Los hermanos trepan a los techos de la casa, juegan en el fondo donde picotean gallinas y se engordan los chanchos que intuyen su muerte en el alimento. Desde lo alto del silo, el padre ve jugar a la prole en el terreno que linda con las vías por donde un tren descarga la semilla de maíz. Se sacrifica a un perro si muerde a un hijo, como se hacha el árbol de cuyas ramas uno amarró la soga. Tenemos un problema, asumen en la familia. Contemporánea y arcaica a la vez, delicadísima y bárbara, la lengua de Marie Gouiric es una creación sin antecedentes. Se necesita un idioma nuevo para nombrar la soledad del living donde el ama de casa espera que el polvo del desierto se pose sobre muebles y pisos para tener algo que hacer; para dejar de sufrir el desempleo; para aburrirse del hartazgo que genera la rutina; para alabar a Dios. En De dónde viene la costumbre, Gouiric observa con piedad a sus criaturas. Les da una voz para que hablen y digan al fin lo que hasta ahora apenas susurró la literatura argentina. "Me rindo ante esta familia escrita con la irreverencia más elegante y atenta a los detalles cercanos, esos que acompañan a las chicas como yo. Una novela que deslumbra y me ha dejado loca de amor." Camila Sosa Villada
Una mirada llena de ternura y amor hacia cada personaje, logra que uno se olvide que son personajes y llegue a escuchar sus voces como personas reales, muy reales, con miserias, errores, pero sobre todo con historia. Son las historias detrás de las historias.
Lo mío lo mío son las novelas que desde la polifonía nos regalan la unicidad, nos acercan a las maneras en que diversos personajes conciben la vida. Lo suyo lo suyo ( de Marie Gouiric) es lograr lo anterior jugando con el lenguaje, permitiendo que la experiencia de vida se permee del tono y ritmo de la oralidad.
Esta novela es tanto la historia de una y muchas familias como la historia de una sintaxis tocada por el desasosiego.
Me atrapó mucho pero el final se me hizo un poco tedioso por lo repetitivo de la historia, creo que me esperaba que vaya para algún lado y después me di cuenta que eran solo distintos personajes diciendo lo que necesitaban decir. Se sintió como si todos estuvieran dando testimonio o intentando justificar su accionar después de haber hecho algo malo y se logra entender por qué cada uno sentía lo que sentía. De todas formas, me gustó más el trabajo con el lenguaje que la historia en sí.
Una novela sobre una familia que vive en el sur de la provincia de Buenos Aires contada desde cada uno de los integrantes de esta familia. La riqueza de este retrato coral y de la propia escritura son logros muy destacables. Gouiric logra retratar a una familia entrañable en la que cada uno de los personajes tiene vida propia y se hace querer.
Esta familia la pude haber conocido. Pudo haber sido la mía. Las miserias de la cotidianidad se retratan de manera tan real que las podemos hacer propias. El lenguaje juega un papel fundamental, creo que ahí está la clave que lo hace un libro hermoso.