Novela onírica y fantástica, cargada de momentos absurdos y surrealistas, dentro de un ambiente de momentos evocativo, pero a la vez gótico y oscuro.
Aunque Levrero nos presenta, aparentemente, una historia en dónde el personaje principal es una suerte de extranjero que se ha ausentado de la ciudad de París por trescientos siglos, para luego encontrarla cambiada (deteriorada, gris y, tenebrosa), en dónde, se vinculará con una serie de personajes pintorescos que rayan en lo mórbido y obsceno; pienso que la novela es más una alegoría de la incapacidad del hombro contemporáneo de comprender, experimentar y relacionarse con la realidad. Una realidad que lejos de imponerse, es más bien el producto de situaciones obtusas y carentes de sentido o significado definido. De esta manera, el personaje de "París" se ve superado por situaciones que no solo es incapaz de comprender, sino que las mismas ejercen un poder sobre sus decisiones; así, éste no va construyendo los eventos en que se ve relacionado, sino más bien, son el contexto y los otros personajes los que lo van generando las condiciones en que se ve inmiscuido sin verdadera capacidad de decisión.
En lo personal, me ha gustado bastante el estilo narrativo y la estructura del libro (sin capítulos específicos), que le dan mucho más dinamismo a lo que nos cuenta la novela (se lee casi de un tirón); sin embargo, pienso que esta suerte de metáfora narrativa pierde ligeramente en cuanto a la historia, ya que en realidad no la hay. Por otra parte, y aunque no es de difícil lectura, la misma no deja de ser algo compleja y enigmática. Existencialista en grado sumo, sin llegar a ser tragicómica.. eso sí, esta cargada de humor negro, momentos eróticos y un tinte algo morboso que le da un carácter bastante moderno. Creo que no es una lectura para todos los gustos literarios (incluyendo fanáticos de historias enredadas), pero para mí, una joya de la literatura del siglo XX.