De todos modos estoy muy impresionado con lo que hizo el Edson y quiero seguir abriendo mi todo subrayado libraco para arremeter con mi hocico y succionarle el tonaya incrustado en cada oración.
chúple, chúpele.