El único poemario de una artista polifacética que es todo un referente para varias generaciones: feminista, música y poeta; comprometida y talentosa. Gata Cattana.
La escala de Mohs es una tabla de diez minerales ordenados por su dureza que se usa para medir la maleabilidad de cualquier otro. Y eso son también estos poemas, una unidad de medida de nuestros principios, como personas y como sociedad, un libro que nos pregunta salvajemente por lo que creemos y nos creemos. "Todo el mundo se vende. Yo me vendí por tres milímetros de iris azul tanzanita en cada ojo" escribe Gata. "Todo el mundo tiene un precio".
La identidad, la crítica a una sociedad grotesca, el feminismo, el amor, la torpe historia que se repite agónicamente... Todo eso es este libro. Pero ante todo, es el legado de un talento magnífico, el de la politóloga, rapera y poeta Gata Cattana, un mito y una voz imprescindible para nuestras generaciones.
El libro contiene dos poemas inéditos de Gata, uno de ellos en su versión manuscrita.
Ana Isabel García Llorente (1991- 2017) , más conocida por sus nombres artísticos Gata Cattana y Ana Sforza fue una artista, rapera, poeta, feminista y politóloga andaluza.
Consiguió combinar diversas temáticas y estilos de tal forma que forjó un rap único cargado de poesía y mensajes reivindicativos de corte feminista y político, unido ocasionalmente a ritmos flamencos que a su vez lograba enfocar desde un sonido más electrónico. Otras de sus temáticas recurrentes son la cultura de Andalucía, motivos históricos y de la mitología de la Edad Antigua, en particular de la cultura clásica y del antiguo Egipto, así como también referentes de la poesía, la filosofía, el ensayo, la narrativa y la cultura de masas.
Resulta difícil separar a Gata Cattana de Ana Sforza, o dicho de otra manera, a la rapera de la poeta. Lo que hace grande al legado de esta artista es precisamente esa mezcla de tragedia griega y rima urbana, que da lugar a un amplio imaginario donde tiene cabida el amor, la política y la muerte. Ana habla de Hipatia y de Zeus, pero también de pesadillas con Cospedal, también de la física de dos cuerpos enredados y hasta cuenta cómo de niña se asustó pensando que iba a morir a los 20. Ojalá esa premonición no se hubiera cumplido, aun así doy gracias por que antes de irse nos dejara este trozo de su alma.
Poemas para leer y releer. Mitología, denuncia social y política. Cuatro relatos. Uno de ellos me ha hecho sentir nostalgia del pasado, de la infancia en el pueblo, entre vecinas, cultura popular y buenas costumbres que hoy parecen perdidas. Gata Cattana, talento fugaz, de la que al menos tenemos este legado. Sus poemas y sus canciones. http://mylittlelibraryinthesky.blogsp...
Cuando pillé este libro me sorprendí mucho. La verdad es que no me esperaba un poemario de Gata Cattana, a pesar de que las letras de sus canciones son increíbles, creativas y muy cultas, obvio que su poesía sería un poco así. Y más creo, tiene un manejo asombroso de historia universal y sus versos involucran mucho de eso. Por lo mismo, es un libro un tanto denso y lo leí en muchas sentadas. Me da pena que se haya muerto tan joven, aunque agradezco infinito que en tan pocos años, haya dejado cosas tan hermosas.
Este poemario ha sido reencontrarme con un tipo de literatura que consideraba perdido para mi.
Leer poesía se me hace complicado por varias razones. La primera y más importante: cuando pienso en leer siempre pienso en una historia de entre 200 y 1000 (Sanderson...) páginas escritas en prosa. Mi cerebro no procesa leer poesía de forma automatica. Pero este año he descubierto el rap de Gata Cattana con su disco Banzai y me encandiló. Y como cuando me gusta una cosa me gusta muchisimo busqué que más había hecho. Me encontré con un poemario publicado posterior a su muerte, es decir, este libro. Pero cuando me llegó el momento de leer me sentía raro. Como que no conectaba con nada. Me paraba a buscar y entender las referencias. Fue cuando se me ocurrió recitar en voz alta que la magía apareció. Aunque no entendiera las referencias que usa Gata, creía llegar a entender lo que quería transmitir y me llegaba con fuerza. Hay poemas que me llegan muchísimo así que por eso, por reencontrarme con la poesía y con la voz de la literatura se lleva 5/5.
Ana Isabel García Llorente, Gata Cattana, nos ha dejado un legado que en mi opinión debería llegar a todos los jóvenes que tienen un mínimo de conciencia social. Rebeldía, inconformismo y unas ganas que son capaces de todo. Si con su música superó todo el hip hop que habíamos visto hasta ahora, su poesía no se queda atrás, y la única pena es que no habrá más.
Este libro es un imprescindible para los amantes de la poesía y sin duda, recomendable para toda persona con un mínimo interés en la literatura.
Ana es incomparable, pero quizá, en algunos momentos puede recordar a Ángel González, el gran poeta ovetense.
Una vez leído y releído solo puedo decir: gracias, Gata, por tanta música, tanta poesía y tanta pasión.
Yo he leido la versión larga que incluye relatos, ha sido una maravilla de principio a fin, unos poemas llenos de reflexiones, de sentimiento, de ella.... Con todas sus referencias a mitos, políticas, sociales, históricas... He tenido que buscar y subrrayar tanto, he llorado, he tenido que hacer pausas y releer, una y otra vez, ya fuera por la emoción o por entender mejor, ha sido una delicia leer este libro, me ha dado tanta pena algunas partes... Fui a verla en directo a un concierto y vi y sentí la pasión que ponía cantando y me la he imaginado en cada verso/parrafo. Ha sido una bomba en el corazón, constante ❤ Los relatos han sido igual de maravillosos, contando sus miedos y su infancia, plasmando sus pensamientos, dejando pequeñas perlas en cada uno de ellos. Uno de los mejores libros que he leido, sin duda.
"Mientras estos poemas se escribían sucedía todo lo que nos ha llevado hasta hoy."
Y que verdad más grande. Y que talento más grande. Y que legado más grande. Y, sí, que melancolía tan grande echar de menos los versos de ella que ya se han leído y todos los que quedaron por escribir.
Elegancia inteligente, verdad con costras, escritura profundamente simple en su complejidad echa de capas generacionales. Poso de guerra que nos deja palomas de paz en el estómago.
El mundo no está preparado, para que tú y yo converjamos.
Tuvo que venir una chica escocesa que estudiaba español y gustaba de escuchar rap a enseñarme a Gata. «Creo que murió hace poco», me dijo. Recordaba haber leído alguna noticia sin prestar mucha atención, total, no sabía quien era, y ni siquiera me gustaba el rap español.
Recuerdo que ese día decidí escuchar a Gata Cattana y me conquistó desde el primer verso.
Yo no camelo perfumes de Nina Ricci, soy más de libros de la Silvia Federicci.
Toda una declaración de intenciones, sin duda. Y el resto es historia. Estuve meses escuchando cada EP que encontraba, absolutamente fascinado con sus letras, mezcla singular de mitología, historia y cultura popular. Descubrí quienes eran Lisístrata, los siete contra Tebas, Akenatón y tantos otros. Ese acento cordobés que llevaba por bandera, con orgullo (acento nazarí, como ella misma dijo), esa conciencia de clase, ese feminismo obrero, y esos ojos que no eran de este mundo.
Han pasado más de dos años desde que la descubrí y aún vuelvo a ella a menudo, y tengo muchos versos grabados a fuego. Esta colección de poesía y relatos es más de lo mismo, y no importa: más feminismo, más mitología, más historia. Más lucha de clases. Aunque la mayoría de los poemas no están a la altura de sus canciones, no podía dar menos que una nota perfecta. Gata no merece otra cosa.
Murió con veinticinco años, los que yo tengo ahora. En uno de los relatos, que son magníficos, demostrando que era tan buena en prosa como poesía, cuenta que su madre le dijo, como reacción a su prematura obsesión con la muerte, reflejada en muchas canciones, «Falta mucho todavía para eso, no seas tonta, no vas a morirte». Leer estas cosas sabiendo su destino te pellizca el alma.
Ella misma se definió claramente, así que nadie más ha de hacerlo:
Yo hago lo que quiero bajo el «Niña no andes sola», mujer en toda regla, poetisa con mayúsculas.
En fin, Ana, no sé que más decirte. Que siento mucho no haberte conocido en vida, siento haber pasado de largo cuando leí tu obituario, y que igualmente te echo de menos. Y que nos haces mucha, pero mucha falta.
Supongo que las lágrimas que derramé leyéndola son suficientes para definir la belleza de todo lo que está en el libro. Para echarte de menos Ana, y no entender como tanta virtud se quedó a media vida.
Te echamos de menos. Tu forma de ver las cosas, de definirlas, de verbalizar lo cruel y hermoso de esta tierra. Gracias. Eres imprescindible como este libro, aunque tú misma digas que no hay nadie imprescindible.
Pues nada, me he enamorado. Tremenda preciosidad de poemas, de lenguaje y de ideas. Me ha encantado. ¿He dicho ya que me ha gustado? Eso sí, tengo que admitir que leí este poemario por haber escuchado Con las manos y haberme flipado y he acabado el poemario con dicho poema como favorito de la recopilación, por muy buenos que sean otros (y uno de los relatos, uno de los relatos es chefkiss)
Llegué a la música de la Gata gracias a alguien en tuiter que la había conocido en persona y desde el primer momento flipé con su fuerza y sus letras como cuchillos. Entré a este poemario con un poco de miedito por si no estaba a la altura de sus discos y hostia, qué equivocado estaba. El nivel medio está muy alto, pero me quedo con tres textos que me han parecido muy muy muy buenos:
- “Teogonía”, que es como si la Gata sacara la mano del libro para clavármela en el corazón y sacudírmelo dándome fuerzas para ir a tomar el Palacio de Invierno. Qué burrada, por los dioses (pun totally intended).
- Con medio siglo a mis espaldas ya no tengo ni ganas ni fuerzas ni intención alguna de volver a creer en el poder cuasi épico del amor romántico. Y sin embargo, el poema “El ciprés y la espiga” casi lo consigue.
- Barrabás es un relato en verso libre sobre Pilatos preguntando a la turba si prefieren liberar a Cristo o a Barrabás. Qué curioso que un texto ambientado en la época del Imperio Romano se vaya a convertir en mi nuevo Imperio Romano.
Me han prestado otro libro de inéditos de Gata y he sentido la necesidad de elogiar éste públicamente. No hay (no tengo) palabras para la belleza de estos poemas, tan cercanos a mí,que me lo dejan todo tan a flor de piel y que articulan lo que es ser joven, lo que es ser mujer y enfrentarse a molinos (o lo que sean). Una lagrimilla desde la dedicatoria misma. Espero que sigan quedando muchas personas justas, pero sin duda una de las personas justas y buenas y talentosas y líricas y lúcidas, sobre todo lúcidas, se ha ido (lo que supone otra lagrimilla).
El único legado (escrito) de una artista polifacética contemporánea que se ha convertido ya en ácrona. Un libro de poesía que te hará moverte y removerte y, aunque te deje con ganas de más Gata, más Cattana, te servirá de inspiración suficiente (que nunca lo es) y te dará una nueva perspectiva.
[...] Tu oficio, poeta, es esculpir utopías donde no puede haberlas, acabar con la ley de la gravedad y juntar el cielo con la tierra, el bien con el mal, de la forma más humana y menos despreciable que te permita tu especie.
Tu oficio, poeta, es dignificar la especie, hacer que quepa la duda, decir: «Algunos eran buenos. Algunos no eran prescindibles».
[...] Que de toda nuestra obra una parte se salve.
Que merezca la pena el raciocinio.
Que el conocimiento no sea una amenaza. Tu oficio, poeta, es dignificar la especie. Escoger las palabras que pondrías en tu lápida. Decir, por ejemplo: «No todos eran prescindibles».
Merecerte la vida hasta tal punto que tu muerte parezca una injusticia.
Y dejarte ir, como si nada, como todos (poetas o no), hacia la larga y aburrida eternidad.
“Sólo Pandora hubiera abierto esa caja y ella era pandorísima, y gustaba desatar Troyas e hipogrifos y albergar batallas en su cuerpo, y las cicatrices, le gustaban las cicatrices porque siempre tuvo mala memoria”
“Te vas y toque de queda y ley mordaza y nueva censura; Y me preocupa. Me preocupa que cuando vuelvas ya esté prohibido ser yo y no quede ni la mitad de lo que fui cuando tú estabas”
Me quedo con sus relatos frente a su poesía, en los que consigue destacar y arrastrarte con ese estilo tan heredero de Juan Ramón Jiménez a la Andalucía más profunda, de patio, brisa cálida al atardecer y nostalgia.
Qué terrible es el destino que lxs poetas que con sus poemas nos hacen llorar y sentir cada palabra escrita, nos dejan a medias y la rabia nos sube por el esófago y queremos golpear a la vida por ser tan injusta.
Ana Isabel, o más conocida, y desconocida por mi, Gata Cattana, a sus 25 años falleció dejando un legado que me duele al leer sus poemas.
Este libro ha sido una de las experiencias más bellas que he podido experimentar. Los poemas de esta chica me han emocionado, tanto que mientras leía este libro, lo compré. No tengo una justificación más allá que decir que necesito ese pedacito de Ana en mi biblioteca personal. Necesito releer estos poemas más de dos veces, porque me sabían a poco.
Así que si, ⭐5 ⭐ No puedo hacer otra cosa que recomendarlo enfermizamente. Esta edición con dos prólogos super emotivos, los poemas y los micro relatos, nos brindan una edición Deluxe.
Puede que no la conozcáis, ni disfrutarais su música, pero al menos leer los poemas valen la pena totalmente, dadle una oportunidad.
✴️ ¿Conocíais a Gata Cattana o su música? ✴️ ¿Conocéis más poetas/ poetisas modernas que podáis recomendarme?
Obra muy acorde al día de hoy, no he escuchado demasiado sus canciones ni llegue a conocerla antes de que muriese, pero la calidad de sus versos no se puede negar, tanto en las canciones como en estos poemas, aunque he de admitir que los relatos finales me han gustado aún más, me ha transportado a su infancia y me ha hecho sentir reflejado, y eso que como digo, no la conozco aunque la obra invita a ello.
Un libro tan inspirador como lo era la autora en sí misma. Tantos poemas que cuentan la verdad de la vida. Especialmente atrayentes el de A Madrid y el de N18, supongo por las similitudes que siento con ella en ellos. El clásico Con las manos sigue pareciéndome de los mejores poemas contemporáneos que he leído. Finalmente, el manuscrito Todo lo demás, no sin duda el mejor de todos. Y hablo de sus, pero sus relatos también son claras muestras de que no es necesario escribir mucho para decir tanto.
No puedo expresar esta lectura de otra manera que diciendo, de verdad, que ha sido un honor poder leer tales versos sacados de una mente así. Inevitable leer estos poemas con su voz, también os digo, y puede que hasta mejore lo inmejorable que ya es su lectura. Todos la echamos de menos, pero se hizo inmortal, y no sin motivo, con estas letras que ella hacía.