Estoy empezando a sospechar que en este arco no va a haber ni un solo tomo malo. No sé si eso será verdad, pero de momento Wano está resultando tan estupendo como me habían prometido, y estoy totalmente en tensión leyéndolo, algo que no puedo parar de hacer. He sentido de todo leyendo este volumen; me he reído, he llorado, he sentido rabia, he sufrido, me he emocionado y casi se me para el corazón con algunas cosas que han sucedido. Voy a terminar con taticardia como sigamos a este ritmo, ya aviso.
Aunque no esté siendo mi parte favorita de toda la historia, debo reconocer que es muy estoy muy intrigada con la trama de Luffy en la prisión de Udón. De momento creo que me está resultando muy útil para el a nivel de entrenamiento, claro, y como se ha visto a lo largo de los capítulos, también permite avanzar la historia de los vainas rojas y de la revolución que se está forjando en la isla. Además creo que en esta situación tan crítica la personalidad de nuestro capitán está brillando con luz propia más que nunca. Solo alguien como él podría estar tan feliz en los líos en los que se haya. Por otro lado, están resultando muy interesante los personajes que estamos conociendo en esta prisión, tanto los que nos volvemos a encontrar como los que hemos descubierto aquí (Queen y sus bailecitos, lol). Y no hablemos de lo hilarante y hasta raro que me parece lo relacionado con Big Mom que ser dirige a la prisión con Chopper y compañía. miedo me da la que se va a formar cuando llegue a la cárcel toda feliz pensando que va a haber comida y sin acordarse de quién es y de a qué a ido a Wano.
Sin palabras con el capitulo final del tomo. Yasu... sin palabras. Su sacrificio ha sido uno de los momentos más tristes y conmovedores que nos ha regalado este manga, y su muerte ha sido realmente impactante. Y eso, hablando de “One Piece” es decir mucho.Todo ha sido muy tenso en esta trama, empezando por la reacción de su hija, Toko, que es un personaje que por alguna extraña razón que no entiendo me está marcando bastante (en esta saga las niñas están siendo, de una manera u otra, el alma de la fiesta). Por cierto lo de que Hiyori iba a ser la hermana de Momo se veía venir desde el tomo anterior, para que mentir.
Y luego esa escena de cierre, con todos riéndose y el lector enterándose de a que se debe tanta alegría y risotadas. Que no son reales, sino obligadas, y eso hace el momento aún más escalofriante. Creo que esa parte va a ser algo que va a hacer clic en nuestros protagonistas, van a darse cuenta hasta qué punto están metidos en una gran guerra en la que ya no todo va ser pelear porque sí, hay muchas más cosas en juego y no tiene porque acabar bien.Por ello está saga me está recordando mucho a Arabastra, en el sentido de que todo se esta llevando muy bien y está muy equilibrado, algo que no siempre ha sido así en las sagas que la precedieron. Pero yo diría que la trama de Wano es incluso más compleja que esa primera y recordada saga seria del manga, ahí nuestros protagonistas simplemente luchaban por qué sí, realmente solo era por ayudar a una amiga. Ahora están en juego muchísimas más cosas, están luchando claramente contra fuerzas muy poderosas y metidos en un embrollo mucho más complejo y trascendental. Y eso se nota.