🔸«Sabe que yo soy Merlín, el que tú mucho amabas en casa del rey Artur; y todos los que me veían me tenían por el más sabio del mundo; mas cierto yo fui el más sandio [...] que en el mundo nació, que yo mostré y enseñé a mi enemiga cómo ella me matase».
Y de ese talante, todo el libro.
La verdad que leer un incunable castellano centrado en Merlín ha sido un capricho literario que me he dado.
🔹La obra pasa, cronológicamente ordenada, (o lo intenta) por gran parte de las leyendas artúricas dadas desde el alumbramiento de Merlín por el demonio Onquiveces hasta su muerte en forma de baladro. Pues en esta versión del mito Merlín no es encerrado a perpetuidad, sino que es encerrado y luego muere, concretamente se lo llevan al infierno los demonios que lo crearon, muy a su pesar. La escena de la muerte, aunque inventada, es la mejor, si me preguntáis, porque refleja a un Merlín entre lo humano, lo demoníaco y lo divino que experimenta por primera vez el no saber qué esta pasando.
🔹Un baladro es un grito desgarrador, espantoso y mágico, como aquél de las "Banshee". Baladros son, pues, los últimos estertores de Merlín por la gran traición que sufrió; y que es (muy bien) comparada a lo ocurrido entre Faunes y Diana.
🔹Este libro presupone que conoces todas las leyendas del Santo Grial, pues abre un montón de frentes mediante profecías que no concluye como "el golpe funesto" de Balin o todo lo referente a Mordred; esperando que tú los sepas o leas de otro lugar.
🔹El castellano es duro, los mitos están pervertidos por la moral católica del momento y la narración puede ser entre confusa y tediosa si no dominas el ciclo, sus personajes y usanzas.
No puedo recomendarlo abiertamente, pues es café para los muy cafeteros, pero tened por seguro que yo lo he goloseado, en buena parte por ir borracho de este café en concreto.