Muchas personas a las que quiero, y me quieren, me han desaconsejado publicar este libro. Un libro escrito en presente, día a día, y por orden cronológico. He querido dejar testimonio de las experiencias, reflexiones, pensamientos, sueños y pesadillas que tuve durante 645 días y noches en prisión, y hablar de las personas, inocentes o culpables, con las que compartí los casi dos peores años de mi vida y en las que me apoyé para pasar los momentos de mayor flaqueza personal.
El título del libro describe, simplemente, lo que más anhelas dentro de la cárcel cuando te privan de la libertad. No hay nada que necesites más que... un fuerte abrazo.
El formato diario hace que sea muy fácil de leer y ayuda a conectar con lo que está viviendo el autor en cada momento.
Sí que es verdad que a veces se me ha hecho un poco repetitivo, tanto por algunas situaciones como por ciertas expresiones que aparecen constantemente (ejem, “¡brutal!”…). Pero también entiendo que no es una novela ni un libro escrito por un autor profesional, sino el relato de una experiencia personal.
Lo he leído teniendo muy presente que esta es su versión de los hechos, su verdad. Quiero pensar que hay muchos más matices que los que aparecen aquí, porque de lo contrario la imagen que deja de la justicia española resulta bastante preocupante.
Debe entenderse que no es un libro escrito por un profesional al uso y que por ello debiera leerse como lo que es, un diario de una persona en prisión, siempre desde su punto de vista.
El mateix Sandro ja reconeix al principi del llibre que ‘no guanyarà un premi literari’, però molt interessant conéixer amb detalls el cas de Sandro i Besolí, per veure realment en mans de quina justícia estem.