Directo desde la cripta de los escritores hispanos olvidados o ignorados, descubrí a Osvlado Lamborghini, de la misma forma en la que descubrí a Pynchon, a McCarthy o a Cartarescu (trinidad de mis escritores de cabecera). Lo descubrí por recomendación de un buen amigo; y si bien mi experiencia con Lamborghini no fue de lo más placentera, supo como jugar con mi conciencia e impulsarme hasta el final. Gracias a Ramdom House, el recopilatorio de la poesía del argentino está al alcance del lector entendido, el ávido, y el lector casual.
Aqui hay un mar de poemas (algunos en verso, verso libre y a veces en prosa, y todo lo que te puedas imaginar), que si no tienes un buen tiempo libre no sabrás terminar de inmediato. Es poesía que exige, que te empuja a un laberínto en el que el autor te hace partícipe, constantemente armando y dando sentido a versos que como piezas de rompecabezas esperan ser unidos por una lógica extrema.
Interactua con el lector, no solo a nivel interno, ideológico, sino tambien haciendolo parte de la composición.
Osvaldo Lamborghini, toma para su obra poética la fuerza de una sexualidad frustrada por el prejuicio. Una suerte de poesía erótica en distintas entradas que a veces hace uso del improperio, la obsenidad y a veces la manifestación de la transexualidad en un individuo alienado, acaso por el prejucio o la linea de la moralidad de entonces y la falta de libertad sexual.
Todo, con un sazón esporádico de un discurso anti doctrinario, al calor de una época marcada por el comunismo y los regímenes totalitarios en el globo. Choca constantemente con las ideologías sin miedo a la censura, haciendo uso de una poética poco concreta: la "poesía del desconcierto", dicho por Tes Nehuén, en su artículo del año 2012.
Es poesía lenta, de esa que exige varias lecturas, de la que asfixia pero a que a la vez fascina por su caracter incomprensible, impenetrable.