París, 1950. La directora de Le Libéré decide dar voz a mujeres que no la tienen. Hasret, que acaba de llegar de Turquía buscando un futuro mejor para ella y para su bebé, contará su relato en el diario. Su voz será el camino que unirá dos vidas en apariencia muy diferentes: la de Kael, un amigo suyo que trabaja en un centro de menores, y la de Anik, una joven periodista que redactará por ella la historia que no sabe escribir.
Paula Gallego nació en San Sebastián, en 1995. Es filóloga y graduada en Magisterio Infantil con el minor de Educación Especial. También tiene un máster en Creación Literaria. Vive cerca de San Sebastián con su novio y sus tres gatos. Le gustan las plantas, aunque se le mueren todas, el mar y las librerías de estanterías infinitas, los villanos y el tópico literario enemies to lovers.
Paula Gallego es una de mis autoras favoritísimas de la vida. Pienso leer absolutamente todo lo que haya escrito y escriba en un futuro. Me moría de ganas de su nueva historia y ha sido mágica.
«La tinta que nos une» nos transporta a Paris, en los años 1950. En esta historia conoceremos a Anik, Kael y Hasret. Ya desde el primer momento se intuye una historia dura, pero con unos personajes increíbles porque si hay algo que la autora hace a la perfección es crear personajes bien caracterizados, a los que les coges cariño, - o bien te enamoras de ellos, como es mi caso con Anik -.
Es un libro que te hace sentir toda clase de emoción: dolor, tristeza, rabia, alegría, amor pero sobretodo magia. Es difícil de describirlo pero para mi leerlo ha sido como estar en casa, es de esas novelas que al acabarlas te deja el corazón blandito de felicidad. Ello no quiere decir que no haya sufrido porque lo he hecho y mucho.
La ambientación es absolutamente asombrosa porque no solamente conoceremos Paris y sus calles después de la guerra, sino también Turquía, con sus paisajes de amaneceres de colores, mágicos. Es una de las cosas que más he disfrutado a lo largo del libro.
Claro que lo más increíble de la novela han sido sus personajes, imperfectos, pero valientes, decididos a luchar por lo que quieren, sin rendirse. Con los que sientes empatía y quieres proteger con todo tu corazón.
Si aún no habéis leído a Paula, ya estáis tardando porque es una autora maravillosa, con historias que no dejan indiferente a nadie y con este libro... ha sido todo lo que necesitaba.
4'25 ⭐ Es un libro que me ha gustado mucho. Anik, Hasret y Kael son increíbles La historia ha sido totalmente diferente a lo que yo me esperaba. Al principio me costó un poco, pero porque venía de un libro muy dialogado, rápido... Y el ritmo es distinto. Además los nombres de los personajes son difíciles. No obstante, una vez que me centré de verdad me ha encantado. Tiene tiznas, pequeños mensajes, feministas,pero sin centrarse en ellos. Es decir Paula Gallego ha creado unos personajes fuertes, independientes y que quieren comerse el mundo, y que realmente creen que lo pueden hacer. Simplemente el hecho de de ser la que se enfrenta, de frases como "Anik cuida de él y Kael cuida de ella"... son minucias, o podrían serlo, pero precisamente son las que reflejan la igualdad de la que hablo. La ambientación es magnífica en todos los lugares. Realmente he podido cerrar los ojos y ver las estrellas con ellos. El realismo de algunas escenas también me ha parecido genial. De verdad he odiado a unos personajes y sufrido, mucho, con otros. Mi único pero, es un patinazo que da un personaje llamando a Camille, Anik. Pero igual me equivoco yo, ya preguntaré cuando más gente lo haya leído. Os recomiendo este libro especialmente a los que hayáis leído de Paula Gallego "Un día de invierno" y os haya gustado. ¡Espero que mi disfrutéis tanto como yo 😊!
“Juzgar a las personas es fácil si no conoces su historia.”
Decir ¡me ha encantado! se queda corto. Es el primer libro que leo de la autora, y ha sido, simplemente especial. Me ha sorprendido gratamente saber que es una autora tan joven, y que posee una calidad increíble para contar historias.
“La tinta que nos une” nos sitúa en la París de los años 50, un país que aún se está recuperando de las heridas de guerra, y donde conocemos a los tres protagonistas principales: Hasret, Anik y Kael, y cómo sus historias particulares se entrelazan.
Hasret, llegada de Turquía huyendo de un marido cruel, busca un mejor futuro para ella y su hijo, nos cuenta a través su diario, las dificultades de su día a día y los sacrificios que debe hacer. Kael, uno de los pocos amigos que hace Hasret, trabaja como monitor en un centro de menores, ayudando a adolescentes problemáticos y huérfanos en su reinserción social. Anik, una joven periodista que escribirá la historia Hasret y la publicará en Le Libéré, un periódico que sigue en pie después de haber trabajado con la Resistencia. Es un libro centrado 100% en sus personajes, contado magistralmente por estas tres voces, a través de las cuales podemos ver, vivir y sentir cada acontecimiento. Están perfectamente definidos, al igual que el resto de los secundarios que les acompañan, son reales y cercanos; ninguno ha sido colocado al azar.
La ambientación es increíble, la autora no solo nos lleva a recorrer París, sus cafés y sus calles, aunque todavía conservan las huellas de las bombas. El viaje emprendido hasta Ankara, en donde es fácil imaginar el color del cielo al amanecer turco o el reflejo de la luna sobre el lago Tuz, así como inunda nuestra fosas nasales con sus diversos aromas de tés y especias.
En definitiva, “La tinta que nos une” ha sido una lectura preciosa con la que he descubierto lo desgarradora y hermosa que puede ser la pluma de Paula Gallego, me he encariñado de personajes luchadores e inolvidables; y con el que pude disfrutar de un relato sobre el amor, la valentía, la superación y sobre todo la esperanza.
100% recomendado
“A veces basta con compartir una emoción con alguien para hacer que deje de doler.”
La ambientación de la nueva novela de Paula Gallego es simplemente excelente. El trabajo de investigación es impecable para concretar cada suceso que se narra sin dar detalles innecesarios.
Es una obra narrada a tres voces con personajes muy fuertes con los que es muy fácil empatizar. Su historia tiene un gran protagonismo en la novela (su vida, sus inquietudes, etc).
Me ha gustado mucho la forma en la que se tratan los temas más delicados, desde un punto de vista profundo y desgarrador a la vez.
Sin ninguna duda, la novela más madura de la autora.
Es uno de esos libros que te emocionan desde la primera página hasta la última
Fui totalmente a ciegas con el libro; anteriormente ya había leído otro libro de la autora, titulado “una tormenta de fuego”, y me había enamorado de su forma de escribir. Así que no esperaba menos para este libro y de verdad, ha cumplido con todas mis expectativas.
“La tinta que nos une” nos relata una historia a tres voces: Anik, Kael y Hasret. Los tres protagonistas compartirán una trama de superación, amistad, amor y lucha, en la cual Hasret intenta escapar de una vida que no quiere, Anik le dará voz a su historia y Kael será ese faro de esperanza cuando creía que estaba todo perdido.
Me sumergí en la historia desde el primer momento. Voy a ser repetitiva con esto, pero es que la forma de escribir que tiene Paula Gallego me resulta súper especial; su pluma es minuciosa y detallista, relata los sentimientos de los personajes de una forma tan real que te hace empatizar con ellos desde el primer momento. Por otra parte, la historia que cuenta es tan cruda que todavía no llego a comprender cómo ha podido transformar algo tan real e injusto en un camino tan bonito. Este hecho, unido a la pluma de la autora, son las dos mejores cualidades del libro sin ninguna duda.
De igual modo, los personajes y su evolución constituyen uno de los puntos más fuertes del libro. Cada uno ha sido valiente a su modo, han contribuido a la historia de Hasret de diferentes maneras y han superado muchas de las barreras que les imponía su sociedad. Son personajes tan especiales, que te robarán el corazón sin ninguna duda.
Por otra parte, la documentación que tuvo que tener Paula Gallego para llevar a cabo esta trama tuvo que ser brutal. Todas las localizaciones del libro están tan bien detalladas que parece que estás pisando los escenarios realmente.
Me encantan los libros que cambian mi forma de ver el mundo, que me remueven sentimientos y que hacen que llore por diferentes motivos a lo largo de la historia. Eso es lo que ha conseguido “la tinta que nos une”. Me ha hecho pensar y empatizar más con situaciones que desgraciadamente siguen ocurriendo en la actualidad. Recomiendo muchísimo este libro.
Con este libro me ha pasado algo que hacía tiempo que no me pasaba, y es que me está costando dar mi opinión, porque lo que me ha hecho sentir es demasiado abstracto. Es un libro con magia, a pesar de no ser de fantasía, tiene unos personajes tan buenos y bien perfilados que cuesta creer que no existan y que los haya creado la cabecita de Paula. Las experiencias a las que se enfrentan y las enseñanzas que aprenden hacen que veamos una evolución increíble en los personajes y que nos sintamos 100% identificados con ellos. La ambientación es una pasada, desde Paris a Turquía en 1950, se nota que hay un trabajo de documentación detrás inmenso. Este libro para mi no va a ser uno más, siento que se ha quedado con un trocito de mi corazón y que Kael y Anik van a seguir conmigo siempre.
No puedo negar que La tinta que nos une ha sido una historia muy diferente de lo que esperaba, y de lo que he estado leyendo últimamente, pero creo que precisamente eso me ha venido fenomenal, y ha hecho que esta novela me impactara tanto: se trata de una historia difícil, dura y dolorosa, que nos presenta la posguerra, el duelo, la pérdida, el perdón, y las dificultades de las mujeres en un mundo de hombres, en concreto las que ha tenido que sufrir Hasret a lo largo de toda su vida. Asimismo, nos encontramos con los prejuicios hacia aquellos que no lo han tenido tan fácil, como los niños del centro de menores en el que trabaja Kael, y lo que él mismo piensa acerca de Anik, por haber nacido en una buena familia y no haber pasado las mismas dificultades que él.
Cinco estrellas me resultan insuficientes para todo lo que transmite este libro, esta historia, este increíble viaje que ha creado Paula. De verdad, qué cosa tan bonita.
En el París de los años 50, un diario revolucionario llamado Le Libéré decide publicar artículos, relatos y cualquier historia que de voz a las mujeres que no pueden hacerlo por sí mismas. Una de esas mujeres es Hasret, quien relata su vida en capítulos a través de la gaceta semanal de la mano de su buena amiga Anik. Hasret es extranjera, y a lo largo de sus anécdotas y recuerdos se puede sentir la desolación que vivió hasta el último de sus días, como madre, como meretriz, como mujer. Esta historia comienza con un final, con un nuevo principio en la vida de Kael, de Anik, y de las personas que amaban a Hasret.
Kael Levallois trabaja en un centro para inserción de jóvenes que delinquen en las calles, ayudándolos a reformarse desde dentro hacia afuera, dándoles morales y cobijo, creando una familia. Anik Marchant es la hija de la directora del diario Le Libéré, y por ende, una de las redactoras del mismo. Nada los une, excepto Hasret y su recuerdo. Por eso, cuando la joven Anik visita el centro en el que Kael trabaja para visitar al hijo huérfano de Hasret, sus caminos se unen sin remedio. Sus mundos son tan dispares y sus caracteres tan opuestos, que la conexión entre ambos resulta nimia. Sin embargo, un hecho mayúsculo y terrible los obliga a juntarse y recorrer medio mundo, explorar lugares exóticos y adentrarse en peligros que jamás creyeron. Aunque tal vez la mayor aventura, el peligro más incierto y el lugar más difícil de explorar sea algo que crece y surge entre ambos, en silencio.
«La tinta que nos une» relata el pasado tan cruel que vivió Europa tras la guerra, así como las vivencias de cada uno de los personajes, tanto protagonistas como secundarios. Con una magnífica interacción entre el presente y los recuerdos, la historia se desarrolla a tres voces. Tres voces que me han tocado el alma.
La ambientación es una pieza clave en el libro, dado el trayecto que recorren los personajes, y sinceramente, fui capaz de sentir cada paisaje en mente hasta casi rozarlo; Paula es la reina de las ambientaciones, y aquí lo ha demostrado con creces. El ritmo de la historia es idílico: con una introducción a los personajes que ayuda al lector a conocer y a empatizar con cada uno, hasta que poco a poco se te meten en el corazoncito. Las tramas y subtramas se desarrollan en perfecta armonía, con tempos marcados y referencias de la épocas elaboradas de manera sublime. La crudeza de la historia reside en el motor principal: Murat, el hijo huérfano de Hasret, y sin embargo, los peligros que acechan alrededor son tan grandes que también se convierten en principales. Durante todo el libro tuve el corazón en un puño, y algún suspiro de alivio se me escapó al finalizar un capítulo. La tensión se puede palpar en las páginas, manteniendo el vilo en todo momento.
Un libro que refleja un pasado no tan lejano, que nos demuestra que las cosas sí son posibles, si pueden cambiar. Una porción de realidad, de esperanza, de amor y valentía. Paula tiene un don, me hace sentir mucho con sus historias, y en esta ocasión me ha hecho viajar con Anik y Kael. Gracias por esta historia.
«La tinta que nos une» de Paula Gallego, ha sido uno de los libros más especiales que he leído este año, se ha colado muy dentro de mí y todavía sigo sin superarlo.
En el París de 1950 nos adentramos en La Libéré, un periódico revolucionario cuya directora y su hija deciden dar voz a mujeres que no la tienen. Así conocemos a Hasret, que recién llegada de Turquía con su hijo, intenta luchar por salir adelante y encontrar un buen futuro para ambos. Su historia unirá las vidas de dos personas tan opuestas como similares, Anik y Kael, y nos traerá un viaje inesperado a través de lugares exóticos, sentimientos impensables y sobre todo a través de sus propios recuerdos y heridas.
Leer esta novela de Paula ha sido estar en una montaña rusa de emociones, vivir con Hasret la crudeza de su historia hasta tener los pelos de punta, con Anik la lucha por la verdad por dolorosa que sea, con Kael las ganas de ayudar a todo el que se ponga en su camino. En definitiva, ha sido como romperse en mil pedazos e ir recomponiendo cada trozo poco a poco, encontrando la esperanza cuando todo parecía perdido.
La historia está narrada a tres voces en capítulos cortos a través de todos nuestros protagonistas, por lo que somos capaces de conocer a cada uno de ellos en profundidad. La pluma de Paula es maravillosa, y su ambientación nos traslada del presente al pasado con tanta facilidad que casi sientes que eres capaz de teletransportarte a cada rincón que nos menciona.
No tengo palabras suficientes para agradecerle a Paula esta historia, y sinceramente el único punto negativo que le encontré fue que se terminase tan pronto, porque habría leído mil páginas más de las vidas de Hasret, Anik y Kael, y habría empatizado con ellos en cada una de ellas.
Hacía mucho tiempo que no sentía que un libro se llevaba una parte de mí, y no puedo hacer otra cosa que recomendároslo.
Gracias Paula, por darle voz a la historia de Hasret y permitirnos formar parte de ella.
Leer a Paula Gallego ha sido todo un descubrimiento. Su manera de expresarse es desgarradora en ocasiones y hace que empatices muchísimo con los personajes y conectes con la historia.
La autora nos introduce en un París de los años 50 turbio, que ha pasado por muchas dificultades en los últimos años debido la guerra y está bastante alejado de ser la perfecta ciudad de luz y amor que actualmente conocemos.
La historia está contada a tres voces, la de Hasret, Kael y Anik, y aunque en una primera instancia no sabemos qué relación hay entre ellos y qué tienen en común sus historias, con el paso de las páginas conoceremos cuál es el punto de conexión entre estas personas, quiénes son sus fantasmas del pasado y cuál es su historia.
▶ Empecemos por Hasret, quien para mí fue el personaje más especial de todo el libro:
Ella vivía en Turquía y aunque no tenía muchas facilidades, tenía amor; lo que era suficiente para ella. Pero esto último se terminó cuando se casó. En ese momento su vida mejoró económicamente y, por culpa de ello, perdió el amor. Nosotras la conocemos cuando llega a París, huyendo de un marido maltratador, para así poder proteger a su hijo y criarlo en un hogar en el que abundase cariño y amor. Muy a su pesar, nada resulta sencillo en su nueva vida y tendrá que hacer muchas cosas que no la agradan para poder alimentar a su hijo.
▶ Nuestro protagonista masculino es Kael, quien trabaja de educador o monitor en un centro parisino al que acuden jóvenes delincuentes e intentan darles un hogar. No quiero contaros más de él porque este chico es un misterio e ir conociéndolo poco a poco a lo largo de esta historia es un regalo.
▶ El personaje que nos queda por hablar es Anik, una joven que trabaja en Le liberé, un periódico creado para hablar de las injusticias del momento sin pelos en la lengua. ¿Cómo está relacionada ella en la vida de Hasret? Ellas se conocieron por casualidad. Y se convirtieron en una persona importante para la otra mientras compartían tiempo publicando la triste historia de Hasret en su periódico.
No voy a contaros qué ocurre porque la sinopsis no dice mucho más y el no saber qué va a pasar ni saber qué esperarte es genial. La historia sorprende y engancha muchísimo. En mi opinión nada de lo que iba ocurriendo era predecible y me ha asombrado todo.
Es un libro maravilloso. Los personajes son muy imperfectos, cometen errores, pero son valientes y muy reales. Están perfectamente definidos y en todo momento conectas con ellos y sientes empatía. La ambientación es sin duda el punto más fuerte de toda la novela, la manera que tiene Paula de describírnoslo todo, cada situación (ya sea pasada o presente), sentimiento, lugar,... es increíble. Hacía mucho que no leía un libro con una ambientación así.
En mi opinión este libro lo tiene todo. Todo lo que hace falta para crear una buena historia y disfrutar de ella. Buena ambientación, personajes reales y definidos, drama, amor, superación e incluso viaje y aventura.
No sé qué más deciros para animaros a leerlo, sinceramente. Tenéis que darle una oportunidad.
Hasret, embarazada, acaba de huir de Turquía para encontrar una vida mejor en París después de la posguerra y darle la felicidad que ella no encontró a su hijo. Para ello, tendrá que buscar trabajo de cualquier cosa para ahorrar y poder lograr su sueño de montar un negocio de costurera, conociendo diferentes mundos dentro del suyo propio, con distintas personas que formarán parte de su presente y del futuro.
En Francia de 1950, una mujer feminista e independiente explica la historia de Hasret, desde cómo llegó a París desde Turquía, lo que vivió y la situación actual. En La Libéré, se da voz a las mujeres y a las injusticias. Hasret será el vínculo de unión de dos personas que nada tienen que ver, pero con el mismo objetivo: recuperar lo más importante para Hasret, y por ende, para ellos dos.
El libro está escrito en presente y en primera persona, intercalando capítulos entre los dos protagonistas, Kael y Anik, pero también se nos presenta los artículos escritos entre Hasret y Anik. Es un libro que en un principio me costó engancharme, encontrar ese punto emocional y empático, pero no tardé en encontrarlo y en emocionarme con cada palabra, cada frase y cada momento vivido.
Es un viaje por Turquía, por los desiertos y distintos pueblos. Un viaje a Francia, por la zona más pobre y deplorable y por la zona rica y con suerte. La ambientación me ha maravillado y los personajes, pese a que no abundan, ya que se habla sobre todo de los protagonistas, son fuertes y decididos, ambos con sus debilidades y sus problemas pero con la fuerza para luchar contra ellos. Los personajes secundarios, pese a ser pocos, logran que la historia sea creíble y buena.
En líneas generales, el libro habla sobre las oportunidades y la esperanza, sobre el empoderamiento femenino, pero también sobre el calvario de las clases bajas y la pobreza. El romance podría haber sido el punto fuerte de la historia, pero me quedo con la lucha de Hasret contra su vida.
Hace tiempo que llegue a la conclusión de que dejarse llevar es una gran dicha. En ocasiones, los peros se interponen en nuestra ansiada búsqueda del sentir, e incluso, atrasamos cosas que realmente deseamos por el hecho de prolongar la decisión y no dar el salto. Con esta historia me ha pasado algo parecido. Por peros que se encuentren, no son suficientes para derrocar la carga emocional que desprenden los personajes de esta inolvidable aventura.
Esta reseña va a ser más que concisa. Como dijo la autora en un directo en Instagram, La tinta que nos une es una historia de personajes. Se desgranan sus vidas, se afrontan miedos, se percatan de la presencia de sus alas y se disponen a volar. Una historia que no entiende de edad ni circunstancia, solo de la importancia de la esperanza y el amor en la vida. Puede que no estemos aquí para cambiar el mundo, pero sí que estamos para contribuir en su causa. Evolucionar.
He leído toda la historia con una sonrisa nostálgica, emocionada por la esperanza que invade a los personajes en cada paso que se disponen a afrontar. Quizás me hubiera gustado un final más detenido, con más pausas. Sin embargo, no puedo superponer los peros a los sentimientos. Estos últimos se quedan conmigo para siempre.
Por más personas como Anik, que luchan por la esperanza de un mañana mejor. Por más personas como Kael, que aprenden a levantarse cada día de su vida. Y por último, más personas como Hasret, que despliegan sus alas y se disponen a volar. Que luchan por una noche de estrellas en las que precisamente no sean estas las que brillen. Por un ayer de sombras y un hoy de claridad. De corazón Hasret, me alegro de que tuvieras la suerte de sentirte querida, de verdad y bien. Y sobre todo, de tu amor hacia Murat.
Ojalá que llegue el día en el que alcemos la mirada y solo veamos halcones volando sin rumbo.
Es la primera vez que leo a la autora y madre mía, pienso repetir pronto. Su pluma engancha bastante, sabe muy bien cómo plasmar en el papel cada detalle de los personajes y es por eso que logré conectar tanto con ellos.
Es un libro repleto de emociones: amor, rabia, tristeza, dolor, esperanza, valentía y mucha magia. ✨ Es una historia que no pasa desapercibida y que cuando quieres darte cuenta ya te ha atrapado. Con la historia de Hasret, Paula da voz a mujeres que sufren maltrato y otras tantas realidades que son muy necesarias de exponer. Sus tres protagonistas son muy fuertes, cada uno a su manera, pero es que la valentía y fuerza de Hasret me parece digna de admirar, todo lo hace por su hijo y la sentí tan real que acabó por sacarme unas buenas lágrimas. 💔
Anik y Kael, pura fantasía. Lo único que tenían en común era lograr un fin y me encantó ver cómo pasaron de personas con prejuicios e indiferentes a un apoyo tan bonito el uno para el otro. También son muy reales y cercanos y fue una delicia ver cómo poco a poco iban enamorándose.
LA AMBIENTACIÓN!! La autora lo hizo genial, sobre todo cuando comienza el viaje a Ankara y vas maravillándote de Turquía a la vez que los personajes. Con sus descripciones resulta muy sencillo imaginar los colores del amanecer, el cielo surcado de globos, las calles por las que pasaban... así es imposible no acabar atrapada por completo en este libro.
Este libro lo tiene todo. Personajes únicos, una ambientación que atrapa y una historia que no deja indiferente.
Esta historia nos sitúa en los años 50 en París 🇫🇷 en plena posguerra de la segunda guerra mundial. Conoceremos a Hasret 🤰🏻 una joven embarazada que llega a París desde Turquía 🇹🇷 en busca de una vida mejor. Su dura vida la conoceremos poco a poco a través de unas publicaciones en el diario Le Libéré donde conoceremos cómo se estableció la relación con los otros dos grandes protagonistas son Anik y Kael.
Anik, que trabaja en Le Libéré 🗞 conocerá a Hasret y se ofrecerá a contar su historia a través de artículos en el diario 📝 Kael es un chico que trabaja en el centro de menores Bois-le-roi, ayudando a muchos chicos con problemas y también conoce a Hasret. Precisamente el libro comienza con una noticia triste sobre ella y por la preocupación de Kael de lo que va a pasar con Murat 👶🏽 el hijo de Hasret al que quiere proteger por todos los medios.
Anik y Kael acabarán conociéndose y cuando el padre de Murat entre en acción 🥺 moverán cielo y tierra para ir en busca de Murat y salvarlo. No será un camino fácil y estará lleno de imprevistos que los pondrán continuamente en peligro, y en toda esa aventura irá surgiendo una bonita relación de amor que se irá cociendo a fuego lento 💗
La narración de Paula es una maravilla 👌🏻 y es que en conjunto ha desarrollado una trama compleja con una sensibilidad máxima, donde no falta el drama, el amor, la realidad y unas descripciones que te sitúan a la perfección en la época. Tenéis la reseña completa en el blog ✏️
Esta es la primera vez que tengo el placer de conocer la pluma de Paula y la historia que sale de la misma. Es una buena historia, pero debo aclarar que según pasan las páginas pierdo bastante de la magia inicial mostrada al principio y hechos que me eran fundamentales para un personaje quedan tan en segundo plano que a poco nos olvidamos de ellos.
Paula ha conseguido que todos los personajes encuentren una armonía en la que encajan perfectamente en el entorno de la novela, lo cual aplaudo porque sé que es sumamente difícil no dejar cabos sueltos o personajes olvidados. El título tan precioso se puede olvidar al terminar la historia, pero hemos de recordar todo. Simplemente me hice muchas expectativas al comienzo que no se desarrollaron como yo hubiese querido, como con muchas historias.
Centrándonos plenamente en la historia; Qué ambientación, realmente sientes que estás dentro del libro, que lo estás viviendo todo tal y como lo hacen nuestros protagonistas. La manera en que los caminos se entrelazan unos con otros y el resultado que da, parece un arte que no podemos comprender. Realmente sientes la tinta de esta historia en el alma de tus venas.
No resalto que los personajes sean cautivadores o tengan una maravillosa construcción, porque dentro de lo que a mí respecta no son ninguna de las dos cosas, encajan en este mundo con el moldeado que hizo la autora al crearlos y juntar las piezas.
Cuando llegamos al ecuador del libro y más adelante, admito que es más cansado y repetitivo, aún así bastante necesario para la conclusión. Una novela que no se acerca a nada que haya leído antes. —Rys
Sinceramente, y pongo la mano en el pecho, ha sido uno de los libros de este 2021 que más me va llegado al corazón. Paula Gallego, ha conseguido entrar haciéndose un camino a través de las palabras, directas a mi alma, y ahí se han quedado, en un hueco que va a estar conmigo durante tanto tiempo que, cuando vuelva a reencontrarme con esta historia en otro momento, será con una sonrisa y con el corazón cálido. Porque eso es lo que transmite "La tinta que nos une": calidez.
No quiero desvelar nada importante de la historia y qué rumbo toma, porque quiero que seáis vosotros los que lo descubráis. Creo que mereceis entrar de lleno en ella con la expectación sobre quiénes la relatan y el camino que toman sus vidas gracias a unas cartas en una revista. Lo que sí os diré es que es una historia de corazones rotos; de cómo estos se curan a través de viajes valientes y sueños. Pero no voy a mentiros: también es difícil y duro. Extremadamente duro y tan realista, que desgarra. Te hace mirar las cosas de otra manera, y te hace pensar en las cosas que aún tenemos que vivir a día de hoy en diferentes situaciones; de diferentes formas. Este libro es un reclamo a la igualdad en tiempos difíciles que seguimos necesitando.
Ya había tenido el placer de leer anteriormente a Paula en "Una tormenta de fuego", y ha conseguido sorprenderme de una manera diferente; de una forma más cercana. Tiene la facilidad de hacernos cómplices de la historia y de los personajes. De vivir lo que ellos viven y de ir con ellos de la mano a superar cada obstáculo que se les presenta. Y no es fácil.
Como personajes, tengo que destacar a Anik y a Kael, pero sobre todo a Hasret, porque fue valiente compartiendo su historia, que no es sencillo. La ambientación, en París de 1950, ha sido espectacular. Hace años que no visito París, y me ha transportado a ella de lleno. Me ha hecho recordar cómo era pasear por allí; cómo era el ambiente parisino, y cómo había sido en aquella época tan complicada. Y también a esos otros lugares llenos de sed y hambre. De miedo.
Una vez más, os recomiendo encarecidamente que leáis "La tinta que nos une". Que viajeis a París, que viváis el miedo, el desconsuelo, pero también el amor y la más sincera amistad. La unión, la necesidad de saber que siempre hay alguien ahí para ti, a pesar de todo. Porque solos no estamos. Y Hasret tampoco lo estuvo.
A pesar de que al principio me costó pillarle un poco el ritmo a la historia, una vez que me centré en los personajes y me acostumbre al estilo narrativo de la autora debo decir que he disfrutado de una novela que guarda muchos mensajes y en la que pasan muchas cosas sin que nos demos cuenta..
Hasret llega al París de los años 50 desde Turquía, huyendo de un marido que la maltrata y buscando algo mejor para ella y su hijo. Pero la ciudad aún guarda heridas abiertas de la guerra y la pobreza envuelve todo su entorno.
Por medio de las cartas que Hasret dicta a Anik, periodista de Le Libéré (un diario de corte progresista propiedad de su madre), sabremos la vida y desventuras de Hasret tanto en Turquía como en París.
Una noche, Hasret conoce a Kael, que trabaja en un centro de menores intentando reinsertar y servir de guía para aquellos a los que nadie da una oportunidad.
Sin querer desvelar mucho de la trama, os cuento que Hasret será el nexo de unión entre Anik y Kael, que por ella se lanzarán a un viaje atravesando media Europa para recuperar algo muy importante y que les servirá para conocerse y eliminar ciertos prejuicios del uno hacia la otra.
Los personajes, principales y secundarios me parecen muy bien trabajados, pero no puedo pasar por alto la ambientación, plagada de detalles tan prolijos que no cuesta nada ser testigo de la opulencia en los jardines y la casa de Tankar, de los colores del amanecer en el cielo de Turquía o del reflejo de la luna en el lago Tuz.
Estoy ante mi primera mejor lectura del 2021❤️ Es la primera vez que leo a Paula Gallego y madre mía...es que me he enamorado de TODO. Amo su forma de escribir, su forma de llevarte de la mano por la historia. Me encanta como construye los personajes. Tan profundos, tan reales. La forma en la que va entretejiéndose todo y todo va cobrando sentido... Es que no sé qué decir! Me ha encantado.
Es un libro de reivindicación y me ha sorprendido muchísimo. Tiene momentos de llorera, de esa que necesitas soltar de vez en cuando. Además te sientes como si hicieras un viaje personal con los protagonistas. Y bueno...la tensión entre ellos...MADRE MÍA tan sutil y a la vez tan fuerte. Me encanta su fortaleza y su valentía.
La reivindicación va por las mujeres y por todas aquellas personas que no tienen voz en la sociedad. Gracias por esta historia. Necesito leer todo de Paula Gallego❤
“𝘓𝘢 𝘦𝘹𝘪𝘴𝘵𝘦𝘯𝘤𝘪𝘢 𝘦𝘴 𝘢𝘴í. 𝘌𝘴 𝘮𝘦𝘻𝘲𝘶𝘪𝘯𝘢, 𝘺 𝘤𝘳𝘶𝘦𝘭, 𝘺 𝘥𝘰𝘭𝘰𝘴𝘢. 𝘠 𝘺𝘰 𝘭𝘰 𝘴é, 𝘱𝘰𝘳𝘲𝘶𝘦 𝘶𝘯 𝘥í𝘢 𝘢𝘭𝘨𝘶𝘪𝘦𝘯 𝘥𝘦𝘤𝘪𝘥𝘪ó 𝘲𝘶𝘦 𝘮𝘪 𝘷𝘪𝘥𝘢 𝘯𝘰 𝘷𝘢𝘭í𝘢 𝘯𝘢𝘥𝘢”. Es una novela que se sale de mi zona de confort, no suelo leer histórica, pero me he quedado con una buena sensación al finalizar. Esta todo ambientado en los años 50. Esta es la Historia de 𝐇𝐚𝐬𝐫𝐞𝐭, quien tuvo que hacer lo inimaginable para salir del infierno que vivía, pero al salir de él su vida no mejoró. Si bien tenía la ansiada libertad, vivía en una condiciones muy difíciles que la llevaron a hacer cosas que a nadie le gustaría. Pero a pesar de todo, ella forma una familia de amigos. Ella conoce gente que se convierte en muy importante para ella. Éstas personas están para ella y pasan a ser protagonistas. Así que está historia es también la historia de Anik y Kael. 𝐀𝐧𝐢𝐤 y 𝐊𝐚𝐞𝐥 son como el agua y el aceite. Vienen de mundos totalmente opuestos. Veremos como los prejuicios son derribados, cómo debes conocer antes de juzgar. Ambos deben emprender un viaje juntos, tienen una misión muy difícil de cumplir. Durante el viaje todo se complica y se complica. Y puede que no logren cumplir su cometido. Hubo partes del libro que se me hicieron largas y tediosas, me daba la impresión que pasaban muchas cosas pero a la hora de analizar esas cosas, no era mucho. Quizás se toma demasiado tiempo en explicaciones y descripciones. Me faltó detalles en ciertas partes y sobraba en otras. Pero, como dije antes, el libro me ha dejado una buena sensación al final. También habla del rol de la mujer en la guerra y la posguerra. Su importante papel y también como es dejada de lado, cuando ya no sirve para los fines de los hombres.
Que historia más maravillosa!! No hubo una sola página que no me haya disfrutado mientras leía. Tiene unos personajes preciosos, tan lindos y llenos de bondad, con unos valores que los hacen más grandes si se puede. Quizá el final sea un tanto increíble y rápido pero me ha importado nada, estaba deseando un final tal cual lo ha sido y me he quedado con una sonrisa y una felicidad por unos protagonistas que no son reales pero que para mi lo fueron a lo largo de esta lectura. Ojalá y le den una oportunidad que es un libro que vale muchísimo la pena leerse :)
Le doy un 3,5 porque el final me ha gustado. Después de haber leído a Paula en fantasía y en romance (en total seis libros) creo que prefiero sus libros de fantasía, ya que siento que en los de romance hay demasiadas descripciones y la trama avanza muy lentamente.
En general, me ha gustado el libro y la trama me ha parecido interesante, especialmente conocer la historia de Hasret. No obstante, creo que algunas cosas han sucedido demasiado rápido. También ha habido momentos bastante duros de leer que reflejan muy bien la situación que se vivió durante la guerra y en relación con el maltrato. Me ha dejado bastante mal cuerpo.
En cuanto a los personajes, me han gustado Anik y Kael y su evolución en la trama. Por último, destacar lo adorable que es el pequeño Murat y la que se leía por él jajaja.
¿Voy a seguir dando oportunidades a Paula en el género romántico? Pues seguramente 😅.
Es una historia preciosa, todo lo que Hasret llega a pasar, Kael y Anik me encantan desde el minuto 1 el viaje que hacen todo lo que tienen que llegar a pasar, Paula consiguió hacerme soñar con esta maravilla de historia
Ha sido INCREÍBLE 🗞️🖤 Una historia muy muy especial.
No me esperaba nada cuando lo empecé y nunca había leído nada de la autora... Y me ha gustado TODO! Me han gustado todos los personajes y cómo los hemos ido conociendo, como se ha desarrollado la historia, la evolución de los protagonistas, el romance, la ambientación, todas y cada una de las interacciones... Pf es que todo todo todo ✨ No le ha sobrado ni una sola palabra a esta historia.
¡Estoy deseando seguir leyendo a la autora! Me ha encantado su pluma y su manera de transmitir tanto 🖤
Acabo de terminar esta historia y no tengo palabras para explicar lo que siento. Es un libro donde la pluma de la autora logra emocionarte en cada línea y cada palabra.❤️😍🤧😭 Es una historia dura, real, pero a la vez esperanzadora y que te deja con una sensación de felicidad y emoción al terminarla. Te transmite tantas cosas. Conoces a Kael abriéndose antes Anik, y como ambos se van descubriendo. Salen adelante, dejando el dolor y los fantasmas atrás. Ay es que es imposible describir todo. Los personajes son clave, son el aspecto principal del libro. Hasta los secundarios te conquistan, Gavin tiene mi corazón sin duda. Anik es de las mejores protagonistas que leí en mucho tiempo, es un ser de luz, es dulce, terca y cabezota que no se deja derrumbar. La ame demasiado. Kael es el mejor chico que pueda existir, sus acciones y como se preocupa tanto por los demás lo hacen lo que es. Tanto él como todos tienen un paso duro que te saca todas las lágrimas. Los primeros capítulos fueron muy duros. Y Hasret, esa muchacha que luchó hasta sus últimas fuerzas para el futuro de su hijo Murat 😍, guerrera, fuerte y llena de amor y objetivos.
Está ambientada en 1950 y podemos sentirnos en esa época. Paula describe muy bien los lugares y todo lo que acontece en cada uno de ellos. Era leer y soltar lágrima. Trata el feminismo de una forma increíble, y que te muestra el dolor y sufrimiento por el que pasaron y pasan aún las mujeres. El capítulo final del diario UF puro sentimiento, dolor, impotencia, odio, y sufrimiento. Es una ambientación perfecta, llena de viajes y paisajes.
""La censura sigue metiendo las narices donde no debe, pero nosotras continuaremos luchando, cada una desde su lugar, para que otras no tengan que luchar después""
El ROMANCE, ay dios es una historia de amor que va muy poco a poco. Dónde dos personas pasan de la indiferencia, el dejar ganar los prejuicios, al amor verdadero y dulce. El paso a paso de su relación es de mis favoritas. Los momentos que pasan juntos, como aprenden uno del otro (la parte de los robos ay), se apoyan entre sí, e incluso sus momentos de risa, llanto o enojo te llegan al corazón. Son diferentes pero en lo que importan son iguales. Son muy tiernos juntos y todo lo que transmiten, casi muero de amor en la parte de la cita. Te vas enamorando con ellos, los vas conociendo. No es un libro típico, el como se va dando todo de a poco es especial; como los personajes. Su relación es hermosa y en los últimos capítulos mi corazón parecía que iba a explotar de amor y ternura. Ellos y Murat son una familia hermosa y que siempre voy a recordar😍❤️🤧
Ambientado en París, Segunda guerra mundial, tenemos varias historias que giran entorno a una única persona: Hasret. Mediante un periódico revolucionario escribirá bajo un pseudónimo la historia de su vida, cómo huyó de Turquía con su bebé y cómo fue llegar a París con nada más que su ansiada libertad. Hasret será la culpable de la unión de Kael y Anik, dos personas muy importantes para ella que se juntarán para hacer justicia.
Lo primero que pensé al empezar esta historia fue: qué gran trabajo hizo Paula Gallego con la ambientación. No solo porque pude ver Ankara y París tumbada en mi cama, sinó que me llevó atrás en el tiempo, a los años 50 de ambos países con sus contextos y sus raíces.
Por otro lado, los personajes tienen su propio espíritu, se ven especialmente reales y es algo que me ha gustado mucho porque al ser un libro ambientado en otra época de nuestra realidad, veo muy complicado meterse en la cabeza de una persona que vive en un contexto muy diferente al actual pero del que tampoco te puedes inventar porque es algo que ha existido.
La historia de amor se va cociendo a fuego lento, la cual cosa me pareció perfecta porque hay otros aspectos bastante relevantes en la trama en los que hay que centrarse y solucionar, por lo que no se trata de un libro únicamente romántico, va más allá.
A pesar de que a veces se me ha hecho algo lento, y que esperaba mucho más del final (me ha parecido que ha tomado el camino rápido y fácil), recomiendo muchísimo el libro por la historia tan bonita, profunda, y bien construida que presenta.
Es la primera vez que leo a Paula Gallego y sin ninguna duda me ha dejado muy sorprendida. En esta novela nos encontramos un viaje, pero ya no sólo porque en la historia en sí se desarrolle, sino porque es un viaje completamente emocional. Es una novela llena de aventura, superación, amor y feminismo en la que Paula consigue no solo que empatices con los personajes principales, sino también con los secundarios hasta el punto de que esta historia creo que se va a quedar conmigo por mucho tiempo. Además, yo no lo sabía, pero sin ninguna duda el epílogo lo necesitaba para poner el punto y final que se merecía esta historia.
No tengo nada malo que decir de ella, es una novela que te atrapa de principio a fin y que te hace sentir tantas cosas que es imposible evitar que se quede contigo para siempre.