Esto es el caos hecho libro, en todos los niveles. La autora ha cogido los aspectos formales e informales de la literatura, los ha partido en pedazos pequeños, los ha metido en un bol, agitado con fuerza y luego los ha desparramado por las páginas del libro cual confeti.
Me ha costado mucho trabajo terminar este libro por lo incomprensible que me ha resultado y el desapego absoluto que he sentido hacia los personajes y la historia. El caos invade cada página de la novela y la única satisfacción que me ha aportado terminarla es poder dejar de leerla.
Voy a tratar de poner un poco de orden en el desorden.
La premisa es que la protagonista, Ileana, busca saber dónde está su madre y qué le ha pasado. Por tratarse de una menor, pasa de estar acogida por "la Señora" a pasar al cuidado de sus despóticas y enajenadas tías, María y "la Otra" (cuyo nombre nunca conoceremos), y que viven en Toltre, un pueblo al lado de un arrecife en el que no para de llover y de hacer viento. El clima es el otro protagonista de la novela, que enfatiza la opresión, la angustia y el frío que puede sentir Ileana (una estrella de regalo por la escenificación). La historia tiene un principio, nudo y desenlace abiertos a la interpretación del lector.
La narración en primera persona se organiza en tres niveles: la vigilia, el Archivarium y el Arhivarium; estos dos últimos representan el primer y el segundo nivel en el plano de los sueños respectivamente, ambos delirantes y el segundo psicodélico hasta en el uso de las mayúsculas y la puntuación. Sin embargo, y a pesar de esta separación, lo onírico y lo real se entremezclan a lo largo de toda la novela hasta tal punto que nada tiene sentido y todo queda sin aclarar. Algo tan normal como una conversación entre dos personas no tiene pies ni cabeza ni lleva a ninguna parte. Por poner un ejemplo inventado:
- Dónde está mi madre?
- Cuando el grajo vuela bajo.
- Enciende una cerilla.
- Todos parecen hormigas.
Y ya. Pasa al siguiente desvarío como si no hubiera pasado nada. La prosa tiene una lógica similar. No dudo que habrá gente capaz de apreciar la poesía de lo subjetivo y la imaginación lírica de este tipo de narraciones, pero yo no soy capaz. Lo único que pude pensar es "en serio acabo de leer esto?".
Otras cosas que me han desquiciado de este libro:
- El uso de la cursiva: normalmente, debería expresar énfasis. Aquí, a veces es una cita, a veces diálogo, a veces no se sabe lo que es, y otras veces sólo se usa en un par de palabras de una oración sin servir a ningún propósito, de manera que la frase queda arbitrariamente dividida entre cursiva y no cursiva.
- El diálogo: a veces, entre comillas, a veces, después de un guión, a veces, en cursiva, otras veces parafraseado en mitad de una frase y, en ocasiones, en segunda persona dentro de un párrafo que estaba en tercera y narrado por la protagonista. Se me vuelve la cabeza loca intentando descifrar qué es diálogo, qué no lo es y quién demonios es el o la que está hablando ahora de repente y a quién se dirige.
- Las reacciones de los personajes: tan aleatorias como tirar los dados. Tan pronto son anodinos y vacíos de sentimiento e interés como se ponen a gritar y a agarrarte del cuello, como hacen como que no ha pasado nada y te ponen a trabajar en el establo. No tengo muy claro si se trata de un tema de traducción, pero es complicado encajar el perfil de un personaje cuando cambia de personalidad continuamente.
- La repetición: cuántas veces es necesario repetir que el cigarrillo que enciende la tía (la que sea) es rosa y retorcido como un caramelo? O repetir palabra por palabra la descripción que la protagonista da de un personaje? O el copia y pega de frases enteras, que te hacen dudar si estás volviendo a leer la misma página otra vez?
- El uso de los pronombres posesivos y personales: me resultó muy confuso identificar de quién se estaba hablando, porque se usan muchos más pronombres que nombres. Me explico: si se está hablando de tres personajes distintos y de repente se dice que "su pelo brilla", de quién de los tres personajes se está hablando? A veces incluso se hace referencia a un personaje desconocido que no ha aparecido en el capítulo o a una segunda persona a la que se apela (el lector? la madre? el padre? quién?).
En definitiva, no ha sido un libro para mí. La única razón que he tenido para terminarlo es añadir un libro más al Challenge de este año.
Me quedo con una frase que sí me ha gustado: Una ciudad sin mar es como una casa sin ventanas.