Uno de esos libros que, cuando lo lees, no lo puedes soltar. Como me costó, al principio, conectar con Marta. Tan distante ella, tan segura de si misma, tan... uff . Hasta que descubres que su coraza esconde un corazón lastimado y Marta, directamente, no se da la oportunidad de soltar, de confiar, de querer.
Álvaro, en cambio, es un cachito pan, un buenazo, algo cabezón, pero un buenazo a fin de cuentas.
- Y la historia de estos dos, tan diferente, pero en el fondo tan parecida, te atrapa y no te da tregua, y ríes y te cabreas y sufres con ellos, hasta que por fin, respiras tranquila porque sientes que ambos tienen que recorrer sus respectivos caminos hasta el final, dando unos cuantos rodeos para volver sobre sus pasos, y darse cuenta, finalmente, que todo ya está escrito en el gran libro del destino.
Una gran historia de mi compi Natalia Girón, a la cual siempre leo con enorme gusto y placer. Me ha gustado mucho como enlaza la narrativa de los protagonistas con el mundo literario, el contrapunto entre pueblo y ciudad, pasado y presente, como se desarrolla la historia contada por ambos personajes, y como todos los 'actores secundarios' de la obra, por ejemplo Ricardo o Aurora, complementan y equilibran la historia de Marta y Álvaro.
En general, una lectura redonda, entretenida, y muy muy recomendable.