Los cuentos de Carne tan frágil no se sitúan en el umbral de un posible universo fantasma para captar sus señales intermitentes y esquivas. los textos han cruzado la frontera ya, y desde ultratumba ofrecen el testimonio de unas existencias errantes que remolcan como una condena los dramas cocinados en vida. El terror, pues, no lo suscita la presencia de un ente ominoso que arrastra una cadena o uno que se regocija descorriendo la sábana de los que duermen, sino la proclamación de que las desdichas no finalizan cuando expira la carne. Ocupantes de una vieja casona bostoniana, de las arterias en código binario de Twitter o de una fosa clandestina, los espectros de Miguel Ángel Aispuro Ramírez susurran una además de que la muerte inaugura una segunda existencia, tan anodina o penosa como pudo ser la primera, la finitud humana deja de suponer una promesa de fuga. Daniel Avechuco.
Miguel Ángel Aispuro Ramírez (Durango, 1982) es un poeta y narrador que habita la desértica Hermosillo desde hace casi treinta años. Es Licenciado en Literaturas Hispánicas por la Universidad de Sonora. Autor de los poemarios Icaria (UNISON, 2001) y Ceniza a la ceniza (UNISON, 2012). Su libro de relatos Carne tan frágil ganó el Concurso del Libro Sonorense en el 2014. Ha sido becario del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Sonora (2015-2016) con el proyecto poético La espiral. Participa en diversas antologías narrativas publicadas en su ciudad. Fue reconocido con el premio Edmundo Valadés 2017 en la categoría de cuentista con trayectoria. El 2018 gana el Cuarto Concurso de Relatos de Fantasía, Terror y Ciencia Ficción de Noviembre Nocturno con “La balada de Ilrem”. Tiene el honor de ser uno de los elegidos para conformar el Atlas Negro, la antología coordinada por Álvaro Aparicio.