Me gustó mucho la forma en que la autora logró sumergirme dentro de este mundo que creó. Cada escena la imaginaba vívidamente, como si estuviera viendo una serie (esto era posible porque el estilo del libro es pausado y descriptivo, por lo que a mí juicio se disfruta más si se lee lento).
Es una historia redonda, porque logramos conocer a los personajes principales en más de un área o faceta de sus vidas -como estudiantes, como hijos, como amigos, en una relación, al enterarse de que existe un mundo fantástico que los rodea-. Me gustó mucho eso, pues es más fácil comprender las decisiones que toman y sus motivos, además de que es posible sentirse identificado en algunas ocasiones.
La trama de fantasía y misterio es profunda y está bien hilada. Cada ve que como lector creemos descubrir algo, nos ocurre igual que a los personajes, nos surgen más dudas que respuestas, y eso que sí que tuvimos respuestas hacia el final de la historia.
Mi único "pero" es que los capítulos se me hicieron un tanto largos, personalmente prefiero capítulos cortos. Aunque el hecho de mezclar varios puntos de vista lo volvía más dinámico.
Espero con ansias la continuación, porque necesito saber qué será de los protagonistas y quienes los rodean.