J. lleva con orgullo su apellido de origen marroquí, pero al mismo tiempo su nombre se le hace extraño. Cuando era niña, su padre, inmigrante recien llegado a España, se fue de casa y desde entonces no ha vuelto a saber nada de el. Un narrador omnisciente nos cuenta la historia de una familia a traves de fragmentos y recuerdos de las vidas de todos sus miembros. El lector observa la apatía, la tristeza y el fuerte sentimiento de desarraigo que el padre contagia a su familia hasta que decide que la única salida a esa situación enquistada es marcharse para no volver más.
¿Pueden los sentimientos soterrados modificar la opinión que tenemos sobre los hechos?
En “El buen padre” Nadia Hafid profundiza sobre las consecuencias personales que puede tener el haberse criado en una casa con un padre ausente. Para ello usa sólo un puñado de palabras y un dibujo extremadamente actual: composiciones muy minimalistas, que casi parecen figuras geométricas, en tonos azules y anaranjados.
Maravillosa ópera prima de Nadia Hafid, ilustradora y narradora con una prometedora carrera por delante. Medios como The New York Times o The Economist ya han apostado por ella. “El Buen Padre” es un obra imprescindible en el contexto socio-cultural actual. Muy recomendable.
Hoy me he leído esta novela gráfica del tirón. Hacía tiempo que le tenía ganas. Hay muy poca letra pero hay que observar bien viñeta por viñeta ya que es una historia a la que no le hacen falta demasiadas palabras para ser contada. La historia va saltando entre varios marcos temporales distintos en los cuales vamos viendo cómo los vínculos familiares se van disipando, degenerando... El relato tiene tintes autobiográficos y eso, para mí, le ha dado un plus de interés. La verdad es que me ha gustado y creo que el mensaje llega.
El buen padre tiene una ilustración genial. Me fascinan sus dibujos, su manera de componer las escenas, la paleta de color… Y no solo en lo más técnico y formal es un buen cómic, sino que Nadia ha sabido contar la historia sin dramatismo, des de la cotidianidad de los sentimientos y emociones que rodean a sus personajes.
Encontrar las palabras adecuadas para describir éste cómic resulta injusto, ya que considero que representa una experiencia distinta para cada persona. Consigue transportarte a una etapa más infantil y por supuesto empatizar con los personajes y espacios que aparecen representados. Una recomendación de 10 absolutamente por diferentes motivos entre los cuales resaltaría el minimalismo representativo que construye unas ideas realmente imponentes y una sensibilidad envidiable, así como también las gamas de colores utilizadas que consiguen realzar estratégicamente cada escena.
Un trabajo envidiable y a la espera inevitable de más.
Hermosa novela gráfica que nos introduce en la importancia de las vivencias en la niñez. Nadia Hafid nos llega directo al corazón. Con su trazo y cromática aparentemente sencillo, nos relata una historia de ausencia, la ausencia de un padre. Ausencia en un principio no física, pero que afecta a toda una familia. Además, Nadia Hafid, nos relata la realidad económica y social de un período de tiempo concreto y no muy lejano. Esperando con ganas mucho más de esta jóven y prometedora autora.
"El Buen Padre" es un cómic minimalista en su forma pero muy intenso en su significado. Nadia es capaz de contar con imágenes geomátricas y aparentemente sencillas, una historia personal muy sincera. Su narrativa está tan bien construida que es capaz de relacionarse con el lector casi únicamente a través de los silencios. Esperando su segundo cómic con ganas.
Nadia maneja los silencios reflexivos con gran destreza, los espacios cotidianos en los que fuera aparentemente no pasa "nada" mientras que dentro se da un crecimiento personal desgarrador. Una historia profunda envuelta en una estética super cuidada con una temperatura de color nostálgica.
Casi sin diálogos, con un dibujo sobrio pero que expresa lo necesario, Hadif explica la historia de muchas familias de emigrantes, de muchas familias autóctonas; en definitiva, de muchas familias que han de sufrir la dureza de una vida que muy pocas veces nos da lo que deseamos.
El no poguer disfrutar d'un pare sense entendre perquè si es qui es, el meu pare. Ben explicat Nadia, felicitats per el teu "primer i no últim" llibre. Per molts anys!!!
Me encantó. Nunca antes había leído un libro en formato comic y me pareció estupendo como con tan poco se puede transmitir tanto. Emocionante hasta las lagrimas, con muchas ganas de ver mas!!
Creo que tenía demasiadas expectativas debido a las críticas, y sinceramente me ha decepcionado un poco a nivel narrativo y formal. Lo destacaria eso si, a nivel visual.
La devastación emocional de la migración y el ostracismo, vista desde el núcleo familiar, a través de un lenguaje visual mínimo, fluido, comunicativo. Excelente relato.
"¿Qué sabemos realmente de nuestros padres durante nuestra infancia? ¿Qué relación establecemos con ellos como adultos? ¿Podemos perdonar sus errores, o solo olvidarlos? ¿Y cuánto queda de ellos en nosotros? Nadia Hafid, artista con una sólida carrera como ilustradora, plantea estos interrogantes de manera precisa, casi con precisión quirúrgica, en 'El buen padre' (Sapristi Cómics), su puesta de largo como novelista gráfica. A través de una rígida paleta cromática marca de la casa, con secuencias apropiadamente monocordes, Hafid nos introduce en un entorno familiar tambaleante, con un padre en busca de trabajo e identidad en un país que no es el suyo, una madre que se esfuerza a duras penas en mantener la rutina como ancla con la cotidianidad y dos niñas pequeñas sujetas a los vaivenes vitales de sus progenitores sin capacidad de respuesta. Este limitado escenario es suficiente para que Hafid delimite su radio de acción, donde, con perturbadores silencios, cuestiona las fronteras de aquello que entendemos como 'normalidad' en nuestro día a día. Un cómic que se antoja frío, incómodo y áspero, pero que construye una íntima relación emocional con el lector atento." Sílvia Aymí
No conocía nada de esta autora y la portada de El buen padre me llamó la atención. Inmediatamente quedé absorbido por la perfección geométrica de sus dibujos y la profundidad de su historia. Uno de los mejores descubrimientos del año!
Una novela gráfica muy diferente a lo establecido. El déficit de diálogo y la estética geométrica del dibujo no son para nada determinantes en cuanto a la capacidad de expresión.
Nadia Hafid ha conseguido a evocar sentimientos que creía olvidamos de mi propia infancia y, en especial, a esa monotonía rutinaria y a veces asfixiante que representan los días cuando eres niño. Días largos, repetitivos y marcados por las agujas del reloj. Estas últimas constantemente vigiladas bajo la atenta mirada de los progenitores. Controlar el caos a través de protocolos rutinarios.
A veces caemos en el error de pensar que los progenitores son personas que tienen la obligación de contar con manual de instrucciones sobre el apego. Sin embargo, la represión emocional bajo candados de mil llaves prima en estas generaciones. La depresión está ahí y el sentimiento de fracaso que tanto nos cuesta digerir también. Aún más si perteneces a una minoría.
Dicen que los perros se parecen a sus dueños. Y pues con los humanos más de lo mismo. La descendencia aprende a reproducir lo que observa de forma rutinaria en su micro mundo. ¿No somos acaso todos la consecuencia de nuestro contexto?
Está genial y se lee en 5 minutos. Lo súper recomiendo. Si quieres una lectura rápida y sencilla, es tu libro y ¡ah! está disponible en eBiblio Andalucía.
El dibujo de Nadia Hafid tiene un esquematismo que en algunas viñetas casi lo hace parecer una señalética elegante y vanguardista. La historia se cuenta con la misma economía, tan escueta como los finos trazos que definen las figuras. Y realmente no hace falta más para que percibas el malestar de ser niña en una casa donde uno de los progenitores está sin estar, y hasta deseas que mejor no esté, por la tensión que causa en el resto de la familia; o para que notes que esa infancia ha puesto sobre ti un peso que vas a tener que acarrear durante mucho tiempo. Tengo mucha curiosidad por ver qué más hará en el futuro esta autora.
A good, unsurprising, well narrated story. No too interesting, neither too boring; it is quite ok. But everything here is about the drawing technique, the ways of expressing feelings with simple lines and shapes. Sometimes it is magic, like the way to show aproaching in a distance, or movements of objects. In other occassions, sentiments and feelings are a bit too ambiguous because the lack of lines and nuances in faces and bodies; this may be good and provoking, or it just may open different interpretations, show diverse conflicting feelings without chosing anyone over the others ; it may also be an unsuccessful technique. I can't be too certain, but this album is well worth a try.
La autora revisita la figura de su padre, que abandonó a su mujer y a sus tres hijos cuando los niños eran pequeños. Con escaso texto y a través de pictogramas que parecen más propios del diseño gráfico que del mundo del cómic, se presenta a una persona abrumada por la vida que al final no sabe por dónde tirar y opta por abandonar a su familia. No se le juzga, sino que más bien se intenta comprender el porqué de su decisión. Curioso.
La autora utiliza un estilo muy personal para contar una historia (¿autobiográfica?) de cómo afecta a las relaciones de una mujer adulta el trauma de haber tenido un padre 'ausente": desocupado por sufrir discriminación, incapaz de asumir las responsabilidades familiares, depresivo y con tendencia al alcoholismo.
La historia da algunos saltos en el tiempo y, aún siendo muy parca tanto en diálogo como en ilustración, consigue transmitir.